Tiempo de ayuno y oración – Propuesta semanal para el 15 de julio

15 Jul 2020
en Espiritualidad y devoción
Tiempo de ayuno y oración – Propuesta semanal para el 15 de julio

Encuentro con Dios


Muchas veces pensamos que ayunar solo es dejar de ingerir alimentos por un período determinado de tiempo, realizándose por varios motivos, entre ellos, con la finalidad de alimentar el espíritu y estar más inmerso/a en la oración y presencia de Dios.

Sí, es así, muchas/os, lo hemos hecho, pero en estos últimos meses, hemos vivido otras clases de ayuno y varios de ellos, sin decidirlos o elegirlos: como este tiempo de enfermedad, virus y cuarentena que nos trajo aparejados el distanciamiento con muchos de nuestros seres queridos, la falta de abrazos, el mate calentito compartido entre amigos, la comunidad trabajando y alabando en nuestros templos, los chicos jugando y recreándose; para muchas/as, perder la fuente de ingresos, proyectos armados…

Pero aquí es donde, como personas cristianas, tenemos la certeza que Dios Trino, siempre está presente, a pesar de todas estas pruebas, y nos da la fortaleza para no desmayar y seguir adelante.

Como dice el salmo…

Virginia M.

Salmo 40:1-8 RVC

1Yo puse mi esperanza en el Señor,
y él inclinó su oído y escuchó mi clamor;
me sacó del hoyo de la desesperación,
me rescató del cieno pantanoso,
y plantó mis pies sobre una roca;
¡me hizo caminar con paso firme!
Puso en mis labios un nuevo canto,
un canto de alabanza a nuestro Dios.
Muchos vieron esto y temieron,
y pusieron su esperanza en el Señor.

Dichoso el hombre que confía en el Señor
y no en gente soberbia y mentirosa.
Tú, Señor mi Dios, has pensado en nosotros,
y has realizado grandes maravillas;
no es posible hablar de todas ellas.
Quisiera contarlas, hablar de cada una,
pero su número es incontable.

Las ofrendas y los sacrificios no te agradan;
tú no pides holocaustos ni ofrendas de expiación,
pero me has abierto los oídos.

Por eso dije: «Aquí vengo ya.»
En el pergamino se habla de mí.
Hacer tu voluntad, Dios mío, me agrada;
tu ley la llevo dentro de mí.


Alabad al Señor

Ya no estés más encorvado, tu dolor se ha terminado,
Mucho tiempo has esperado, tu momento ha llegado.
En tu seno, pueblo mío, hay un Dios que se ha escondido
Y con fuerza ha levantado su rostro adormecido.

Un nuevo día amanece y los campos reverdecen;
Seres nuevos aparecen, de una nueva tierra crecen
Y sus voces como truenos van rompiendo los silencios,
Y en sus cantos como aliento hay un Dios que va contento.

¡Buenas nuevas! ¡Buenas nuevas a mi pueblo!
El que quiera oír que oiga, el que quiera ver que vea
Lo que está pasando en medio de un pueblo
Que empieza a caminar

Podemos cambiar la historia, caminar a la victoria,
Podemos crear el futuro y romper todos los muros.
Si unimos nuestras manos y nos vemos como hermanos
Lograremos lo imposible, ser al fin un pueblo libre.

Caerán los que oprimían la esperanza de mi pueblo,
Caerán los que comían su pan sin haber sudado;
Caerán con la violencia que ellos mismos engendraron
Y se alzará mi pueblo como un sol sobre el sembrado.

Gilmer Torre – Canto y Fe 341

Lectura del día

Mateo 12:1-8 RVC

1En aquel tiempo, al pasar Jesús por los sembrados en un día de reposo, sus discípulos tuvieron hambre y comenzaron a arrancar espigas y a comerlas. Cuando los fariseos vieron esto, le dijeron: « ¡Fíjate! Tus discípulos hacen lo que no está permitido hacer en el día de reposo.» Pero él les dijo: « ¿No han leído ustedes lo que hizo David, cuando él y sus acompañantes tuvieron ham-bre? ¡Pues entró en la casa de Dios y comió los panes de la proposición! Panes que ni a él ni a sus acompañantes les estaba permitido comer, sino solamente a los sacerdotes. 5¿O no han leído ustedes en la ley que, en el día de reposo, los sacerdotes que están en el templo profanan el día de reposo, y no se les culpa de nada? Pues yo les digo que aquí está uno mayor que el templo. Si ustedes supieran lo que significa “Misericordia quiero, y no sacrificio”, no condenarían a los inocen-tes; porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo.»

 

« En Palestina en tiempos de Jesús, los campos de cereales y hortalizas estaban dispuestos en tiras largas y estrechas; y el terreno entre las parcelas era un camino de paso. Fue por uno de esos senderos entre los trigales por donde iban caminando Jesús y sus discípulos cuando sucedió este incidente. No se hace ninguna insinuación de que los discípulos estuvieran robando».

« Para los escribas y los fariseos el delito de los discípulos no era recoger espigas y comerse los granos, sino el haberlo hecho en sábado. La ley del sábado era muy complicada y minuciosa. El mandamiento prohibía trabajar el sábado; pero los intérpretes de la Ley no se daban por satisfechos con esa simple prohibición. Había que definir lo que era un trabajo; así que se especificaron treinta y nueve acciones básicas que estaban prohibidas en sábado…» (W. Barclay)

En nuestro presente estas leyes no han cambiado nada; pues se siguen cumpliendo a “raja tablas”… Vivo en un edificio donde también habitan unos vecinos de la comunidad judeo-jasídica (*)… Tuve la oportunidad de cruzarme un sábado con uno de ellos que me esperaba para que le abriera la puerta del ascensor porque esta persona no la podía abrir ¡porque era una trabajo contrario al sábado…!

Al parecer Mateo nos presenta otra dificultad difícil de resolver… Está en la última frase: « El Hijo del Hombre es Señor del sábado.»

Esta frase es muy rica, contiene varios temas, que comentaremos en otra oportunidad; por su parte esto puede querer decir lo siguiente:

  • Puede querer decir que Jesús se presenta como Señor también del sábado, en el sentido de que Él puede usar el sábado como estime conveniente. Ya hemos visto que la santidad del ministerio del templo sobrepasaba y desplazaba las reglas y las leyes del sábado; Jesús acababa de presentarse como uno que era mayor que el templo; por tanto, Él tenía perfecto derecho a omitir las leyes del sábado y hacer lo que estimara conveniente en sábado.
  • En esta ocasión Jesús no estaba defendiéndose a sí mismo de nada que hubiera hecho en sábado; estaba defendiendo a sus discípulos; y la autoridad que subraya aquí no es tanto su propia autoridad como la de la necesidad humana. «El ser humano no es el esclavo del sábado, sino su señor, y tiene derecho a usarlo para su propio bien.» Puede que Jesús estuviera reprendiendo a los escribas y los fariseos por esclavizarse a sí mismos y a sus semejantes con un montón de leyes tiránicas; y muy bien puede ser que estuviera estableciendo aquí el gran principio de la libertad cristiana, que se aplica al sábado como a todo lo demás de la vida.

También pudo querer decir que disfrutemos, que gocemos y nos alegremos… A ver… Los discípulos comieron los granos, más allá de saciar su apetito, el hecho de comer conlleva cierto goce o placer; por lo tanto disfrutar o gozar lo que tenemos no es irracional o loco, en medio de una grave pandemia y de una cuarentena obligatoria; Jesús sigue siendo el Señor de la Vida y si nos cuidamos como se nos recomienda Él va apoyar todas nuestras decisiones por lo tanto; « Alégrense siempre en el Señor. Repito: ¡Alégrense! Que todos los conozcan a ustedes como personas bondadosas. El Señor está cerca.  No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también.  Así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús » (Filipenses 4: 4-7). AMÉN.

Roberto G.
(*) El jasidismo o hasidismo es una filosofía, un modo de vida, y una interpretación mística del judaísmo ortodoxo. Su fundador fue el rabino polaco Israel ben Eliezer (Baal Shem Tov) (1698-1760), quien enseñó cómo doctrinas principales que Dios está en todas partes (omnipresente), y que el ser humano puede comunicarse con él.

Oremos en paz y en comunión…

Dios Padre y Madre, Señor de la Vida, que la luz de tu Palabra sea siempre guía en nuestra vida; y que tu amor germine en nosotras y nosotros, para que podamos dar frutos de vida entre nuestras hermanas y hermanos, de modo que alcancemos la libertad y vean con sencillez de corazón, el gozo y la paz que disfrutamos en este tiempo de crisis. Te lo pedimos por Jesús, hijo tuyo y hermano nuestro. Amén.


Oremos por…

  • Por quienes están enfermos, enfermas y aislados.
  • Por nuestro pueblo que sufre esta pandemia.
  • Para que las personas que no entienden la necesidad de cuidarse y cuidar al prójimo, se vuelvan a Dios y se compadezcan de las necesidades de los otros.
  • Por quienes han perdido a familiares, amigos/as, hermanos/as en la fe, vecinos/as…
  • Para que no haya más violencia familiar, de género, homofobia.
  • Por nuestros niños, niñas, adolescentes.
  • Por la renovación y crecimiento de nuestra Iglesia.
  • Por sus líderes y pastores/as.
  • Para que Dios bendiga cada actividad y proyecto para nuestras iglesias, tanto locales como Nacional.
  • Por nuestros gobernantes.

Compartimos el himno: Cautívame, Señor.



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