Un tiempo de quietud con Jesús
TIEMPO DE CUARESMA
Amo Señor tus sendas
Amo Señor tus sendas, y me es suave la carga
que en mis hombros pusiste;
pero a veces encuentro que la jornada es larga,
que el cielo ante mis ojos de tinieblas se viste,
que el agua del camino es amarga, es amarga,
que se enfría este ardiente corazón que me diste;
y una sombría y honda desolación me embarga,
y siento el alma triste y hasta la muerte triste…
El espíritu es débil y la carne cobarde,
lo mismo que el cansado labriego, por la tarde,
de la dura fatiga quisiera reposar…
Mas entonces me miras…
y se llena de estrellas, Señor, la oscura noche;
y detrás de tus huellas, con la cruz que llevaste,
me es dulce caminar.
José Luis Blanco Vega, sj
Desde LA BIBLIA
Habacuc 3:17-19
“Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré en Jehová, me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar”.
I Tesalonicenses 5:16-19:
“Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. No apaguéis al Espíritu.”
Solemos orar con más fuerzas frente a un problema, frente a algo que “se nos escapa de las manos”, frente a nuestras limitaciones, y le pedimos al Señor que obre Él porque nosotros, nosotras no podemos; a veces lo hacemos cuando tenemos que decidir y no estamos seguros de lo que sea mejor, y le pedimos al Señor sabiduría. Lo hacemos también cuando reconocemos nuestro pecado, cuando tomamos conciencia de que lastimamos a otra persona o a la creación misma.
También oramos con alegría cuando vemos la mano de Dios en nuestra vida o en la de otra persona. Y entonces, hasta nos animamos a alabar Su Nombre.
¿Qué pasa cuando no encontramos un motivo en particular para orar? Cuando todo parece que va bien. Cuando estamos tranquilos, tranquilas con las decisiones que hemos tomado. Cuando nuestros amigos, familia están bien de salud…
Habacuc es claro, animémonos a alabar, aunque la higuera no florezca.
Pablo es claro: “Oren sin cesar”, no esperemos algo en particular para orar.
Este tiempo de Cuaresma puede ser un buen tiempo para hacer de la oración un encuentro cotidiano con el Padre en nuestras vidas, que no dependa de lo que nos pasa, que no dependa de nuestras emociones, un encuentro que traspase la misma Cuaresma y quede para siempre…florezca o no florezca la higuera.
Pastora Silvina Cardoso
ORAMOS JUNTAS Y JUNTOS POR
- La misión de la Iglesia en este tiempo Pastoras y Pastores y hermanas y hermanos que conforman los Equipos Pastorales, que el Señor nos renueve las fuerzas, la alegría de servir a las comunidades, que no nos gane el desánimo, y sí tengamos el ímpetu que nos trae la GRACIA de DIOS, para mirar con ojos nuevos y corazón nuevo, este tiempo desde el evangelio.
- Las familias que tienen que enfrentar grandes preocupaciones (trabajo, enfermedad, vivienda), para que no se trasladen a las relaciones familiares, sino que pueda haber diálogo franco y sincero para resolver las dificultades.
- La Iglesia Nacional, el Obispo, la Junta General, los Administradores, que el Señor los guíe en sabiduría para la tarea a la que fueron llamados.
- Oramos por los Cambios Pastorales, que tanto las comunidades que despiden, como las que reciben lo hagan dispuestas a los nuevos tiempos, pidiendo que el Espíritu del Señor acompañe los cambios.
- Ya estamos orando por la Asamblea Nacional para el 2026, que el Señor nos vaya abriendo caminos para que sea una bendecida Asamblea de su pueblo donde el gozo del Señor se haga presente.
- POR LA PAZ ENTRE LOS PAÍSES. Señor ¡TEN PIEDAD!!
- Oramos por el comienzo de las clases, por alumnos y docentes, para que sea tiempo de alegría por el re encuentro!!!
- Toma con poder Señor las dificultades: en los edificios escolares, con los problemas salariales, y de convivencias; que haya una nueva mirada en este nuevo tiempo para que la tarea de unos y otros sea un espacio de alegría y paz donde crecer, aprender la vida, y aprender con los conocimientos.
- Te damos gracias y ponemos en tus manos todos aquellos lugares donde sirven a otros, con meriendas, comedores, alimentos, ropa de abrigo, materiales para la construcción y varias cosas más.
- ORAMOS por discernimiento, sabiduría, palabra y acción para enfrentar situaciones de conflicto dentro de las comunidades de fe, en los hogares, y en el barrio mismo donde vivimos.
- ORAMOS por los Hogares LOWE, por el personal que trabaja allí, que sientan la bendición del Señor por la tarea que realizan.
- Por cada uno de los niños y niñas que están en los hogares, bendícelos, Señor, con alegría, con ternura, con esas risas que sólo los más chicos pueden contagiarnos. Una bendición especial para todos los que allí habitan, tu abrazo a cada uno y tu caricia sobre sus cabezas sintiendo tu presencia. Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén. –
Abre tu corazón, acepta su gracia y camina descubriendo al DIOS compañero de caminos.
