Mantener vivo el don de Dios
Un tiempo de quietud con Jesús

La ESPIRITUALIDAD es una dimensión del ser humano tan necesaria para su supervivencia como los latidos del corazón, sin ella, el ser humano estaría incompleto.
Desde la perspectiva cristiana y evangélica metodista, la espiritualidad es la conciencia de la comunión con Cristo Jesús a través del Espíritu Santo. La espiritualidad se profundiza en tanto vamos recorriendo el camino de la Santificación, buscando llegar a una profunda relación con Jesucristo. Ése es el camino, dejarse inspirar a través de las guías para ser transformados personal y comunitariamente por el Espíritu de Jesús.
Un tiempo de quietud con Jesús

"...el que quiera ser grande entre ustedes, deberá servir a los demás, y el que entre ustedes quiera ser el primero, deberá ser el esclavo de los demás".

Danos más sed, Señor, de tu palabra, no dejes que el sabor perdamos de ella y la vida, fugaz se deshidrate, o en embriagueces vanas se sumerja.

“Descarguen en Él todas sus angustias, porque Él tiene cuidado de ustedes”

Gracias Señor por recordarnos desde tu Palabra que aquel ciego Bartimeo, que te conocía solo de oídas, cuando te sintió pasar te gritó y a pesar de quienes lo hacían callar, tú lo escuchaste.

“Pedí a Dios riquezas, y Él me dijo: ¡No!”

Quiero cantar la vida que empieza, tararear las dudas que a veces me detienen, y convertir en música las lágrimas.

Qué bueno Creador del Universo, encontrarme contigo en medio del jardín de las flores. Qué fácil reconocer tu paz, tu silencio, tus palabras.

Una Comunidad de Amor no es autorreferencial, nunca es una comunidad para sí misma. Más bien, toda ella se refiere al Reino y a la Misión que implica el seguimiento de Jesús.

“Así como el Padre me ha amado, así también yo los he amado a ustedes; permanezcan en mi amor”
