Iglesia comunidad Kerigmática
El Kerigma, en el Nuevo Testamento, es la proclama de un acontecimiento que irrumpe en la sociedad como algo totalmente nuevo: el Reino de Dios que trae salvación para todos y todas y en especial para el pobrerío.

El Kerigma, en el Nuevo Testamento, es la proclama de un acontecimiento que irrumpe en la sociedad como algo totalmente nuevo: el Reino de Dios que trae salvación para todos y todas y en especial para el pobrerío.

Es una gran bendición la de ser discípulos y discípulas que consuelan, que llevan las cargas de los demás, que animan, que portan mensajes de vida en tiempos de muerte.

En Jesús, Dios dice venite, acercate, contame.

“Pero él me ha dicho: «Con mi gracia tienes más que suficiente, porque mi poder se perfecciona en la debilidad.» Por eso, con mucho gusto habré de jactarme en mis debilidades, para que el poder de Cristo repose en mí”.

En el día del respeto a la diversidad cultural –este 12 de octubre–, celebramos el mosaico de identidades que nos conforman y constituyen como sociedad.

Estamos acostumbrados a vivir en la cultura de la violencia, de la exclusión, de las palabras violentas y de la falta de esperanza. ¿Cómo será vivir en una cultura de la paz?

Ante las necesidades de este tiempo –violencia, injusticia, degradación de la vida humana y ambiental y humana–descubrimos que nuestro mundo, nuestra historia necesita desesperadamente un mensaje de esperanza.

Nuestra visión de las cosas suele llevarnos a poner delante lo que debe estar detrás. Entonces le damos prioridad en nuestras vidas a lo que no debería serlo, y sustituimos lo primordial por lo secundario…

Hay besos que parecen azucenas por sublimes, ingenuos y por puros, hay besos traicioneros y cobardes, hay besos maldecidos y perjuros.

Quien se compromete con Jesús se compromete con el reino de Dios. No hay vueltas, no hay medias tintas: la causa de Jesús fue y es la del reino de Dios.
