Día Internacional de las Personas de Edad – Adultos Mayores

01 Oct 2026
en Vida y Misión
Día Internacional de las Personas de Edad – Adultos Mayores

​En este día especial, desde el Equipo Nacional de Evangelización (ENDE) queremos celebrar la vida, la memoria y la fe de nuestras personas mayores compartiendo esta conmovedora reflexión.


​Las manos de Evelia y Marta

​Los martes se iluminan si hay sol sobre el patio, aparece el mate como gestor del encuentro, entre alguna lectura, un Salmo, un Evangelio, después llegan las canciones que nacen como un recordatorio del tiempo que pasó.

​La tarde se viste de sonrisa con algo que se comenta, con miradas de complicidad, y ojos bien abiertos.

​Allí está Evelia, quien habla lento, sin apuros, ya no quiere que el tiempo pase tan rápido, su voz inspira cariño; en su silla piensa una historia de ausencias y sombras, de tiempo que ya fue.

Aunque hoy, con sus manos arrugadas y tibias, se enciende el encuentro que borra el pasado: esas manos, hoy me reciben y tengo la Gracia de estar a su lado.

​Marta camina y se sienta, docente de siempre, de pulso preciso; aunque el tiempo desdibuje nombres y caras, alguna canción le devuelve el brillo.

Ella canta y lee con gracia, aquella dactilógrafa que no pierde el ritmo; donde falla el recuerdo, florece el afecto, y el alma recuerda lo que es el cariño.

​Manos que buscan sostén, que se agarran con fuerza, que no se sueltan; amorosas y atentas a este momento, donde la esperanza y la fe se despiertan.

​Entre un verso de la Biblia, una canción y una oración, el sol de Chacabuco entibia esta compañía.

Manos, siempre manos que buscan, para saber que no hay soledad que pueda vencer este día.

​​Donde falla el recuerdo, florece el afecto. En las manos de Evelia, de Marta y de cada adulto mayor de nuestras comunidades habita una historia sagrada, la presencia del Evangelio y el testimonio de la fidelidad de Dios.

«En la vejez seguirán dando fruto; estarán vigorosos y lozanos.» (Salmo 92:14)

​Hoy reafirmamos nuestro compromiso de acompañar, escuchar y cuidar a nuestras personas mayores, reconociendo que no hay soledad que pueda vencer cuando caminamos juntos en comunidad.

Presbítero Carlos Forteza
Equipo Nacional de Evangelización.
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