Tiempo de ayuno y oración – Propuesta semanal para el 2 de diciembre

01 Dic 2020
en Espiritualidad y devoción
Tiempo de ayuno y oración – Propuesta semanal para el 2 de diciembre

Para comenzar el día

Las primeras comunidades cristianas vivieron animadas por la esperanza del inminente regreso de Jesús. Esta esperanza caracterizó su fe y definió sus estilos de vida.

Seguir a Jesús significa vivir a la espera. 

Significa vivir bajo la certeza de que existe un mañana mejor. Ni las alegrías fugaces de este mundo, ni las tristezas duraderas tienen la última palabra. Ni las prosperidades de los pocos, ni las miserias de los muchos se mantendrán así por siempre. Creer en Jesús es creer en el triunfo de la justicia sobre la injusticia, de la paz sobre las guerras, del amor sobre el odio.

Pero la esperanza cristiana no es como aquellas que nos invitan a mirar el futuro sin hacer nada que cambie el presente. Es, por el contrario, una esperanza que trasforma nuestra manera de ser y de estar en este mundo. Por creer que el mañana será mejor, ya no se soporta cualquier presente y se lucha para transformarlo. «Tengan cuidado» y «estén siempre vigilantes y oren» son las advertencias para quienes viven con esperanza en este mundo. Esta es una esperanza que moldea nuestra espiritualidad y nuestra ética.

Harold Segura



COMENZAMOS TIEMPO DE AYUNO Y ORACIÓN

“El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades. Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad! Lamentaciones 3: 22 -23

Gracias Señor!!!  por renovar tu fidelidad con nosotros este día también!!!!  Amén.

Partir, en camino

Partir es, ante todo, salir de uno mismo.
Romper la coraza del egoísmo que intenta aprisionarnos en nuestro propio yo.
Partir es dejar de dar vueltas alrededor de uno mismo.
Como si ese fuera el centro del mundo y de la vida.
Partir es no dejarse encerrar en el círculo de los problemas del pequeño mundo al que pertenecemos.
Cualquiera que sea su importancia, la humanidad es más grande.
Y es a ella a quien debemos servir.
Partir no es devorar kilómetros, atravesar los mares o alcanzar velocidades supersónicas.
Es ante todo abrirse a los otros, descubrirnos, ir a su encuentro.
Abrirse a otras ideas, incluso a las que se oponen a las nuestras.
Es tener el aire de un buen caminante.

Helder Camara

Con La Biblia en la mano

PARA ESTE DÍA:

La invitación es a pensar y pensarnos en este tiempo de espera, que no sea sólo un mirar el futuro sin hacer nada para cambiar el presente.

TIEMPO DE ADVIENTO, TIEMPO DE SALIR AL ENCUENTRO

Los personajes que van apareciendo en los pasajes de La Biblia en la primera Navidad, salieron para el encuentro. María, José, los Pastores, Los Sabios de Oriente . . .

El texto de Lucas 1: 39 – 45 también nos habla de Encuentro. ¿Lo leemos dos veces y vamos descubriendo su riqueza?

Qué apuro tuvo María para ir a visitar a Isabel; ¡¡¡qué encuentro Señor!!! Dos mujeres valientes comprometidas con tu proyecto. Ambas embarazadas, compartiendo sus experiencias, contando de los movimientos de sus panzas y de las incomodidades propias de la preñez. ¡Eran conscientes que estaban siendo parte de un plan de Dios que las excedía, un plan que haría estremecer la tierra!
Dos mujeres que se alegraron en el encuentro, Alabaron el nombre de DIOS, se acompañaron, ¡¡tanto para contarse!!!! una por “adulta mayor” embarazada y la otra por joven embarazada también y no tener marido.
ADVIENTO PUEDE SER ALEGRÍA EN EL ENCUENTRO: Y el primer ENCUENTRO lo tenemos que buscar con Jesús, estremecernos con él, alegrarnos de su presencia en nuestras vidas, abrazarnos a él y desde allí salir al encuentro de otras y otros.
ALEGRÍA EN EL ENCUENTRO!! A quien/ quienes queremos encontrar? Si sentimos que

que hay alguien que está esperando el saludo, el abrazo, la llamada, el mensajito, alguna familia que espera que lleguemos con un plato de comida, algún adulto mayor que espera el encuentro donde podamos leerle La Biblia, y si se puede, cantarle aquellos himnos de Navidad (no importa si desentonamos, si lo hacemos desde el corazón). Hacia allá salgamos, como lo hizo María.

En este tiempo de Ayuno y oración en Adviento, demos gracias a DIOS, porque lo podemos encontrar, porque es un DIOS que se muestra, no se esconde.

Y Oremos a corazón abierto, pidiendo al Señor que nos de alegría en el Encuentro con otros como hubo entre María e Isabel.

Dice la canción: ENVIADO SOY DE DIOS . . . ¿Podemos orar con la canción? reconociendo ante el Señor que estoy dispuesta/ dispuesto al Encuentro porque es su voluntad?


 

Enviado soy de DIOS

Enviado soy de DIOS, mi mano lista está, a construir con Él un mundo fraternal.

Los ángeles no son enviados a cambiar un mundo de dolor por un mundo de paz, 

me ha tocado a mí hacerlo realidad, ayúdame Señor a hacer tu voluntad.


Damos gracias y clamamos al Señor

  • Alabamos el nombre del Señor por las bendiciones recibidas, por aquellos momentos en que sentimos que nos cuidaba, nos ayudaba a encontrar solución a algún problema, nos arropaba en momentos de tristeza o desolación. GRACIAS SEÑOR!!!!
  • Las comunidades de todo el país y más allá ora por sus enfermos. Cada uno pondrá delante de DIOS esos nombres que nos preocupan y preocupan a otros también.
  • Oramos para que aún en tiempo de pandemia, siendo cuidadosos y creativos, se puedan producir pequeños encuentros, con gestos y palabras de cariño, de alegría, de esperanza.
  • Oramos para ser nosotros portadores de esos momentos, con la ayuda de DIOS.
  • En este Adviento tan particular, oramos por las relaciones familiares, para que no se nuble nuestro cielo, por el cansancio, el desaliento, el no poder disfrutar la vida familiar como siempre.
  • El Señor nos provea el entusiasmo para inundar nuestra casa con aquellas canciones e himnos que siempre cantamos en este tiempo.
  • Oramos por aquellos que toman decisiones para los pueblos, que sean de bendición para los habitantes de cada lugar.
  • Oramos por nuestras comunidades de fe, el buen DIOS siga sosteniéndonos en esperanza y alegría para compartir su palabra aún sin poder reunirnos.
  • Oramos para que nuestro encuentro con DIOS, sea íntimo, lleno del Espíritu Santo.
  • Amén!!!

DIOS te tiene en su agenda cada día y te bendice, sé agradecida/o con su bendición.

¡¡¡Hasta la próxima semana!!!

Pastora Cristina Dinotto
Comisión Nacional de Liturgia IEMA

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