Tiempo de ayuno y oración – Propuesta semanal para el 20 de marzo

19 Mar 2019
en Espiritualidad y devoción
Tiempo de ayuno y oración – Propuesta semanal para el 20 de marzo

Encuentro con Dios

 

Salmo

SALMO 105: 1-5, 7-8, 42-45 RVC

¡Alaben al Señor, invoquen su nombre!
¡Que los pueblos reconozcan sus obras!
¡Canten, sí, cántenle salmos!
¡Proclamen todas sus maravillas!
¡Regocíjense en su santo nombre!
¡Alégrense de corazón los que buscan al Señor!
¡Busquen el poder del Señor!
¡Busquen siempre a Dios!
¡Recuerden sus grandes maravillas,
sus hechos prodigiosos y sus sabias sentencias!

El Señor es nuestro Dios;
en toda la tierra prevalecen sus juicios.
Nunca se olvida de su pacto,
de la palabra que dictó para mil generaciones.

Dios se acordó de su santa palabra,
y de su juramento a Abrahán, su siervo.
Su pueblo salió con gran gozo;
sus elegidos salieron con gran júbilo.
Dios les dio las tierras de otras naciones,
lo mismo que los frutos de esos pueblos,
para que obedecieran sus preceptos
y cumplieran todos sus mandatos.
¡Aleluya!

 


Alabad al Señor

Bueno es alabarte, Señor,
y a tu nombre folclore cantar;
de mañana tu gracia anunciar
y de noche tu fidelidad;
con las seis cuerdas del guitarrón
y marimbas de rítmico son,
pues tus hechos me alegran, Señor,
son tus obras mi felicidad.

//El justo florecerá como la palma
y se multiplicará como cedro del Líbano.//

Son tus obras excelsas, Señor,
y es profundo tu eterno pensar;
el que es necio no ve tu poder
y el que peca ignora tu amor.
Aunque abunden las obras del mal
y cual hierba nazca el pecador
a la ruina sus obras irán
porque tú eres el Santo Señor.

PEDRO ORTIZ (Costa Rica) C y F 173

Lectura del Día

Lucas 13: 22-30. RVC

En su camino a Jerusalén, Jesús iba enseñando por ciudades y aldeas. Alguien le preguntó: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?» Y él respondió: «Hagan todo lo posible para entrar por la puerta angosta, porque yo les digo que muchos tratarán de entrar y no podrán hacerlo. En cuanto el padre de familia se levante y cierre la puerta, y ustedes desde afuera comiencen a golpear la puerta y a gritar: “¡Señor, Señor; ábrenos!”, él les responderá: “No sé de dónde salieron ustedes.” Entonces ustedes comenzarán a decir: “Hemos comido y bebido en tu compañía, y tú has enseñado en nuestras plazas.” Pero él les responderá: “No sé de dónde salieron ustedes. ¡Apártense de mí todos ustedes, hacedores de injusticia!” Allí habrá entonces llanto y rechinar de dientes, cuando vean a Abrahán, Isaac y Jacob, y a todos los profetas, en el reino de Dios, mientras que ustedes son expulsados. Porque habrá quienes vengan del oriente y del occidente, del norte y del sur, para sentarse a la mesa en el reino de Dios. Pero habrá algunos últimos que serán primeros, y algunos primeros que serán últimos.» .

Jesús declaró que la entrada en el Reino no es automática, sino es el resultado de la lucha leal e inteligente que, obviamente, realizamos hasta el final…. «Ustedes hagan el máximo esfuerzo para entrar», les dijo.

El esfuerzo que hay que hacer para entrar al reino; es sin duda alguna, intenso pero ningún tipo de dificultad nos puede quitar la alegría de servir a la causa de Jesús. Además, llegamos a un punto que el hecho de servir a Jesús con verdadera convicción no significa que lo hemos alcanzado todo. Es fácil creer que, una vez que nos hemos entregado a Jesucristo y que “ya asumimos su causa”, nos podemos sentar tranquilamente como si hubiéramos llegado a la meta. No existe tal cosa en la vida cristiana: No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante. (Fil.3: 12-13 RVC). Es decir que avanzar, obviamente no es retroceder, Para el cristiano la vida es un constante ir hacia adelante y mirando a donde uno pisa. No miramos hacia arriba, sino a nuestros costado porque descubrimos pues, quien nos ayuda (Jesús) camina a nuestro lado. ¡Dios sea bendito por esto…! Amén

ROG

Oramos por…

  • La necesidad urgente de que hayan puestos de trabajo para muchos/as de nuestros hermanos y hermanas, vecinos y familia.
  • Para que prevalezca la verdad y la justicia en nuestro país.
  • Por los docentes que están luchando día a día por una educación digna y un sueldo digno.
  • Por nuestros chicos, chicas, jóvenes.
  • Porque estamos transitando este tiempo de cuaresma, de preparación en donde no solo oramos y reflexionamos, sino que necesitamos que Dios nos ayude a ser fuertes y coherentes en la vida y toma de decisiones de cada día.
  • Por el trabajo de cada congregación de nuestro país y el acercamiento e interrelación con otras comunidades del barrio o ciudad.
  • Por nuestros ancianos y ancianas.
  • Por la salud de hermanas/os, familiares, amigos, compañeros/as.
  • Por quienes están armando un proyecto de vida y abriéndose a nuevas metas.
  • Por tanta gente que está en la calle o amenazada de ser desalojada.

     

  • Colocamos el nombre de ellas, de ellos…..en cada oración, pedido…

Oremos sin cesar!


Recomendación y Bendición Apostólica

Hermanas y hermanos, les rogamos que sean considerados con los que trabajan entre ustedes, y que los instruyen y dirigen en el Señor. Ténganlos en alta estima y ámenlos por causa de su obra. Y ustedes, vivan en paz. También les rogamos, hermanas y hermanos, que les llamen la atención a los ociosos, que animen a los de poco ánimo, que apoyen a los débiles, y que sean pacientes con todos. Tengan cuidado de que nadie pague a otro mal por mal; más bien, procuren siempre hacer el bien, tanto entre ustedes como con los demás. Estén siempre gozosos. Oren sin cesar. Den gracias a Dios en todo, porque ésta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús. No apaguen el Espíritu. No menosprecien las profecías. Examínenlo todo; retengan lo bueno. Absténganse de toda especie de mal. Que el mismo Dios de paz los santifique por completo; y que guarde irreprensible todo su ser, espíritu, alma y cuerpo, para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con ustedes. Amén.

1ª TESALONICENSES 5: 12-23, 28.


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