Reflexiones de Wesley acerca del Año Nuevo

31 Dic 2020
en CMEW
Reflexiones de Wesley acerca del Año Nuevo

A horas de finalizar un año y comenzar otro, las circunstancias nos invitan a explorar en la fecunda obra escrita de Juan Wesley en busca de algo que pudiera inspirarnos en este momento de transición como es el presente. ¿Dijo Wesley algo al respecto? Si y hoy vamos a compartirlo.

A menudo hemos señalado algunos temas sobre los que Wesley vuelve una y otra vez en sus escritos. Uno de ellos es la confianza en Dios, producto del vínculo con nuestro Señor, por medio del cual recibimos la comprobación de que Dios nos ama y está presente en nuestras vidas. Otro tema al que Wesley nos invita a volver con frecuencia es el de hacer el bien. Como un complemento de la confianza en Dios: buscar permanentemente la cercanía con Dios conlleva también la búsqueda de la cercanía con el prójimo y, particularmente, en el servicio, en el hacer el bien a los demás.

Revisando los diarios de Juan Wesley nos encontramos con dos reflexiones realizadas en los primeros días del año 1789 que pueden ayudarnos a situarnos en el comienzo del 2021. En estos pensamientos el autor confirma que la confianza en Dios y el hacer el bien, han de acompañarnos como bandera y horizonte en nuestros días.

Estas palabras llegan a nosotros, en los diarios de Juan Wesley (Tomo XII, Tomo II de los Diarios, p.p. 309-310)


Martes 1 de enero (1789). “Si este fuera el último año de mi vida (…) confío que será el mejor.”


Un hombre que transita sus días rumbo a los 86 años, al comenzar un nuevo año afirma su confianza señalando con esperanza que ese será su mejor año. Teniendo en cuenta la intensidad con que vivió sus 85 años anteriores, reconozcamos que aguarda aun más de la vida, conañofiado en su Señor.

Unos Días después, dejará reflejado en su diario la siguiente reflexión:


Viernes 9 de enero. “Pero estoy dispuesto a hacer un poco de bien mientras viva, ¿pues quien puede decir qué vendrá después?”


Nuevamente nos sorprende la fuerza interior de un octogenario que imagina el nuevo año como una ocasión para hacer el bien, considera que su tiempo en esta vida puede llegar a su fin. Pero esa condición, no lo encierra en sí mismo, sino que, por el contrario, lo proyecta hacia los demás.

¿Cómo nos encontramos nosotros en este pasaje de un año que culmina y otro que comienza? Este año que ya se despide ha sido de un gran aprendizaje interior: revalorización de afectos, de comunión, pensar la iglesia más allá de sus edificios, aprendimos también el valor de cuidarnos y de cuidar a los demás.

Pero también ha sido un año de aprendizaje de nuevas destrezas: conocimos más tecnologías de comunicación y aprendimos a utilizarlas, aprendimos medidas de higiene, cómo utilizar un barbijo (Tapabocas), el alcohol y otros sanitizantes.

2020 no ha sido un año perdido ni maldito. Hemos visto el necesario descanso del planeta, su aire, sus vegetales y aguas, los animales recuperando espacios que les habíamos arrebatado. Queda mucho que aprender de este año que termina y el que comienza nos invita a pensar un mundo más justo, con mejor distribución de las posibilidades para todas las personas y todos los países, poder comprometernos a cuidar y a respetar la integridad de la Creación. En definitiva, como Wesley nos propone, que el nuevo año sea una oportunidad de seguir haciendo el bien.

Por nuestra parte, como Centro Metodista de Estudios Wesleyanos queremos agradecerles el acompañamiento y apoyo que hemos recibido de cada uno/a de ustedes. Nuestro deseo de que el Dios de Paz que levantó a Jesucristo de entre los muertos, los bendiga y fortalezca en la esperanza, la fe y el amor.

Nos volvemos a encontrar en el mes de marzo. Lo mejor de todo es que Dios está con nosotros, como dijo Juan Wesley.


Claudio Pose para CMEW


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