Un tiempo de quietud con Jesús

29 Nov 2023
en Espiritualidad y devoción
Un tiempo de quietud con Jesús

Llegando al Adviento

Señor, Jesús, al comenzar este tiempo de Adviento, ponemos en ti nuestra confianza.

Fortalece nuestra esperanza para saber descubrirte ya presente entre nosotros.

Despiértanos de nuestros sueños y levántanos de nuestras pasividades e indiferencias.

Haz, Señor, que este Adviento nos empuje hacia ti; nos ayude a vivir centrados en tu Hijo Jesucristo. Que sea un tiempo de salvación. Un tiempo de encuentro y de conversión.

A pesar de dificultades y contratiempos seguimos confiando. Tu presencia entre nosotros nos ilumina y fortalece en el camino de la fe.

Te esperamos y salimos a tu encuentro, pues Tú eres nuestra esperanza. Amén.

“Revista Dabar”

Desde La Biblia

Evangelio de Marcos 13.24-37

¡DESPIERTA! La primera señal que Dios nos hace es ¡Despierta!

 

Jesús fue un creador incansable de esperanza. Toda su existencia consistió en contagiar a los demás la esperanza que él mismo vivía desde lo más hondo de su ser.

Su grito de alerta no ha perdido actualidad, pues las personas seguimos matando la esperanza y embotando nuestra existencia de muchas maneras.

Cuando en una sociedad las personas tienen como objetivo casi único de su vida la satisfacción de sus apetencias y se encierra cada una en su propio disfrute, allí muere la esperanza.

 

Uno de los efectos más graves y generalizados de vivir en una sociedad como la nuestra puede ser la superficialidad que lo invade todo, y que se traduce en personas satisfechas que no quieren cambiar el mundo.

No se rebelan frente a las injusticias. Nada más lejos de aquel “Extiende tu mano” de Jesús, al hombre de la mano seca, que implica darle vida a quien no la tiene y que pueda desbordar en esperanza.

Resulta tentador instalarnos en nuestro pequeño mundo, gozar de la abundancia y vivir tranquilos y cómodos, sin mayores aspiraciones y sin problemas, pero no lo olvidemos: sólo aquellos que se han insensibilizado pueden sentirse a gusto en un mundo como éste.

 

Quien ama de verdad la vida y se siente solidario, quien tiene la esperanza del Reino, sufre la tensión y la intranquilidad de comprobar que todavía no podemos disfrutar la felicidad a la que estamos llamados

 

La esperanza cristiana es la espera creadora de los comprometidos a favor de una sociedad más justa y más fraterna.

Tomate el tiempo con Jesús en este Adviento, abrí tu corazón y permite que el Señor ponga allí un mapa de vidas que están necesitando que te acerques y les des una mano.

¡¡Que sea una semana de bendición!!

Cristina Dinoto

Motivos de oración

  • Gracias Padre, porque en medio de noches oscuras y valles tormentosos, podemos apreciar el color y el perfume de la primavera, sorprendiéndonos en jardines y plazas, andando por los caminos.
  • Gracias por cumplir tu palabra de no saltearte ni veranos ni inviernos, dándonos la seguridad de tu Palabra.
  • Como pueblo argentino, oramos por los nuevos gobernantes, que puedan sentir en sus corazones que gobernar es darle al pueblo, la paz con justicia que tanto necesitamos.
  • Oramos para que escuchando al Señor seamos capaces de suavizar relaciones personales que mucho nos cuesta.
  • Oramos para que termine la violencia en todos sus aspectos.
  • Oramos por los que no te conocen.
  • Danos las palabras que mi hermano, mi amigo, quien tengo enfrente, está necesitando, para poder escucharte…
  • Ayúdanos a extender la mano a aquellos que lo necesiten.
  • Oramos para encontrar un tiempo para estar contigo Señor.
  • Te rogamos Señor por la paz entre los pueblos. Ten misericordia de aquellos que todo lo perdieron, de quienes viven en pánico y miedos permanentes. Rogamos por aquellos hombres y mujeres que están en las primeras líneas de combate envueltos en terror de muerte, Dios de la vida, que puedan escuchar tu susurro que les de paz al corazón.

Envianos tu motivo

Querido hermano, querida hermana, queremos saber los motivos de oración en tu comunidad. ¡¡¡Los esperamos!!! El mismo será publicado la próxima semana. Seas bendecida/ bendecido.

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