Paz y bien amada hermandad.
“Sigue el modelo de la sana enseñanza que de mí has recibido, y vive en la fe y el amor que tenemos gracias a Cristo Jesús”.
2° Tim. 1.13
En el día de ayer celebramos el día del metodismo, que nos propone vivenciar una fe sana y resistente. Así como una cuerda de tres hilos, una experiencia de fe que presenta un equilibrio entre estas dimensiones: una creencia correcta, una práctica correcta y un sentimiento correcto, también conocidas como ortodoxia, ortopraxis y ortopatía.
Necesitamos profundizar en el ejercicio de un discipulado balanceado, para no ser presa del intelectualismo, el legalismo o el emocionalismo, promoviendo el encuentro con Jesús y su seguimiento. La enseñanza de la escritura nos convoca a amar a Dios con todo el corazón, con toda la mente y todas las fuerzas.
En este momento histórico, el ejercicio de un discipulado integral y equilibrado es una propuesta relevante y pertinente, respondiendo a los signos de los tiempos. Es prioritario abrirse al Espíritu siempre novedoso, creativo y resquebrajador de viejos modelos, para ejercitarnos en un discipulado equilibrado en la comprensión de la fe, en la práctica del amor y en el sentir que hubo en Cristo Jesús.
La fe cristiana verdadera no es solo intelectual ni meramente externa, sino una vida renovada desde lo más profundo del ser, que produce creencias fieles a la verdad y acciones que glorifican a Dios.
Que nuestras prácticas broten de nuestros corazones transformados, siendo el fundamento seguro de una fe sana y una vida de obediencia y fidelidad.
Abrazo cálido y sereno.
Pastor Américo Jara Reyes
Obispo
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