Ruby Rodríguez Etchegoyen – Testimonio

12 Abr 2021
en Mujeres
Ruby Rodríguez Etchegoyen – Testimonio

Ruby Esther Rodríguez Etchegoyen


Ruby partió a la presencia del Señor y al reencuentro con Aldo el 10 de abril de 2021. No se trata de que «detrás de cada hombre…» Fue lado a lado, compañeros de vida, ministerio y sostén mutuo.  ¡Así fueron sembrando vida Aldo y Ruby! Por cierto, ambos con luz propia, pero siempre iluminándose mutuamente.

Ruby nació en La Plata el 26 de septiembre de 1928, heredera de la fortuna de los dones (pastorales y musicales) de sus padres Gabino Rodríguez e Isabel G.V. de Rodríguez, sirvió al Señor con todas sus fuerzas en la Iglesia Metodista, y ¡sabe Dios que así lo hizo!  Así como sus hermanas, Lygia y Perla, disfrutó de la música, dones que han heredado también sus hijas e hijos.

Con Aldo decidieron unir sus vidas un 7 de marzo de 1953 y tuvieron 5 hijes a quienes amaron mucho: Irene, Osvaldo, Adriana, Isabelita y Alejandro. Pudieron disfrutar de 8 nietos y nietas, 2 bisnietas, sobrinos y sobrinas y una gran familia. Fueron de bendición y ánimo para mucha gente, siempre con alegría de vivir y de servir.

Cada congregación por la que Ruby pasó, conoció de su fe, los talentos que Dios le dio y su compromiso en amor, siempre. Además de acompañar a Aldo, con protagonismo en todas las Iglesias que sirvieron, lo hizo en el Episcopado también. Su acompañamiento en CIEMAL y su trabajo en el CLAI fueron muy reconocidos y valorados en los ámbitos ecuménicos.

La docencia y su paso por las Escuelas de Educación Media de la Universidad en Bahía Blanca fue una hermosa parte de su vida. La IEMA siempre recuerda y agradece sus capacidades administrativas sirviendo en la Secretaría de Proyectos y en el cuidado de su emblemático edificio de la Primera Iglesia Metodista.

Su trabajo en el campo de la Mujer fue casi desde siempre: grupos locales, FFEMA, Pastoral de la Mujer, en CLAI, en organizaciones como la “Moneda más pequeña”, así como las reivindicaciones de los Derechos de las Mujeres, que la encontraron siempre en primera línea. Su apoyo y compromiso con los Pueblos Originarios y los organismos de Derechos Humanos lo pudimos ver en acciones concretas y solidarias.

Sus últimos días fueron en el campo, en la casita que hicieron con Aldo para disfrutar su retiro. Fueron días en paz, pudiendo disfrutar de algunas de las pequeñas cosas que amaba e iluminaban su vida.

¡¿Quién puede dudar que está en la presencia del Señor?! ¡¿Quién puede dudar que Aldo y Ruby vuelven a tomar mate juntos…?!

10 de abril de 2021
Pastor Juan Gattinoni

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