14 – Amor a los enemigos / venganza

11 Mar 2019
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14 – Amor a los enemigos / venganza

Guías Metodológicas


Esta jornada no cuenta con Libro de Actividades


Mateo 5:38-48


La Ley que la gente tenía en los tiempos bíblicos provenía de las Escrituras o Torá.
Dos de los grupos religiosos que hacían un uso legalista y opresivo de la ley eran los fariseos y los saduceos.
Este uso y abuso de las leyes bíblicas eran en primer lugar un legalismo: una carga de preceptos que hacían de la ley, no algo lindo para enmarcar la convivencia sino muchas veces trampas para evitar el uso justo de la ley. En segundo lugar era un abuso opresivo, porque castigaban a los más débiles, a los pobres y a las mujeres en especial.
Los fariseos y los saduceos eran considerados la nobleza sacerdotal de aquel tiempo, tenían control sobre el sistema judicial. La ley de Moisés decía: “ojo por ojo…”…”, y los sacerdotes agregaban detalles, por ejemplo sobre la pureza ritual y sobre los sacrificios carísimos que debían presentarse en el templo. El castigo recibido era de carácter financiero y la corte decidía el costo de cada ofensa.
Jesús introdujo una nueva mirada a la ley en la cual el beneficio fuera la buena relación con Dios y con las personas.
Jesús tenía mucho que decir acerca de cómo debemos tratar a otras personas. Continuó enseñando a sus seguidores cómo deberían vivir. Empezó con las actitudes que deberían tener. Después les habló acerca de compartir la luz de Dios con otros. Dijo que siempre debemos amar a otros. Esto significa amar a aquellos que no nos tratan bien. Jesús dijo que podíamos mostrar que somos hijos de Dios al amar a aquellos que no nos aman.
El hecho de que alguien nos maltrata no significa que nosotros podemos hacer lo mismo. Debemos ser bondadosos con todos, aún nuestros enemigos. Quizás un enemigo se convierta en amigo.

Otra vez nos encontramos frente a una situación difícil: “Ofrece la otra mejilla”, “no le vuelvas la espalda a quien te pide prestado”, “amen a sus enemigos, oren por quienes los persiguen”.

El evangelio es muy claro con respecto a lo que el Señor pide de nosotros también. Lo que sugerimos es que cada maestro/a y/o líder tome un tiempo de oración personal y delante de Dios presenten a quienes tienen por enemigos o aquellos con quienes todavía piensan que tienen “cuentas” para arreglar.
Es saludable liberarse ante el Señor carga semejante (vuelvan a leer Mateo 11:28), y es hermoso sentir que el Señor nos libera de ese peso.

Esto no significa que si hay alguna mala acción que Dios las va a dejar pasar por alto. NO, ESO NO. El Señor nos sigue amando, pero condena lo malo que hacemos, por eso dejamos los enemigos en sus manos, porque Él es quien va a hacer justicia.

Cuando estén frente a sus grupos podrán dar testimonio de lo que significa encargarle preocupación por los enemigos a Dios en vez de tomar venganza. Un testimonio puede más que la mejor clase que hayan preparado.
Te dejamos para que leas como devocional personal: Salmo 37 y Proverbios 24:17.


¿Qué queremos lograr?


  • Aprender que debemos amar a otros.
  • Entender lo que significa amar a nuestros enemigos.
  • Recordar las cuatro cosas que dijo Jesús que hiciéramos por nuestros enemigos: amarlos, bendecirlos, hacerles el bien y orar por ellos.


Índice



./ niñas/os no lectores

Hablar sobre el perdón: La alegría cuando nos arrepentimos y podemos estar bien con nuestros amigos.

Hacer un títere con un plato o con un círculo de cartulina para hacer la cara de un lado triste porque hicimos algo feo y la otra cara alegre porque nos arrepentimos, pedimos perdón y nos sentimos contentos.

Jugar con los títeres armando situaciones en donde pedimos perdón al otro y mostramos la cara triste y la cara alegre al pedir perdón o ser perdonados.

 

Decir: Jesús continuó enseñando a sus seguidores. Les dijo que Dios los amaba mucho. También les dijo que deberían amar a otros. Jesús les dijo que deberían amar a todos no sólo a los que los trataban bien.

Jesús tenía mucho que decir acerca de cómo debemos tratar a otras personas. Dijo que siempre debemos amar a otros. Esto significa amar a aquellos que no nos tratan bien. El hecho de que alguien nos maltrata no significa que nosotros podemos hacer lo mismo. Jesús dijo que podíamos mostrar que somos hijos de Dios al amar a aquellos que no nos aman.
Es fácil amar a las personas que nos tratan bien. Es mucho más difícil amar a las personas que nos maltratan. Jesús dijo que podíamos mostrar que somos hijos de Dios al amar a aquellos que no nos aman.

¿Pueden pensar en una ocasión cuando alguien los trató bien aunque ustedes no trataron bien a esa persona? ¿Cómo se sintieron?

Jesús les dijo a sus discípulos que no deberían vengarse cuando alguien los maltrataba. En lugar de vengarse deberían ser bondadosos. Lo que nos enseñó es que no podemos devolverle al otro con lo mismo que nos hizo, si eso no está bien. Si me pegan –ya aprendimos que no hay que lastimar a nadie– y yo devuelvo el golpe, entonces empiezo a pensar que no está mal pegar. Pero en verdad yo tengo que encontrar la manera de resolver el problema, sin repetir lo mismo, porque está mal.
Jesús no decía que nos debe gustar el maltrato. Debemos amar a las personas, pero no debemos amar las cosas malas que hacen. Tenemos que seguir haciendo las cosas buenas que Dios quiere que hagamos.

Jesús le dijo a la gente que fuera bondadosa y que amara a TODOS y que Dios amaba a todos y cuidaba a TODOS.

Dios quiere que seamos bondadosos y quiere que amemos a otros como Él lo hizo.

Tener papel de lija y tela de seda.

Pedir que toquen el papel. Luego que toquen la tela.
Preguntar en cuál prefieren dormir.

 

Decir: Hay ocasiones en que nos encontramos con personas que son como el papel de lija. Podemos orar por esas personas. Dios nos puede cambiar de personas difíciles a personas bondadosas. Quizás se conviertan en buenos amigos.

Hacer corazones con cartulina y escribir: “Amar a los enemigos” por un lado y “Orar por los enemigos” por el otro lado.

ORAR.- vamos a pedirle a Dios que nos ayude a ser bondadosos con TODOS en esta semana.

 

./ niñas/os lectores menores

Contar la historia bíblica de la siguiente manera:
Jesús se sentó en una ladera y enseñó muchas cosas a la gente. Si alguien nos lastima, Jesús dijo que NO los enfrentemos con enojo, incluso cuando debemos advertirles sinceramente que nos están haciendo mal. De hecho, Él nos dice que seamos agradables con ellos.
Jesús dijo a sus amigos que hicieran bien a los que les maltratan. ¿Pueden creer que Él dijo eso? Es verdad. También dijo que les volvieran la otra mejilla. Eso quiere decir que si alguien te lastima tus sentimientos, no le grites ni lo lastimes. En vez de eso, no pelees.

En Lucas 6:31, hay un versículo que a veces es llamado La regla de oro”. Dice que hagas a otros lo que vos quieres que ellos te hagan.

Todos nosotros queremos que nos ocurran cosas buenas. ¡Así es como debemos tratar a otros, incluso a las personas malas!

Jesús explicó qué fácil es ser amable con alguien que es amable contigo. Eso es verdad. También les dijo que es difícil ser amables con los que son malos o crueles. Eso es de lo que Él hablaba…el hacer bien a las personas que no lo merecen, solamente porque Dios quiere que los amemos.

Una lección importante que Jesús enseñó fue la del amor. ¡Él dijo que debemos amar a nuestros enemigos! Él hablaba del tipo de amor que tenés para tu mejor amigo. Con todas las personas él nos enseña que no va más el “ojo por ojo y diente por diente”. Nos enseña a parar el agravio, no reproducirlo.

Es difícil tener este tipo de amor para un enemigo. Jesús quiere que amemos a otros sin importar lo que te han hecho. Dios creó a todas las personas y Él les ama, sin importar que tienen o su actitud, aunque ellos no tengan las buenas actitudes de Jesús.

Dios ama a las personas, pero no ama el comportamiento injusto. Él quiere que nos amemos y que lo hagamos con TODO nuestro corazón. Eso significa que tenemos que hacer las cosas a su modo y tratar a los demás con amabilidad y cariño y nunca con crueldad.

¿Cómo podemos demostrar que amamos a un enemigo?

Decir: Cuando los aman realmente, ya empiezan a esperar que se transformen en amigos.

Jesús nos da un ejemplo de cómo Él amó a sus enemigos. Cuando estaba orando en el jardín, de Getsemaní, los soldados vinieron a arrestarlo sin ninguna razón. No peleó ni pidió a Dios que los lastimara. En vez de eso, se fue libremente con los soldados. Aún cuando los soldados le escupieron y lo golpearon, los amó. ¡Y aún cuando estaba en la cruz, Jesús le pidió a Dios que los perdonara! ¿Pueden creerlo? Aún después de todo el dolor y el sufrimiento que Él sufrió, todavía amaba a los que lo lastimaron.
¡Jesús nos ama también!

Jesús le enseñó a la gente que en vez de vengarse, Dios quería que ellos amaran a aquellas perdonas que los maltrataban. A pesar de que no es fácil, nosotros podemos seguir las enseñanzas de Jesús.

¿En que se diferenciaban las enseñanzas de Jesús de lo que la gente hacía siempre? ¿Por qué Jesús nos pide que amemos a los enemigos?

Decir: El evangelio nos dice que oremos por nuestros enemigos. Orar por ellos incluye pedir que se arrepientan y no vuelvan a actuar mal.


Actividad.

Los judíos no sólo tenían 10 mandamientos. Había muchas reglas más. Veremos cómo Jesús cambió una de estas reglas.
San Mateo 5:38-42

¿Cuál es la regla que encuentras en el versículo 38?
Con esta ley querían asegurarse de que la gente no se vengara de manera exagerada.

Pero Jesús dijo algo muy diferente.
Lee los versículos 39-41.
-> Encuentra las diferencias.

ORAR.- que los niños oren en silencio por sus enemigos.
Explicar que debemos orar por cosas buenas para ellos.

 

./ niñas/os lectores mayores

¿Pueden pensar en una ocasión cuando alguien los trató bien aunque ustedes no trataron bien a esa persona? ¿Cómo se sintieron? ¿Qué es un enemigo? ¿Qué cosas hace una persona para ser considerada un enemigo?

Decir: En lugar de pelear con alguien que nos pegó, debemos orar por ellos e irnos. Jesús le dijo a los discípulos que hay tres cosas que debemos hacer por nuestros enemigos.

Debemos amar a nuestros enemigos; debemos perdonar a todos; y debemos orar por ellos, aunque la persona haga algo que nos lastimó – como decir mentiras acerca de nosotros o burlarse de nosotros. Nosotros no debemos hacer lo mismo.
Amen a sus enemigos y oren por quienes lo persiguen. San Mateo 5:44.

Recordar las cuatro cosas que dijo Jesús que hiciéramos por nuestros enemigos: amar, bendecir, hacer el bien y orar.

Jesús nos dio el ejemplo. Después que fue arrestado, los líderes religiosos judíos encontraron a personas que dijeran mentiras acerca de Jesús. Antes de que fuera crucificado, los soldados le pusieron una corona de espinas. Luego se burlaron de Él diciéndole: -¡Viva el rey de los judíos! -. Continuaron burlándose hasta que lo crucificaron. ¿Saben lo que hizo Jesús cuando estaba en la cruz? –Padre –dijo Jesús–, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Eso es un gran amor. Jesús nos ama a nosotros también. Jesús estuvo dispuesto a vivir y hasta a morir para mostrarnos el amor de Dios.

¿Cómo podemos mostrar que somos hijos de Dios? ¿Cuáles son las tres cosas que dijo Jesús que debemos hacer por nuestros enemigos? ¿Debemos ser bondadosos sólo con las personas que nos tratan bien? ¿Cómo nos dio ejemplo Jesús de amar a nuestros enemigos?

Pedir a los niños que oren en silencio por alguien que no es fácil amar

Jesús les enseñó a los discípulos que deberían tratar a otros como ellos desean ser tratados. (Lucas 6:31)

Preguntar si les gustaría que sucediera lo siguiente: Que alguien los haga tropezar en el patio de la escuela, que alguien les ayude con su tarea, que todos se rían cuando se cae durante el tiempo de recreo, que alguien los invite a comer galletitas.

Decir: A Dios le interesa la manera en que nos tratamos. Dios nos creó a todos y nos ama. Dios quiere que veamos lo bueno en cada persona.

Usar dos imanes uno que rechace el objeto y otro que lo atraiga.
Poner los dos imanes, sobre el lado opuesto. Intentar deslizarlos juntos. Cuando se rechazan, compartir cómo se siente la gente ante sus enemigos. Después voltear los imanes para que se atraigan.

Explicar que Jesús quiere que amemos a nuestros enemigos y que oremos por aquellos que nos quieren lastimar. Mostrar cómo los imanes se atraen.

Pedir a los niños que digan algo positivo de otro niño y orar por cada uno de ellos

Actividad.

 

Los judíos no sólo tenían 10 mandamientos. Había muchas reglas más. Veremos cómo Jesús cambió una de estas reglas.
San Mateo 5:38-42

¿Cuál es la regla que encuentras en el versículo 38?
Con esta ley querían asegurarse de que la gente no se vengara de manera exagerada.

Pero Jesús dijo algo muy diferente.
Lee los versículos 39-41.
-> Encuentra las diferencias.

 

./ adolescentes

¿Qué se imaginan cuando decimos la palabra “enemigos”. (guerra, delincuencia, armas,)

Decir: También están esos enemigos que si bien no tienen un revólver en las manos, nos juegan una mala pasada: violencia, drogas, alcohol, publicidades que nos muestran sólo productos para consumir y consumir, no para ser felices de verdad.

En cada pueblo, cada ciudad, los adolescentes saben muy bien lo que hay o lo que está de moda y no les hace bien, y les parece que no pueden dejar de hacer o tener ciertas cosas o que obligadamente tienen que pasar por ciertas situaciones.

Pedir que nombren las cosas que son sus enemigos. Todos esos son enemigos que deben desechar.

Leer el texto de Jesús: San Mateo 5: 38 – 48.

¿A qué enemigos se refiere el texto del evangelio? (se refiere a situaciones reales por las que pasamos nosotros muchas veces). Este pasaje parece el pasaje de “los imposibles”: ¿Dejar que alguien me pegue dos veces y no buscar venganza? ¿Si alguien me pide la camisa, darle también mi pulóver? Si quiere llevarse algo mío… ¿llevarle un poco más de eso mismo? Sí, este pasaje no parece que fuera para nosotros, pero esto es lo que nos pide Jesús.

Decir: Jesús nos pide que amemos a nuestros enemigos. No nos pide que digamos que todo está bien. Lo que está mal, está mal, pero nos pide amarlos como él nos ama a nosotros a pesar de lo malo que hacemos. Cuando nos dice que demos más de lo que nos piden, no nos está diciendo que demos nuestro cuerpo.
No hablemos sólo de los pares de los adolescentes sino también de los que viven en la casa, los que una razón u otra se hicieron parte de nuestra familia.

Preparar un afiche grande donde haya dibujado un tiro al blanco y en cada uno de sus círculos esté escrito en nombre de algunos de algunas situaciones que nombramos:
– No vengarte de quien te pega.
– Compartir las cosas que más querés.
– Prestar tus cosas aún sin que te lo pidan
– Ayudar hasta el final, no sólo un poco.
– Saludar a los que no nos gustan o con quienes tenemos enemistad.
Y en el blanco (en el centro) que esté escrito el versículo 48.-
A medida que van tirando, se les entregará una tarjetita que tenga el versículo 44: “Amen a sus enemigos y oren por los que los persiguen”.

Pedir que tomen el compromiso de aprender a amar a aquellos que no nos gustan. Amar a los que no nos tratan bien. Orar por los que creemos que nos hacen mal. El amor de un cristiano lo hace capaz de pedirle a Dios que actúe sobre esa persona para que cambie. Este es el verdadero compromiso del cristiano, del hijo de Dios. No tener odios en su corazón, pero sabiendo distinguir lo bueno de lo malo.

Leer en el Libro de Nehemías capítulo 4: 1 – 5 (recomendamos al líder leer todo el capítulo), cómo pudo sobreponerse a sus enemigos. Cómo Dios lo ayudó a vivir y a hacer su trabajo con los enemigos encima, atacándolo siempre.

Leer:

Si tus manos se acercan a otras personas invitándolas a unirse sin golpearse habrá paz.
Si tu boca habla palabras de amor, de vida y de perdón sin gritar habrá paz.
Si tus pasos encuentran otros pasos caminado en la misma dirección y avanzan juntos por el camino marcado, habrá paz y allí, justamente allí, el Señor, nuestro Dios, hará florecer la Justicia.

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