30- Elías: La cueva

16 Feb 2020
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30- Elías: La cueva

Guías Metodológicas


Libro de actividades 30


1ª Reyes 19: 1-16


Elías denuncia a falsos profetas que sirven a falsos dioses. Los falsos dioses y los falsos profetas ganan espacio junto al pueblo de Israel porque el rey Acab se casa con Jezabel que adora dioses fenicios. Ella trae consigo el culto al dios Baal. El pueblo de Dios se estaba alejando de Dios y cambiando hacia un falso dios anunciado por falsos profetas. Elías alerta al pueblo sobre esa situación. Su postura profética tiene un costo: él es perseguido.
Jezabel está furiosa con las denuncias de Elías y lo amenaza de muerte. Para preservar su vida, él huye al desierto. Allí está sin agua y sin alimento y enfrenta la soledad. Después de caminar un día entero, Elías se sienta debajo de un árbol y desea morir. Cansado, hambriento, con sed y desanimado, se entrega.
Él fue portavoz de Dios contra la infidelidad del pueblo y de sus gobernantes Se siente responsable y concluye que su tarea es una carga demasiada pesada. (invertí el orden de las oraciones y suprimí la última.)
Ante los problemas que sufre, en el desierto desea su propia muerte. Entonces se hace presente Dios que cuida de Elías en todo momento: lo alimenta, lo fortalece en la crisis, en la tristeza, en la depresión. Dios no abandona a Elías, como tampoco nos abandona a nosotros cuando pasamos por dificultades, cuando pasamos por los desiertos de nuestra vida.


¿Qué queremos lograr?


  • Reconocer que Dios está con nosotros en los momentos difíciles.
  • Reconocer que Dios usa personas para cuidarnos.
  • Descubrir que Dios nos acompaña en nuestro camino y nos guía siempre para que alcancemos nuestras metas.


Índice



./ niñas/os no lectores

Juego

Jugar: Con cajas o con telas armar una cueva.
Meterse en ella todos juntos y llamarlos para que salgan cuando la consigna sea algo lindo que Dios hace o quiere para nosotros. Por ejemplo: Dios se pone contento cuando jugamos, entonces salir a jugar, después entrar otra vez y decir: Dios está contento y nos llama a compartir. Compartir algo para comer todos juntos.

 

Leer 1ra Reyes 19: 1 -16

Contar:
En el encuentro pasado vimos como Dios encendió el fuego de Elías para que la gente viera que solo Él es el Dios verdadero. El Rey Acab y su esposa Jetzabel que adoraban a otros dioses, persiguieron a Elías. Él tuvo miedo y se escondió en una cueva. Elías se acostó cerca de un arbusto. Dios sabía lo que Elías había hecho.
De repente apareció un ángel que Dios envió a ayudarlo. El ángel le dijo que se levantara a comer pan y a tomar agua. El ángel del Señor regresó y otra vez le dijo que se levantara a comer. Elías encontró una cueva y se quedó allí toda la noche.
Entonces Dios le preguntó a Elías:
¿Qué haces aquí Elías? Elías le dijo a Dios que se sentía muy solo. Dios quería animar a Elías. Dios le pidió a Elías que se pusiera de pie en la montaña porque iba a pasar por allí.
Primero hubo un gran viento que quebró las rocas pero Dios no estaba en el viento. Después hubo un terremoto violento que estremeció la montaña, pero Dios no estaba en el terremoto. Luego hubo un fuego rugiente por la montaña pero Dios no estaba en el fuego. Después del fuego vino un silbido suave.
Cuando Elías lo oyó, se cubrió el rostro con el manto y, saliendo, se puso a la entrada de la cueva. Oyó una voz que le dijo:
-¿Qué haces aquí Elías?
Otra vez, Elías le dijo a Dios que se sentía muy solo. Dios le dijo que regresara a su casa. Eliseo lo iba a suceder y sería el siguiente profeta de Dios. Elías se animó con estas buenas nuevas. Elías siguió a Dios y le obedeció.

ORAR.-

 

./ niñas/os lectores menores

Leer 1ra Reyes 19: 1 – 16. Contar la historia.

¿Alguna vez les pidieron que hicieran algo difícil? ¿Pudieron hacerlo? ¿Qué sintieron, quienes no pudieron hacerlo?

Decir: Elías estaba muy triste y desanimado pero el Señor le ayudó y le dio nuevas energías. Así también nos puede pasar a nosotros.

¿Qué cosas te ponen triste, te desaniman? ¿Alguna vez sentiste la ayuda de Dios en esos momentos? ¿Te gustaría compartir tu experiencia?

ORAR.-

 

./ niñas/os lectores mayores

  • Lea los siguientes versículos utilizando las preguntas para animar a los niños a compartir sus ideas:

1ra Reyes 19:1-2
Dialogar acerca de las razones del temor de Elías.
1ra Reyes 19:3-5a
¿Qué hizo Elías? ¿Por qué tenía temor? ¿Qué sentía?
1ra Reyes 19:5b-9a
Conversar acerca del milagro que hizo Dios.
1ra Reyes 19:9b-13a
¿Qué aprendió Elías de Dios? ¿Cómo habló Dios con Elías?
1ra Reyes 19:13b-18
¿Cuáles fueron las instrucciones de Dios para Elías? ¿Qué hizo Dios para animar a Elías?
1ra Reyes 19:11-13
¿A qué le tienen miedo? ¿Qué hacen en esos momentos?

Decir: Dios siempre está con nosotros y se hace presente de diferentes maneras.
La experiencia de Elías en encontrar a Dios — no en el viento, no en el terremoto, ni en el fuego, sino en una voz suave. Es la experiencia de muchas personas a lo largo de la historia. A veces buscamos a Dios en algo espectacular; pero cuando menos lo esperamos viene a nosotros a través de una voz suave que nos guía y nos hace sentir en paz o el gesto amoroso y la compañía de alguien que nos acompaña y nos anima. Dios se hace presente en nuestra vida a través de aquellos que están a nuestro lado y manifiestan amor, aún sin usar palabras, estando allí cuando los necesitamos.

 

Juego

Jugar a silbar suavecito una melodía. Si cuenta con un celular graben y escuchen el registro. El niño o la niña que lo logre hacer mejor, votado por sus pares, podrá grabar un mensaje con la lectura de un compañero de los versículos 12-b y 13.

 

Libro de Actividades
  Imprimir 1: Actividad (Libro de Actividades)

ORAR.- Oren juntos para que en los momentos de temor o miedo, cada niño sienta la presencia de Dios y pueda confiar en El. Anímelos a mencionar en la oración lugares, situaciones o problemas específicos, en los cuales ellos sienten temor. El temor es una reacción natural de los seres humanos. Pero el Señor nos da de su poder y su fuerza para no vivir en temor.

 

./ adolescentes

Leer: 1ra Reyes 19: 1 – 16

Elías y la cueva.
Elías había sido un profeta exitoso. Un día se escondió en una cueva. Se encontraba en una situación que no podía manejar, y eso le hizo pensar que era un “fracasado.”

¿Alguna vez se sintieron de la misma manera? (Exámenes, trabajo, frente a sus padres o mayores).

Pero Dios, conocía a Elías, como a cada uno de nosotros, y se hizo presente para animarlo y ayudarlo a salir de esa situación. Dios tenía una tarea muy importante para Elías y pone en su conocimiento lo que tiene por delante.
Y lo llamó tres veces, diciéndole: “Come porque largo camino te resta” y Elías se levantó porque confió en la voz de Dios.
Y Dios lo llamó a salir. Un viento muy fuerte lo hizo salir pero Elías no lo encontró en él. Luego, un gran terremoto, pero tampoco estaba allí.
Llegó a la cueva y algo maravilloso ocurrió cuando un silbido apacible reveló a Dios y en ese silbido, Dios le preguntó: “¿Qué haces aquí, Elías? Allí en medio de la cueva donde había vuelto a esconderse Dios estaba con él.

Para recordar siempre: Dios está con nosotras y nosotros aún en los momentos más oscuros.

¿Por qué será que el profeta no lo encuentra en el viento, ni en el terremoto sino en el silbido apacible?
Esos momentos en los que necesitamos ser fuertes y resistir y no queremos hacer lo que otros hacen, porque sabemos que no es bueno para nuestra vida. (Desesperarse por una marca de zapatillas o una remera cara, el alcohol, la droga, las peleas)
Allí también Dios nos saldrá al encuentro con el poder de su Espíritu, a través de todas aquellas personas que con gestos o palabras nos ayuden a dejar de lado aquellas cosas que oscurecen nuestra vida, para llegar a cumplir nuestras metas.

 

Dinámica

Autorretrato

  • Entregar una hoja en blanco en la que deberán dibujar una silueta de hombre o mujer según corresponda a cada participante.
    Dentro de la cabeza de la figura humana escribir una idea que no se dejarán quitar.
    Delante de la boca una expresión de las cual se arrepienten.
    Delante de los ojos, escriban la cosa más impresionante que hayan visto.
    Dentro del corazón escriban el amor que nadie les arrancará.
    Delante de sus manos escriban una acción fundamental que hayan realizado.
    Delante de los pies, escriban cuáles fueron los tres peores problemas en los que se metieron.
  • Numerar a los participantes en 1 y 2. Todos los 1 forman un círculo y todos los 2 otro círculo alrededor del primero. Parados quedan enfrentados cara a cara los del círculo interno con los del externo.
  • Intercambian los dibujos con el compañero de enfrente y comentan lo que escribieron.

 

Compartir por parejas “Los tres peores problemas en los que se metieron”. Cada participante deberá compartir los de su compañero/a con el plenario.

Recordar cómo pudieron enfrentar esa dificultad, si lo hicieron solos o recibieron ayuda. ¿Pudieron sentir la presencia y ayuda de Dios en esa situación? ¿Cómo? ¿A través de quién o de qué?
Incentivar al grupo a descubrir la acción de Dios en lo vivido.

ORAR.- pidiendo a Dios por aquellas situaciones difíciles que nos toca vivir, para poder enfrentarlas poniendo lo mejor de cada uno y sobre todo, poniéndolas en las manos de Dios, para que Él muestre su presencia amorosa y su cuidado en todo momento.

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