Un tiempo de quietud con Jesús
ADVIENTO... tiempo de ponerse en camino, acercándonos al Emanuel.

Período que señala el comienzo del año litúrgico cristiano y comprende las cuatro semanas anteriores a la Navidad; empieza el domingo más próximo al día de san Andrés (30 de noviembre).
ADVIENTO... tiempo de ponerse en camino, acercándonos al Emanuel.

Confiemos en que hay una luz que ilumina nuestro camino por más sombrío que se presente.

La humanidad necesita urgentemente un Salvador, un salvador que no sea ángel ni etxraterrestre, sino hombre entero y verdadero, que sea también un Dios.

Como iglesia hemos de mirarnos necesaria e indiscutiblemente a la luz del Reino de Dios, en tanto que la inauguración del Reino de Dios es la manifestación tangible de la obra de Dios en la historia de nuestra humanidad.

La esperanza no puede ser alimentada sino a través de la música, del canto, de la poseía, de un lenguaje que transforma la realidad y dibuja un mundo nuevo.

El Adviento nos invita a una espera activa, a renovar la esperanza y a preparar el lugar para Jesús en nuestros corazones. Es un tiempo ideal para cultivar nuestra espiritualidad.

Hallarás tu deleite en el Todopoderoso, y ante Dios podrás levantar la cara. Cuando lo llames, él te escuchará, y tú podrás cumplirle tus promesas.

En medio de las dificultades, en medio de situaciones que parecen llenarse de sombras, necesitamos sentir que tu gracia infinita, se despliega entre nosotros y tener así la seguridad de tu presencia en nuestras vidas.

El Adviento nos invita a ser comunidades de esperanza y ternura para quienes andan con el corazón roto resultado de las realidades duramente humanas.

Este taller tiene como objetivo ofrecer herramientas litúrgicas para vivir y celebrar el Adviento y la Navidad de manera profunda, reflexionando sobre la esperanza, paz, justicia y reconciliación que trae el nacimiento de Jesús en nuestros contextos actuales.
