Tiempo de ayuno y oración – Propuesta semanal para el 12 de agosto

12 Ago 2020
en Espiritualidad y devoción
Tiempo de ayuno y oración – Propuesta semanal para el 12 de agosto

Encuentro con Dios


Si tuvieras que recibir a personas que aprecias o amas, en tu casa, lo más probable sería que acomodes la casa, busques y prepares alimentos para esperarlas con alguna comida rica, te vistas con otra ropa y por sobre todas las cosas, estés feliz por las visitas. Pero, ante todo, les darías la bienvenida y las harías entrar e invitarlas a que se sientan cómodas.

Después de tanto tiempo de distanciamiento social, me imagino que sería una espera con ansias, no?

Sin embargo, esto es lo que estamos haciendo, al trabajar desde nuestros hogares en comunidad y para la comunidad, hoy, y para el futuro próximo: preparando el tiempo de reencuentro con los afectos, preparando nuestra casa, la iglesia, para recibir a nuestro prójimo.

Que este tiempo de espera sea de trabajo, proyectos, arreglos, ideas, charlas esperanzadoras para que, cuando sea el momento propicio, nos volvamos a ver, a abrazar y abrir de par en par las puertas de nuestros templos, invitando a todos/todas a la gran fiesta de la vida. Con la ayuda de Dios, todo es posible!

VBM

Salmo 100

¡Canten alegres al Señor,
habitantes de toda la tierra!
¡Sirvan al Señor con alegría!
¡Vengan a su presencia con regocijo!
Reconozcan que el Señor es Dios;
él nos hizo, y de él somos; pues,
Somos su pueblo.
¡Somos las ovejas de su prado!
Entremos por sus puertas y por sus atrios
con alabanzas y con acción de gracias;
¡Alabémosle, bendigamos su nombre!
¡El Señor es bueno!
¡Su misericordia es eterna!
¡Su verdad permanece para siempre!


Alabad al Señor

Señor, que nuestra vida sea
Cual una quena simple y recta,
//para que tu puedas llenarla,
Llenarla con tu música.//

Señor que nuestra vida sea
Arcilla blanda en tus manos
//para que tu puedas formarla,
Formarla a tu manera.//

Señor que nuestra vida sea
Semilla suelta por el aire
//para que tu puedas sembrarla,
Sembrarla donde quieras.//

Señor, que nuestra vida sea
Leñita humilde y siempre seca,
//para que tu puedas quemarla,
Quemarla para el pobre.//

Osvaldo Catena  – Canto y Fe 295

Lectura del día

Juan 13:1-17

Antes de la fiesta de la pascua, Jesús sabía que su hora había llegado para pasar de este mundo y volver al Padre. A los suyos que estaban en el mundo los había amado siempre, y los amó hasta el fin. El diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que entregara a Jesús, así que mientras cenaban Jesús, que sabía que el Padre había puesto en sus manos todas las cosas, y que había salido de Dios, y que a Dios volvía, se levantó de la cena, se quitó su manto y, tomando una toalla, se la sujetó a la cintura; luego puso agua en un recipiente y comenzó a lavar los pies de los discípulos, para luego secárselos con la toalla que llevaba en la cintura. Cuando llegó a Simón Pedro, éste le dijo: «Señor, ¿tú me lavas los pies?» Respondió Jesús y le dijo: «Lo que yo hago, no lo entiendes ahora; pero lo entenderás después.» Pedro le dijo: «¡Jamás me lavarás los pies!» Y Jesús le respondió: «Si no te los lavo, no tendrás parte conmigo.» Simón Pedro le dijo: «Entonces, Señor, lávame no solamente los pies, sino también las manos y la cabeza.» 10 Jesús le dijo: «El que está lavado, no necesita más que lavarse los pies, pues está todo limpio. Y ustedes están limpios, aunque no todos.» 11 Y es que él sabía quién lo entregaría; por eso dijo: «No todos están limpios.» 12 Después de lavarles los pies, Jesús tomó su manto, volvió a la mesa, y les dijo: «¿Saben lo que he hecho con ustedes? 13 Ustedes me llaman Maestro, y Señor; y dicen bien, porque lo soy. 14 Pues si yo, el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos a otros. 15 Porque les he puesto el ejemplo, para que lo mismo que yo he hecho con ustedes, también ustedes lo hagan. 16 De cierto, de cierto les digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió. 17 Si saben estas cosas, y las hacen, serán bienaventurados.

 

Hemos visto, en algún momento que en Juan, tenemos siempre que esperar un doble sentido a su mensaje; el que aparece en la superficie, y el que hay debajo de la superficie. En este relato no cabe duda de que tiene varios sentidos. Es decir que, este texto puede interpretarse de muchas maneras…  Se puede interpretar como un llamado humilde y amoroso al servicio o como un gesto litúrgico de Jueves Santo o bien, como un ingreso a la comunidad de fe por medio del Santo Bautismo… Pero… Podemos darle “otra vuelta de rosca…”

A ver… En la época de Jesús como en el presente… El lavar los pies de una persona era un gesto de hospitalidad, de bienvenida, de ser bien recibido por una familia y que rompía todo sentimiento de pudor…

Lo que el Evangelio nos dice con mucha fuerza, es que cuando finalice esta cuarentena, abramos nuestros corazones y las puertas de nuestros templos a quien nos necesite, con un amplio espíritu de bienvenida… O sea, parafraseando al apóstol Santiago: Sepamos que, quien le da la bienvenida a una hermana o hermano, le ofrece un lugar de descanso, alimento y le hace sentir cómoda(o) salvará a esa persona de la muerte y cubrirá sus muchos pecados. (Santiago 5: 20) AMÉN

ROG

Oremos en paz y en comunión…

Bendito Dios, Padre y Madre nuestro; acrecienta en nosotras y nosotros el sentimiento bienvenida, de hospitalidad como hijas e hijos tuyos. Que nuestro amor y nuestra confianza en Vos, se manifieste cada momento de nuestra vida para que seamos signos vivos de tu presencia en medio de la humanidad. Por Jesucristo. Amén.


Oramos por…

  • Nuestras familias.
  • Por quienes hemos perdido familiares, amigos por el COVID19 o en otras circunstancias.
  • Para que este virus tan silencioso y letal, pare de extenderse.
  • Por quienes están buscando las formas, vacunas, medios para que podamos frenar esta pandemia mundial.
  • Por quienes han perdido el trabajo.
  • Para que todos los niños, niñas, tengan las necesidades básicas satisfechas.
  • Para que nuestro Dios acompañe a todas las personas que, de varias maneras, trabajan por la seguridad y salud del pueblo.
  • Por quienes están solos, solas y tienen que ser atendidos.
  • Por los hogares de ancianos.
  • Por nuestros chicos, chicas, adolescentes de los hogares Lowe.
  • Para que nuestro amado Dios guíe a nuestros pastores, pastoras, líderes, en el trabajo de nuestra Iglesia

Sigamos orando por…


Les invito a escuchar esta canción:

Recuerda, que dar es un privilegio, es demostrar el amor de Dios…



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