Oración y Ayuno – Propuesta semanal para 2/12

30 nov 2015
en Espiritualidad y devoción
oración y ayuno

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De nuevo ha llegado el Adviento, tiempo de espera gozosa, de vigilancia. En el alma brota el anhelo, el deseo vivo de que Jesús llegue hasta nosotros. Por eso repetimos como los primeros cristianos: ¡Maranatha, ven, Señor Jesús!

Canción

Dios nos ama tanto
Te digo que nos ama tanto
Que desde el cielo un salvador nos envió
Como el sol a un nuevo día
Como el sol, nuestro Dios
Un salvador nos envió
Dios ciertamente nos amó.

Oración de la mañana

¡Gracias Señor! Qué regalo tuyo esta mañana cuando miro la luz de un nuevo día! Gracias por este hermoso tesoro que lo siento y veo como un regalo que viene de ti. ¡Gracias por tu amor! Despiértanos de nuestros sueños y levántanos de nuestras pasividades e indiferencias. Ahora, déjame ser portador(a) del sentido de cuánto tú me amas al haberme dado tan preciado regalo. Haz que en este día la conciencia de tu amor haga que cambie la manera en que trato a los demás. Déjame ser más equilibrado(a) frente a las molestias del día. Ayúdame para que mis correteos y preparaciones se den en paz y con un sentido de tu amanecer en mi corazón. Tú gloria llena mi espíritu y deseo simplemente darte gracias con mi vida en este día. En el nombre de tu Hijo amado.
Amén.

Texto sugerido

Juan 3: 7-11

Para rumiar en momentos del día

… ADVIENTO, ES JESÚS Y NECESITA LUGAR…

Ya próximos a la Navidad… con el cansancio del año transitado… con la esperanza de lo que está por venir.
Con la sensación de que la vida transcurre cada vez más rápidamente… con las desesperanzas que arrastramos en nuestro andar.
Con lo logrado… con las cuentas pendientes… con los sueños construidos… con los desafíos no alcanzados.
Es así como transcurre mayormente nuestra vida y por ende este último tramo del año… Entre un ir y venir… entre lo bello y lo triste… entre las alegrías y el dolor… entre lo que buscamos y lo que escondemos…

Y es aquí a donde Jesús viene y necesita un lugar… no en la vida perfecta… si en la vida llena de contradicciones… en la vida que necesita ser sanada…
Pero para hacer lugar hay que mover, hay que abrir, hay que modificar el lugar…
Hay que hacer espacio

El tiempo de adviento es el de prepararnos para recibirlo… pero entonces surge la pregunta: ¿Quiero que Jesús encuentre lugar en mi vida?… Si la respuesta es NO… no siga leyendo…Si la respuesta es SI… entonces creo que necesitamos realizar algunos cambios…!!!
Cambiar el lugar que ocupamos… hacerlo más chiquito, para que EL encuentre cabida… si nuestra vida está llena de nuestro propio ego, de nuestras propios pensamientos, de nuestros propios intereses, de nuestras propias ideas, será muy difícil para EL encontrar lugar.

Modificar nuestras palabras, de las palabras que utilizamos habitualmente. ¿Cuántas son buenas? ¿Cuántas son malas?
Cuántas son de elogios, de estímulo y bondadosas para los que nos rodean y para la sociedad en la cual vivimos… y cuantas son de juicio y prejuicio… de bronca y enojo…
Las palabras que más utiliza Jesús en el texto Sagrado son: paz, amor, fe, perdón, alimento, vida, pan, bienaventurados, puerta, rebaño, vid, luz, prójimo.

Quizás podríamos intentar acostumbrarnos a colocar una de estas palabras en cada pensamiento, en cada frase.

Dar utilidad diferente a nuestros sentidos… con ojos y oídos más atentos a las necesidades de los otros y otras, con más tacto para tratarnos con ternura y bondad.
Utilizar distinto nuestro tiempo… con más dedicación en nuestra vida de oración y meditación, de escucha amorosa de la Palabra de Dios.
Y la lista puede seguir…

Pero en definitiva está en nosotros y nosotras mismas buscar las formas… si en verdad queremos que Dios vuelva a encontrar lugar en nuestras existencias… porque donde hay compromiso y entrega, donde hay amor y esperanza.
Donde existen las ganas de cambiar lo que está mal… aunque no sepamos cómo hacerlo…

¡…ENTONCES JESÚS ENCONTRARÁ SU LUGAR…!!
por Pastora Mariel Pons

Oración nocturna

¡Querido Dios, al finalizar este día, te agradezco porque has sido la sombra fresca que nos ha cobijado durante todo este día. A pesar de dificultades y contratiempos seguimos confiando, pues Tú presencia entre nosotros nos ilumina y fortalece en el camino de la fe. Haz, Señor, que este Adviento nos empuje hacia ti; nos ayude a vivir centrados en tu Hijo Jesucristo. Que sea un tiempo de salvación. Un tiempo de encuentro y de conversión. Ponemos en ti nuestra confianza. Fortalece nuestra esperanza para saber descubrirte al finalizar la jornada. Te esperamos y salimos a tu encuentro, pues Tú eres nuestra esperanza.
Amén

Canción

“Ven Señor Jesús.”

///Ven, Señor Jesús///
¡Ven, nace en nuestro corazón!

///Príncipe de Paz///
¡Ven nace en nuestro corazón!

///Ven Emmanuel///
¡Ven, nace en nuestro corazón!

Motivos que presentamos en Oración y Ayuno

  • Por los proyectos de nuestra iglesia, especialmente por los de la Iglesia Joven.
  • Por nuestra patria argentina, los desafíos que enfrenta y por las nuevas autoridades que asumirán el 10 de diciembre.
  • Por nuestra patria latinoamericana, para defender su identidad y soberanía.
  • Por nuestros estudiantes de teología.
  • Por la formación teológica y pastoral.
  • Por quienes en distintas funciones trabajan por la vida y misión de nuestra Iglesia.
  • Por los espacios de oración y comunión en nuestras iglesias.
  • Por la Junta General recientemente elegida en la Asamblea General de nuestra Iglesia y su primera reunión el 12 y 13 de diciembre.
  • Por las instituciones educativas de nuestra iglesia.
  • Por los espacios de oración y comunión en nuestras iglesias.
  • Por una Iglesia Metodista que no cese de preguntarse.
  • Por quienes están necesitados de ser sanados, restaurados, liberados en Cristo.
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