Recursos litúrgicos y pastorales – Septiembre a noviembre 2025
Septiembre a noviembre 2025 (Ciclo C)
Tiempo de Pentecostés
CONTINUACIÓN: ESPÍRITU DE PENTECOSTÉS BUENA NOTICIA PARA TODOS
Continuamos con parte de la nueva afirmación del Consejo Mundial de Iglesias sobre Misión y Evangelización, de 2012, buscando perspectivas, conceptos y orientaciones que renueven el entendimiento y la práctica de la misión y evangelización en contextos en cambio. Presentamos el casi último capítulo de la afirmación: Espíritu de Pentecostés, buena noticia para todos.
El llamamiento a evangelizar
- El testimonio (martyria) es la comunicación de todo el Evangelio a toda la humanidad en todo el mundo. La evangelización es la actividad misionera que hace explícita y sin equívocos la centralidad de la encarnación, el sufrimiento y la resurrección de Jesucristo sin establecer límites a la gracia redentora de Dios. Tiene como objeto dar a conocer esa buena nueva a todas las personas que aún no la han escuchado invitándolas a una experiencia de vida en Cristo.
- La evangelización fluye de corazones llenos del amor de Dios y es esencialmente una sistematización explícita e intencional del Evangelio, en particular la invitación a la conversión personal a una nueva vida en Cristo y a ser sus discípulos. El Espíritu Santo llamará a algunas personas a que sean evangelistas (Ef 4.11), pero todos estamos llamados a dar cuenta de la esperanza que está en nosotros (1 Ped 3.15). No solo las personas individuales sino también la iglesia en su conjunto está llamada a evangelizar (Mc 16.15; 1 Ped 2.9).
- El mundo de hoy está abrumado por una excesiva y excluyente afirmación de identidades y convicciones religiosas que quebranta y brutaliza el nombre de Dios en vez de sanar y sustentar la vida de los pueblos, comunidades y personas. El proselitismo no es una manera legítima de practicar la evangelización. El Espíritu Santo anima a quienes predican y viven la buena nueva (Rom 10.14-15; 2 Cor 4.2-6), pero solo el Espíritu de Dios crea la nueva vida y permite el nuevo nacimiento (Jn 3.5-8; 1 Tes 1.4-6). La evangelización ha sido distorsionada desde que algunos cristianos impusieron “conversiones” por medios violentos o abusando del poder.
- Evangelizar es compartir nuestra fe y esperanza con otra gente invitándola a ser discípulos de Cristo, aunque adhieran a distintas tradiciones religiosas. Ese compartir debe darse en entorno de confianza y humildad, como expresión del amor a todo el mundo. No hay mayor regalo que podamos ofrecer a nuestros prójimos que compartir con ellos y ellas el amor, la gracia y la misericordia de Dios en Cristo e iniciarlos en ese amor.
- La evangelización conduce al arrepentimiento, la fe y el bautismo. Cuando se nos dice la verdad frente al pecado y el mal, es necesario dar una respuesta, positiva o negativa (Jn 4.28-29, ver tbn Marcos 10.22). La evangelización propicia la conversión que entraña un cambio de actitudes, prioridades y objetivos; y abre la salvación para quienes están perdidos, la curación para quienes están enfermos y la liberación de todos los oprimidos.
- Las diferentes iglesias tienen entendimientos diferentes acerca de cómo nos llama el Espíritu a evangelizar en nuestros contextos. Para algunas, la evangelización es ante todo orientar a las personas hacia la conversión personal por medio de Jesucristo; otras insisten en que evangelizar es ser solidarios y dar un testimonio cristiano ante personas en necesidad y en situaciones de opresión; y otras muchas consideran la evangelización como uno de los componentes de la misión de Dios. Sin embargo, podemos afirmar que el Espíritu nos llama a todos a un entendimiento de la evangelización arraigado en la vida de la iglesia local en la que el culto (leiturgia) está inextricablemente ligado al testimonio (martyria), al servicio (diakonía) y a la comunidad (koinonía).
La evangelización a la manera de Cristo
- Evangelizar es comunicar la buena nueva de palabra y obra. Evangelizar mediante la proclamación verbal o la predicación del Evangelio (kerygma) es una acción profundamente bíblica. Sin embargo, si no demostramos lo que decimos con nuestros actos, nuestra evangelización carece de autenticidad. La combinación de declaración verbal y de acción visible da testimonio de la revelación histórica de Dios en Jesucristo. El amor recíproco es una demostración del Evangelio que anunciamos (Jn 13.34-35) mientras que la desunión es un obstáculo para el Evangelio (1 Cor 1).
- Hay ejemplos históricos y contemporáneos del servicio humilde y fiel que han desempeñado muchos cristianos en sus contextos locales, con la ayuda del Espíritu, para aportar vida en su plenitud. Por otra parte, muchos cristianos que vivieron y trabajaron como misioneros lejos de los respectivos contextos culturales lo hicieron con humildad, mutualidad y respeto; el Espíritu de Dios a su vez suscitó en esas comunidades la necesidad de permanente transformación.
- Lamentablemente, muchos métodos y prácticas de evangelización traicionaron el Evangelio en vez de encarnarlo. Imitar a Jesús en la misión entraña afirmar la dignidad y los derechos de los otros. Estamos llamados a servir a los demás como lo hizo Cristo (Mc 10.45; Mt 25.45), sin usar ninguna forma de seducción ni menos de explotación. En esos contextos, es posible confundir la evangelización con la compra y venta de un “producto”. El Espíritu rechaza toda idea de consumir la buena nueva de Jesús según pautas capitalistas, y el Espíritu nos llama a la conversión y la transformación a nivel personal, lo que nos lleva proclamar la plenitud de vida para todos.
- La evangelización auténtica se arraiga en la humildad y el respeto a todos, crece en contextos de diálogo, promueve el mensaje del Evangelio, de curación y reconciliación, de palabra y obra. No hay evangelización sin solidaridad, ni hay solidaridad cristiana que no implique comunicar el mensaje del reino que ha de venir. Así, la evangelización sirve de inspiración para la edificación de relaciones interpersonales y comunitarias. Esas relaciones auténticas se sustentan mejor en las comunidades religiosas locales, y sobre la base de contextos culturales locales. El testimonio cristiano lo es tanto pro nuestra presencia como por nuestras palabras.
- Destacamos la declaración conjunta sobre “Testimonio cristiano en un mundo de pluralismo religioso” y valoramos sus recomendaciones:
– Rechazar toda forma de violencia, discriminación y represión, sea psicológica o social, por cualquier autoridad religiosa o laica, en particular el abuso de poder.
– Afirmar a libertad de religión, o sea la libertad de practicar y profesar la propia religión sin temor a las represalias ni a la intimidación. Afirmar además el respeto mutuo y la solidaridad que promueven la justicia, la paz y el bien común de todos.
– Respetar a todas las personas y culturas humanas, discerniendo al mismo tiempo las faltas de nuestras propias culturas, como es el caso del patriarcado, el racismo, el reconocimiento de “castas inferiores”, etc., que deben ser impugnados por el Evangelio.
– Renunciar el falso testimonio y saber escuchar para comprender en el respeto mutuo.
– Velar por la libertad de discernimiento de las personas y las comunidades en el proceso de toma de decisiones.
– Construir relaciones con creyentes de otras religiones o con personas que no profesan religión alguna para facilitar un mayor entendimiento mutuo, así como la reconciliación y la cooperación por el bien común. - Vivimos en un mundo muy influido por el individualismo, el materialismo y otras ideologías que impugnan los valores del reino de Dios. Aunque el Evangelio sea en última instancia una buena nueva para toda persona, es una mala noticia para las fuerzas que promueven la mentira, la injusticia y la opresión. Así, la evangelización es también una vocación profética que implica decir la verdad a los poderosos, en la esperanza y en el amor (Hch 26.25; Col 1.5; Ef 4.15). El Evangelio es liberador y transformador, y su anuncio debe dar lugar a la transformación de las culturas con miras a crear comunidades justas e incluyentes.
- Mostrar su oposición al mal y la injusticia y ser proféticos suele acarrear enfrentarse con la represión y la violencia y, por tanto, tener que enfrentarse con el sufrimiento, la persecución e incluso la muerte. La evangelización auténtica implica ser vulnerable, seguir el ejemplo de Cristo llevando la cruz y despojándose a sí mismo (Flp 2.5-11). La sangre de los mártires fue la simiente de la iglesia, y hoy la búsqueda de la justicia sigue siendo un pujante testimonio de Cristo. Jesús vinculó esa negación de sí mismo al llamamiento a seguirle y a la salvación eterna (Mc 8.34-38).
“Juntos por la Vida: Misión y Evangelización en Contextos Cambiantes”, declaración de la Comisión de Misión Mundial del Consejo Mundial de Iglesias, Ginebra, Suiza, 5 de septiembre de 2012, en Nuevas concepciones de Misión y los cambios de contexto. Una misiología ecuménica. Tercera parte. Ediciones La Aurora, FAIE, Buenos Aires, 2017, pp. 11-.76.
En el archivo encontrará
- Orientaciones para la predicación
- Orientaciones para la acción pastoral
- Orientaciones para la liturgia del culto comunitario
Esta ha sido una nueva entrega de Recursos Litúrgicos y Pastorales, siguiendo el tiempo de PENTECOSTÉS, de Septiembre a Noviembre 2025, (Ciclo C). Reedición de 2025 con nuevos materiales,
- para hermanos y hermanas que asumen el ministerio de la Palabra,
- realizando trabajos pastorales en amplio sentido y con distintos grupos
- y a personas encargadas y colaboradoras en la liturgia del culto comunitario.
Cotejamos el “Leccionario Común Revisado” (LCR), en ediciones de varias iglesias hermanas. Nos permitimos abreviar algunos textos para la lectura pública, y algunas veces extendemos los textos bíblicos comentados, proponiendo también otras alternativas, generalmente dentro del LCR.
Este material circula en forma gratuita y solamente en ámbitos pastorales, dando crédito a todos los autores hasta donde los conocemos, valorando mucho su disponibilidad.
Agradecemos todos los materiales que hemos usado –ya disponibles en varias redes–, como aportes para estos “recursos”. Y especialmente agradecemos los materiales litúrgicos enviados por la pastora Cristina Dinoto, y las fotos de la pastora Hanni Gut.
Las indicaciones de las fuentes musicales son:
- CA – Cancionero Abierto, ISEDET.
- CF – Canto y Fe de América Latina, Igl. Evangélica del Río de la Plata.
- CN – Himnario Cántico Nuevo, Methopress.
- MV – Mil Voces para Celebrar, himnario comunidades metodistas hispanas, USA.
- Red Crearte, https://redcrearte.org.ar/
- Red de Liturgia del CLAI: www.reddeliturgia.org
- Red Selah: webselah.com
Y anotamos las versiones de la Biblia mayormente usadas:
- RV60 o RV95 o RVC – Reina-Valera o Reina-Valera Contemporánea
- DHH – Dios habla hoy, desde la tercera edición o Biblia de Estudio.
- NBI – Nueva Versión Internacional – Edit. Vida, USA
- BJ – Biblia de Jerusalén – Desclée de Brouwer, Bélgica-España
- Libro del Pueblo de Dios – Verbo Divino, Argentina
Fraternalmente, Laura D’Angiola y Guido Bello, desde la congregación metodista de Temperley, Buenos Aires Sur.
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