Tiempo de Oración – Propuesta semanal para el 6 de junio

05 Jun 2018
en Espiritualidad y devoción
Tiempo de Oración – Propuesta semanal para el 6 de junio

Encuentro con Dios

 

Alabad al Señor

Salvador, a ti acudo, Príncipe de amor,
Sólo en ti hay paz y vida para el pecador.

Coro: ¡Cristo, Cristo!
Alzo a ti mi voz;
¡Salvador, tu gracia dame,
Oye mi clamor!

Fanny J. Crosby

 

Lecturas del día

Juan 5: 1-18 RVC

Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. En Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, hay un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos. En ellos yacían muchos enfermos, ciegos, cojos y paralíticos [que esperaban el movimiento del agua, porque un ángel descendía al estanque de vez en cuando, y agitaba el agua; y el primero que descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviera.][a] Allí había un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio acostado, y se enteró de que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: « ¿Quieres ser sano?» El enfermo le respondió: «Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando el agua se agita; y en lo que llego, otro baja antes que yo.» Jesús le dijo: «Levántate, toma tu lecho, y vete.» Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho y se fue. Pero aquel día era día de reposo, así que los judíos le dijeron a aquel que había sido sanado: «Hoy es día de reposo; no te está permitido llevar tu lecho.» Pero él les respondió: «El mismo que me sanó fue el que me dijo: “Toma tu lecho y anda”.» Entonces le preguntaron: « ¿Y quién fue el que te dijo: Toma tu lecho y anda?» Pero el que había sido sanado no sabía quién lo había sanado, pues Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar. Después Jesús lo encontró en el templo, y le dijo: «Como puedes ver, has sido sanado; así que no peques más, para que no te sobrevenga algo peor.» Aquel hombre se fue, y les hizo saber a los judíos que el que lo había sanado era Jesús, y por eso los judíos lo perseguían y procuraban matarlo, porque hacía esto en el día de reposo.

 

Jesús va a la piscina de Betesda; este era un lugar dedicado a Esculapio, dios de la salud; donde había personas enfermas que deseaban ser sanadas; en ese lugarse corría el rumor que no era Esculapio quien curaba, sino “un ángel que descendía del cielo y agitaba las aguas” yquien descendía primero a la piscina se curaba.

Cerca del lugar donde se enseñaba la observancia de la Ley de Dios, se encontraba un paralítico que durante por 38 años esperaba que alguien le ayudara a bajar al agua para curarse. Más allá de esta leyenda inverosímil, este hombre deseaba ser sanado por cualquier medio.Este hecho no nos tiene que sorprender; pues, en una situación de mucho sufrimiento siempre buscamos cualquier alternativa para  mitigar nuestro malestar o dolor, tal como esta persona que sufrió durante tantos años… También revela el egoísmo y la absoluta falta de solidaridad y de acogida hacia las personas excluidas.

Notemos, también, lo que dijo el enfermo “no tengo a nadie” significa que ninguna persona se puede salvar a sí misma necesita de la ayude de alguien, es decir un salvador… En este caso esta persona necesitaba a Jesús.

Ante esta situación dramática, Jesús no observa la ley del sábado y se ocupa del paralítico diciendo: “¡Toma tu camilla y anda!” El hombre agarra su camilla y se va, desde ese momento Jesús desaparece en medio de la multitud. Tiempo después, Jesús se reencuentra con la misma persona que sanó; en el templo, en medio de la multitud y le dice: “¡Mira, has recobrado la salud! En aquel tiempo, la gente creía que: “¡La enfermedad era el castigo de Dios! ―Si tiene parálisis, es señal de que Dios lo castiga por algo que habrá hecho”

No nos sorprenda… Años atrás se decía quien convivía con el HIV o padecía de sida era porque Dios lo había castigado…  Jesús no concordaba con este modo de pensar. Al curar al hombre, estaba diciendo todo lo contrario: “Tu enfermedad no es un castigo de Dios; pues, Dios está con vos y te ayudará a soportarla….”

Después de un tiempo, Jesús se encontró con la persona que había sido sanada y le dijo      « no peques más »… sabemos que ninguna enfermedad es causado por el pecado… Pero…

Recordemos que  el origen conceptual del pecado. Para los griegos;  pecado era hamartia: no llegar a la meta o no dar en el blanco’. … En hebreo la palabra común para “pecado” significa; también, “errar” en el sentido de no alcanzar una meta, camino, objetivo o blanco exacto.

Como personas creyentes en Jesucristo y que además tratamos, por todos los medio, de hacer su voluntad; no podemos negar que muchas veces nos equivocamos y no damos en el blanco…Ya sea contra sí mismo o contra nuestro prójimo… Ahora, lo maravilloso es darnos cuenta de nuestro error y corregirlo. De manera que ¡alabemos a Dios en Cristo por el Evangelio de la segunda oportunidad…!

R. G.

 

Oración de la mañana

Querido Dios, en estas primeras horas del día que estamos transitando, te damos gracias por acompañarnos en nuestras tareas.Son diversas, son muchas, a veces difíciles de realizar, como muchas de las decisiones que tendremos que resolver; pero sabemos que, cerca nuestro está tu voz que, susurrando a nuestros oídos, nos dice: -¡Adelante, no estás sola, no estás solo!Gracias por la fuerza que nos inspira tu Espíritu, quien nos hace sacar energía de donde no creemos poder e infinitas gracias por Jesús, tu hijo, quien nos muestra el modelo y camino a seguir para ser sensibles seres y atentos hermanos de la Creación.
En su nombre, Amén

 

Motivos de oración

  • Por los hechos de injusticia que nos afectan como pueblo.
  • Por las personas que sufren frío, hambre, desamparo.
  • Para que nuestra iglesia siempre esté acompañando y sosteniendo a todos/as los que necesiten ayuda.
  • Por la misión de nuestra iglesia.
  • Por los, las pastores, pastoras,
  • Por la sanidad de nuestros enfermos.
  • Por todos aquellos que están a cargo de diferentes funciones en nuestras comunidades.
  • Por cada una de nuestras vidas y proyectos.
  • Agreguemos más motivos para orar en la semana…

 

Oración Nocturna

En esta noche, Jesús, elevo mis oraciones y te pido que te quedes, compartiéndolas conmigo.
Gracias por poder haber transitado por este día, con sus aciertos y desaciertos. Ayúdame a cambiar todas las acciones que dañan a los que amo. Acompáñame en los caminos que a veces me niego a seguir pero que son necesarios para ser fiel testigo de tus enseñanzas y que en este descanso, tu espíritu vele mi sueño el de todo tu pueblo. Amén.

 

Salmo 99

¡El Señor reina!
Los pueblos tiemblan.
¡El Señor está en su trono entre los querubines!
La tierra se conmueve.
Grande es el Señor en Sión,
y exaltado sobre todos los pueblos.
Alabado es tu nombre grande y temible;
¡El Señor es santo!

Tú, poderoso Rey, amas el juicio;
tú confirmas la rectitud;
tú has ejercido en Jacob el derecho y la justicia.

 

¡Exaltemos al Señor, nuestro Dios!
¡Postrémonos ante el estrado de sus pies!
¡El Señor es santo!

Moisés y Aarón están entre sus sacerdotes;
Samuel se cuenta entre los que invocaron su nombre.
Invocaron al Señor, y él les respondió.
En una columna de nube habló con ellos,
y ellos pusieron en práctica sus testimonios;
¡cumplieron con los estatutos que les dio!

 

Señor y Dios nuestro, ¡tú les respondías!
¡Tú fuiste para ellos un Dios perdonador!
¡Tú los recompensaste por sus obras!

¡Exaltemos al Señor, nuestro Dios!
¡Postrémonos ante su santo monte!
¡El Señor, nuestro Dios, es santo!

 


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