Tiempo de ayuno y oración – Propuesta semanal para el 18 de septiembre

17 Sep 2019
en Espiritualidad y devoción
Tiempo de ayuno y oración – Propuesta semanal para el 18 de septiembre

Encuentro con Dios


Salmo 94: 12-19 – RVC

Señor, ¡cuán dichosos son aquellos
a quienes corriges e instruyes en tu ley!
En tiempos difíciles les das tranquilidad,
mientras que para el impío se cava una fosa.
Tú, Señor, no abandonas ni desamparas
al pueblo que has hecho tuyo.

La justicia volverá a ser justicia,
y los de recto corazón irán tras ella.
¿Quién me defenderá de los malvados?
¿Quién se pondrá de mi parte contra los inicuos?
Si el Señor no me ayudara,
pronto mi ser se quedaría en silencio.

Cuando dije: «Estoy a punto de caer»,
tú, Señor, por tu bondad me sostuviste.
Cuando me vi abrumado por la angustia,
tú me brindaste consuelo y alegría.


Alabad al Señor

¿Por qué te nombro con miedo,
como si fueras viento?
¿Por qué te grito de lejos,
como esperando un eco?
¿Por qué te forjo entre nubes,
si eres de sangre y de tierra?

Yo sé que sé, pero no entiendo,
yo sé que busco, y sin embargo
estoy desnudo en medio de un misterio.
¡Sí, Señor! ¡Sí, Señor!
Quisiera no preguntar,
pero hoy no puedo.

¿Por qué te quiero en mis manos,
como puñado de arena?
¿Por qué te formo en estatua,
si eres amor en mis venas?
¿Por qué te digo lucero,
y me pareces de niebla?

Yo sé que sé, pero no entiendo,
yo sé que busco, y sin embargo
estoy desnudo en medio de un misterio.
¡Sí, Señor! ¡Sí, Señor!
Tan sólo quiero confiar en tu palabra.


Lectura del Día

Lucas 18:18-30 RVC

El Señor dijo también: «Simón, Simón, Satanás ha pedido sacudirlos a ustedes como si fueran trigo; pero yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y tú, cuando hayas vuelto, deberás confirmar a tus hermanos.» Pedro le dijo: «Señor, no sólo estoy dispuesto a ir contigo a la cárcel, sino también a la muerte.»

 Aquellos arrestaron a Jesús y lo llevaron a la casa del sumo sacerdote. Pedro lo seguía de lejos. En medio del patio encendieron una fogata, y se sentaron alrededor de ella. También Pedro se sentó entre ellos. Pero una criada que lo vio sentado frente al fuego, se fijó en él y dijo: «Éste también estaba con él.» Pedro lo negó, y dijo: «Mujer, yo no lo conozco.» Un poco después, otro lo vio y le dijo: «Tú también eres de ellos.» Pero Pedro le dijo: «¡Hombre, no lo soy!» Como una hora después, otro afirmó: «No hay duda. Éste también estaba con él, porque es galileo.» Pedro le dijo: « ¡Hombre, no sé de qué hablas!» Y en ese momento, mientras Pedro aún hablaba, el gallo cantó. En ese mismo instante el Señor se volvió a ver a Pedro, y entonces Pedro se acordó de las palabras del Señor, cuando le dijo: «Antes de que el gallo cante, me negarás tres veces.» Enseguida, Pedro salió de allí y lloró amargamente.

A ver… Sé por experiencia propia, que uno puede ser un mal músico y sin embargo estar apasionadamente enamorado de la música.De manera que, por encima de lo que hizo Pedro y aunque su falta fue terrible, estaba apasionadamente consagrado a Jesús. De manera que, hay esperanza para él; incluso, hasta cuando le falle a su Maestro; él está comprometido con la bondad que Jesús le demostraba.

Jesús se lo había advertido directa e indirectamente. En la conversación que se narra en Lucas 22: 33-38, hay una conversación extraña sobre las espadas: «Ellos le dijeron: «Señor, ¡aquí hay dos espadas!» Y Jesús respondió: « ¡Basta!». Pero lo Jesús estaba diciendo: «Hasta ahora me hantenido siempre con ustedes. Dentro de poco van a depender de sus propios recursos. Por eso piensen… ¿Qué van a hacer? El peligro no va a consistir en que no tengan nada, sino en que van a tener que luchar para subsistir.» Esto no era sugerirles que usaran las armas, sino simplemente una manera de decirles a los discípulos que su vida estaba en juego.

Por otro lado, no se puede decir que a Pedro no se le advirtió de la seriedad y el peligro de la situación, y de su propia vulnerabilidad.Si yo digo: «Yo no voy a hacer eso nunca», con esa actitud debo tener más cuidado. También se por experiencia propia que una y otra vez, mi falla radicó en que descuidé mi zona más vulnerable; pues, mi seguridad estaba desprotegida.

Para ser justos tenemos que reconocer que Pedro fue uno de los discípulos que tuvo el valor de seguir a Jesús hasta el patio de la casa del Sumo Sacerdote.«Y seguían a Jesús Simón Pedro y otro discípulo. Y este discípulo era conocido del sumo sacerdote, y entró con Jesús al patio del sumo sacerdote» (Juan 18:15) Es decir que tuvo que hacer frente a una tentación, que sólo se le podía presentar a un hombre valiente. El valiente siempre corre más riesgos que el cauteloso. El exponerse a la tentación es el peligro que corre quien es arriesgado en palabras, pensamientos y acciones. Pues, quien expresa sus ideas y obra en consecuencia no le teme al compromiso y todo lo que le puede acarrear.  Puede que sea mejor sucumbir en una empresa noble que huir para no emprenderla.

Por último, Jesús no le habló a Pedro con ira, sino le miró con pena. Probablemente Pedro habría preferido que Jesús se hubiera vuelto y se lo hubiera echado en cara; pero aquella mirada muda y apesadumbrada le atravesó el corazón como una espada y lohizo llorar. No existe peor castigo del error o falla, el sentir la mirada de Jesús, no su ira, sino el dolor de su corazón por haber fallado.

Jesús le dijo a Pedro algo muy hermoso: «Cuando hayas vuelto a tu puesto, ayuda a tus hermanos a mantenerse firmes.» (vers.33)

Estimada lectora, lector… No existe en el mundo nada tan valioso como nuestra vida de fe. Seguramente hemos pasado momentos de sufrimiento, ¿quién no?; donde parecía que todas las puertas estaban cerradas y donde no veía ninguna solución, lo único que tenía era la luz de un fósforo encendido; que era la esperanza que todo en algún momento pasaría. Mucho más tarde me di cuenta que Dios me estaba enseñando algo muy importante; pues, no podemos ayudar de veras a otro a menos que hayamos pasado por el mismo horno de aflicción o el mismo abismo de vergüenza. La Escritura nos dice: «Y después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables». (1ª Pedro 5:10). ¡Bendito sea Dios Padre y Madre por ello!¡Amén y Amén!

ROG

Oramos por

  • Todas las personas que por decir la verdad y luchar por la justicia, son diariamente calumniados o privados de la libertad.
  • Para quienes trabajan ayudando a quienes necesitan, desde un plato de comida, techo, trabajo, abrigo, salud hasta un consejo, escucha, abrazo, sostén en momentos de angustia.
  • Para que nuestra iglesia siga siendo ejemplo de compromiso social, llevando el evangelio, el servicio y la misión, a todo el país y el mundo.
  • Por la sanidad de nuestros enfermos/as, sabemos que hay muchos en nuestras congregaciones. Oremos por cada uno, una de ellos/as.
  • Por los preparativos para la Asamblea Nacional.
  • Por líderes, pastoras, pastores, jóvenes y grupos de trabajo en cada una de nuestras comunidades.
  • Para que Dios, papá-mamá, consuele amorosamente y sostenga a quienes hayan perdido un ser querido.
  • Para que la humanidad, creación de Dios, se acerque a él y cuide de nuestra casa y toda criatura que en ella vive.

Recomendación y Bendición Apostólica

Por lo tanto, también nosotros, que tenemos tan grande nube de testigos a nuestro alrededor, liberémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo que le esperaba sufrió la cruz y menospreció el oprobio, y se sentó a la derecha del trono de Dios.

«El Señor es quien me ayuda;no temeré lo que pueda hacerme el hombre.»

Hebreos 12: 1-2.

De manera que esa misma Deidad; Padre y Madre
Hijo y Espíritu Santo, nos bendiga y acompañe siempre.
AMÉN.



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