Tiempo de ayuno y oración – Propuesta semanal para el 9 de octubre

08 Oct 2019
en Espiritualidad y devoción
Tiempo de ayuno y oración – Propuesta semanal para el 9 de octubre

Encuentro con Dios


Salmo 137  – RVC

Junto a los ríos de Babilonia,
Nos sentábamos a llorar al acordarnos de Sión.
Sobre los sauces de la ciudad
colgamos nuestras arpas.
Los que nos capturaron, nos pedían que cantáramos.
Nuestros opresores nos pedían estar contentos. Decían:
« ¡Canten algunos de sus cánticos de Sión!»

¿Y cómo podríamos cantarle al Señor
en un país extranjero?
Jerusalén,
si acaso llego a olvidarme de ti,
¡que la mano derecha se me tulla!
Jerusalén,
¡que la lengua se me pegue al paladar,
si acaso no llego a recordarte
ni te pongo por encima de mis alegrías!


Alabad al Señor

Cuando el Señor nos libre de este cautiverio,
parecerá un sueño
y nuestra boca sonreirá contenta
y cantaremos sin cesar.

Cuando el Señor, al fin, la aurora nos restaure,
parecerá un sueño
y nuestras manos se unirán, felices,
para afirmar la libertad.

Cuando el Señor construya nuestro horizonte,
parecerá un sueño
y nuestros ojos verán sorprendidos,
un nuevo mundo germinar.

Cuando el Señor nos una a todos, victorioso,
parecerá un sueño.
Ya nuestras lágrimas habrán pasado
y cielo y tierra se unirán.

Jaci Maraschin –  Canto y Fe 234

Lectura del Día

Marcos 11: 12-14, 20-24 – RVC

Al día siguiente, cuando salieron de Betania, Jesús tuvo hambre. Al ver de lejos una higuera con hojas, fue a ver si hallaba en ella algún higo; pero al llegar no encontró en ella más que hojas, pues no era el tiempo de los higos. Entonces Jesús le dijo a la higuera: «¡Que nadie vuelva a comer fruto de ti!» Y sus discípulos lo oyeron.

A la mañana siguiente, cuando pasaron cerca de la higuera, vieron que ésta se había secado de raíz. Pedro se acordó y le dijo: « ¡Mira, Maestro! ¡La higuera que maldijiste se ha secado!» Jesús les dijo: «Tengan fe en Dios. Porque de cierto les digo que cualquiera que diga a este monte: “¡Quítate de ahí y échate en el mar!”, su orden se cumplirá, siempre y cuando no dude en su corazón, sino que crea que se cumplirá.Por tanto, les digo: Todo lo que pidan en oración, crean que lo recibirán, y se les concederá.Y cuando oren, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en los cielos les perdone a ustedes sus ofensas.26 Porque si ustedes no perdonan, tampoco su Padre que está en los cielos les perdonará a ustedes sus ofensas.»

Esta historia no parece cierta y“en honor a la verdad” todo el incidente, no parece digno de Jesús. El relato muestra una cierta arrogancia; es la clase de historias que se cuentan de ciertos milagreros, pero… ¡Nunca de Jesús…!!! Además, tenemos esta dificultad fundamental: Jesús siempre se había negado a usar sus poderes milagrosos para su propio provecho.

« No quiso convertir las piedras en pan para saciar Su propia hambre. Se negaba a usar sus poderes milagrosos para escaparse de Sus enemigos. Él no usó nunca Su poder en Su propio provecho. Y sin embargo aquí parece usar su poder para destruir un árbol que le había defraudado cuando tenía hambre. Peor todavía: toda la acción carece de sentido. Era la época de la Pascua, es decir, al principio de la primavera; la higuera, si se encuentra en un lugar protegido, puede que haya echado hojas para entonces, pero nunca da fruto hasta el final de la primavera o en principio del verano, mayo o junio. »

« Marcos dice que no era tiempo de higos. ¿Por qué destruir un árbol por dejar de hacer lo que no le era posible hacer? Sería, no sólo irracional, sino también injusto. Por eso algunos comentadores, para salir del paso, dicen que Jesús estaba buscando higos verdes, todavía sin madurar, en sus primeras etapas; pero tales higos verdes son desagradables, y no se comen nunca. Toda esta historia no parece estar de acuerdo con Jesús en absoluto. ¿Qué podemos decir acerca de ella? Si hemos de tomar esto como el relato de algo que sucedió efectivamente, debemos tomarlo como una parábola representada. Debemos, de hecho, tomarla como una de aquellas acciones proféticas, simbólicas, dramáticas. Si la tomamos de esa manera, puede interpretarse como la condenación de dos cosas.» (WILLIAM BARCLAY)

Ahora bien… ¿Qué es lo que nos inquieta o molesta de este relato…? Sí, es la condenación de la promesa sin su cumplimiento. Las hojas del árbol se podían interpretar, como una promesa que no da fruto; o sea, que es la condenación específica del pueblo de Israel. Pues, toda su historia había sido una preparación para la venida del Mesías de Dios.

Toda la promesa de su tradición nacional era que, cuando el Mesías viniera, estarían ansiosos por recibirle. Pero cuando vino de hecho, esa promesa no se cumplió. Es la condenación de la profesión sin la práctica. Podría entenderse que el árbol con sus hojas profesaba ofrecer algo, pero no tenía nada que dar. Todo el Nuevo Testamento afirma, que una persona que afirma profesar fe en Cristo, sólo se puede conocer por los frutos de su vida. «Por sus frutos los conocerán» (Mat 7:16). «Produzcan frutos dignos e arrepentimiento» (Luc 3:8). No es el que dice piadosamente «Señor, Señor, el que entrará en el Reino, sino el que hace la voluntad de Dios »(Mat 7:21).

No creemos que ninguna religión; incluso la cristiana, haga a uno mejor persona y más útil, y más feliz su hogar, y una vida mejor para los que están en contacto con él, no es religión ni nada que se le parezca. He sabido, fehacientemente, que existen personas que son “santas” detrás de un púlpito y violentas con su familia… En fin…

Nadie puede pretender ser un seguidor de Jesucristo y seguir siendo tan totalmente distinto a su Maestro. Lo que entendemos que el texto dice… Es que el pueblo de Israel había tenido su oportunidad. No se había conseguido que diera fruto, y entonces llegó el tiempo de su destrucción. Bien puede ser que aquel árbol solitario se asociara en la mente de algunos con el dicho de Jesús acerca del destino de la esterilidad, y así surgió la historia. Estimada lectora, lector, tómelo como mejor le parezca: aclaro; que no se entienda esta modesta reflexión, como “antisemitismo”; a nosotros nos parecen insuperables las dificultades para tomarla literalmente. Nos parece ser, de alguna manera, relacionarla con la parábola del árbol estéril (Mateo 7: 16-20.); lo que sí debemos tener claro, que como personas de fe,que tratamos de vivir esa fe en comunidad… Debemos dar frutos, sobre todo de amor y justicia… Pero, en cualquier caso; la lección del pasaje es, que si nuestra vida cristiana es inútil su final será el desastre. Amén.

ROG

Oramos por

  • Para que seamos realmente, frutos del amor de Jesús, mostrando al mundo ser coherentes con las enseñanzas de Él.
  • Por familiares, vecinos, hermanas y hermanos en la fe que están pasando por pruebas de salud. Sabemos sus nombres y pedimos a Dios por la sanidad de cada uno/a de ellos/as.
  • Para que Dios esté bendiciendo y acompañando a todas las hermanas y hermanos que estarán trabajando en la Asamblea Nacional, este próximo fin de semana.
  • Por nuestra iglesia y las actividades que se realizan en cada congregación y comunidad de fe.
  • Por nuestro país, nuestro pueblo. Que podamos vivir dignamente con pan en nuestras mesas, trabajo, salud y sobre todo justicia para que todo esto sea posible.
  • Agregamos los motivos comunitarios y personales…

Recomendación y Bendición Apostólica

Dios es luz, y en él no hay ninguna tiniebla. Si andamos en la luz, como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros.

1ª Juan 1:5,7.

Que la gracias infinita de Dios Padre y Madre,
El amor liberador de Jesús y la presencia constante
Del Espíritu Santo, sea con su iglesia en el mundo.
AMÉN.



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