23 – David y Goliat

16 Feb 2020
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23 – David y Goliat

Guías Metodológicas


Libro de actividades 23


1ª Samuel 17:1-49


Esta es una de las historias preferidas por los niños, pero como es un relato tan excepcional (un joven con un gigante), corremos el riesgo de que se lo tome solamente por un cuento y entonces dejemos de lado toda la enseñanza que tiene para la vida de nuestros chicos.
Esta historia es para mostrársela a los grupos desde lo que puede significar para nosotros hoy un gigante. Serían todas aquellas cosas que nos parecen inalcanzables y que a su vez nos producen miedo.
Sería esas ganas de meterse en el río o en el mar (o la pileta) y sin embargo tener miedo de ahogarse. Querer ir al patio o a la calle en la noche a oscuras, a buscar lo que olvidamos en la tarde y no animarnos a hacerlo. Querer decir la verdad cuando hicimos algo malo y no atrevernos. Estos son gigantes porque nos parece que no podemos con ellos.

Los Adolescentes tienen otros gigantes que enfrentar. ¿Cómo resistir a probar esa pitada de marihuana, cuando todos los que están con él, hablan de lo bien que se sienten? ¿Cómo resistir al alcohol, si todos a mí alrededor están tomando? ¿Cómo presentarme para buscar empleo si no tengo ropa nueva, y tampoco tengo el secundario hecho? ¿Cómo le digo a la chica /o que me gusta?

Un texto para recordar: Salmo 62: 1 -2.


¿Qué queremos lograr?


  • Que reconozcan a los gigantes actuales (temor, angustia , injusticia , poder , tentación , etc) y puedan enfrentarlos , confiados en la ayuda de Dios en todo momento.


Índice



./ niñas/os no lectores

Contar la historia bíblica de la siguiente manera:
Aquí está el joven David, tan valiente pero bajo (levante el dedo izquierdo índice). Y aquí está Goliat, tan poderoso y alto. (levante su antebrazo derecho). Aquí está el ejército de Israel asustado y temblando (mueva rápidamente sus 10 dedos). Al ver al gigante y al muchacho desiguales (levante su dedo y su antebrazo) David levantó las 5 piedras del arroyo (levante 5 dedos). Luego regresó y miró a Goliat (extienda su mano arriba de sus ojos y levante su mirada). Colocó solo una piedra en su honda (levante un dedo). Y la tiró con habilidad y rapidez (simule revolotear y lanzar una piedra). La piedra golpeó la cabeza de Goliat sin hacer ruido (dé golpecitos en su cabeza) y ese gigante grande y temible cayó en el barro (levante su antebrazo y déjelo caer). Los soldados celebraron, y gritaron “Hurra” (coloque sus manos alrededor de su boca). Dios ayudó a David a hacer una buena obra hoy. (aplauda).

¿Cómo ayudó Dios a David?

David era sólo un muchacho pero Dios lo ayudó a vencer a un gigante. Dios nos invita a hacer cosas buenas. No importa si somos grandes o chiquitos. Él nos acompaña y ayuda siempre.

Manualidad
  • Vamos a hacer unos escudos grandes como los que usaban los soldados del ejército de Saúl.
    Entregar a cada niño una pechera hecha en papel madera o papel blanco. Entregar colores, pedacitos de tela y plasticola de colores para que cada uno decore el corazón que la pechera tendrá dibujado en el centro.

 

Decir: Dios siempre nos protege cuando queremos hacer algo bueno.

¿Qué cosas buenas pueden hacer ustedes?

  • Dramatizar las situaciones propuestas. Si las situaciones no surgen de ellos, proponer algunas como: ayudar a alguien, sonreír, compartir merienda o juegos, abrazar a un amiguito, decir: Dios te ama, etc.

Libro de Actividades
  Imprimir 1: Para pintar (Libro de Actividades)

ORAR.-

 

./ niñas/os lectores menores

Leer el pasaje bíblico 1ra Samuel 17: 1-49.

Decir que conoceremos una historia sobre un hombre muy alto y un guerrero pequeñito. pregunte: ¿Quién piensan que ganará la batalla?

Contar:
El pueblo de Dios estaba en batalla con un grupo de gente llamados los filisteos. Los filisteos eran un pueblo que no amaba a Dios. Un día los filisteos desafiaron al pueblo de Dios. Los filisteos eran orgullosos y confiaban en que ellos podían ganar la batalla. Ellos tenían un arma secreta. En su ejército había un hombre fuerte y alto. Su nombre era Goliat y medía más de 3 metros. La armadura que cargaba pesaba mucho. Él era muy fuerte.El filisteo salía del monte por la mañana y por la tarde a desafiar a los israelitas, y así lo hizo durante cuarenta días. Pedía un israelita valiente que peleara con él. El pueblo de Dios tenía miedo. Ellos veían lo fuerte y valiente que era. Nadie quería pelear contra Goliat. Los hombres tenían miedo de morir. Un día Isaí le pidió a David, su hijo menor, que fuera al campo de batalla para llevar comida a sus hermanos. David se levanto y fue al campo de batalla. Mientras llevaba la comida, a sus hermanos, Goliat salió y amenazó al ejército de Israel.
David no podía creer lo que Goliat decía contra el ejército del pueblo de Dios.
Eliab, el hermano mayor de David, lo oyó hablar con los hombres y se enojó mucho con él. Eliab probablemente estaba celoso de la confianza que tenía David con los soldados.
Algunos que oyeron lo que había dicho David, se lo contaron a Saúl, y éste mandó llamarlo. David le contó a Saúl como había matado un león y un oso. Después de oír su historia Saúl decidió permitir que David peleara contra Goliat. Saúl le dio una armadura especial a David. La armadura era muy pesada para David. Él se quito la armadura y fue al río a escoger cinco piedras lisas y las puso en su bolsa.
Goliat le echó una mirada a David y, al darse cuenta de que era apenas un muchacho, le dijo: —¡Ven acá, voy a echar tu carne a las aves del cielo!
David contestó: — ¡Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a los que has desafiado, y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel. Todos los que están aquí reconocerán que el Señor salva sin necesidad de espada ni de lanza!
David corrió rápidamente hacia la línea de batalla para hacerle frente a Goliat. Metiendo la mano en su bolsa sacó una piedra, y con la honda se la lanzó al filisteo, hiriéndolo en la frente. David lo hirió de muerte con una honda y una piedra.
David confiaba en la ayuda y protección de Dios y esta seguridad lo ayudó a vencer a Goliat.

¿Cómo pudo alguien tan pequeño derrotar al gigante? ¿Quién ayudó a David? ¿Cómo te ayuda Dios cuando tenés que hacer algo muy difícil?

Libro de Actividades
  Imprimir 2: Actividad (Libro de Actividades)

 

./ niñas/os lectores mayores

  • Presentar una bolsa con 5 piedras adentro.

Leer el pasaje bíblico 1ra Samuel 17: 1-49.

Decir: Nosotros nunca nos enfrentamos a un gigante como Goliat, pero seguramente hay situaciones en nuestra vida que nos resultan tan difíciles de enfrentar como si se tratara de un gigante.

¿A qué cosas que te parecen gigantes te tenés que enfrentar? Compartir grupalmente algunas de las situaciones que identifican como “gigantes” Identificar cuáles de esas situaciones aparecen como más comunes en el grupo.

¿Cómo podemos enfrentar a esos gigantes?

Decir: Estas cinco piedras pueden ayudarnos a recordar la historia de cómo David se enfrentó al gigante y lo derrotó. Nos pueden ayudar a ver como podemos vencer a los gigantes a los cuales nos enfrentamos. Preparar además 5 carteles con las palabras: Valentía, seguridad, preparación, confianza y victoria.

  • La primera piedra representa VALENTÍA. David no tenía miedo de enfrentarse al enemigo. “Entonces David le dijo a Saúl: ¡Nadie tiene por qué desanimarse a causa de este filisteo! Yo mismo iré a pelear contra él” (1 Samuel 17:32). Necesitas tener valentía para enfrentarte a los gigantes en tu vida.
  • La segunda piedra representa la SEGURIDAD. Como pastor, David tenía que proteger a las ovejas de los animales salvajes con frecuencia. Esto le dio la seguridad que necesitaba al enfrentarse al gigante. “El Señor, que me libró de las garras del león y del oso, también me librará del poder de ese filisteo” (1 Samuel 17:37). Como David, tú necesitas tener la seguridad de que Dios te ayudará a sobreponerte a los problemas que enfrentas a diario.
  • La tercera piedra representa PREPARACIÓN. David no fue a enfrentarse al gigante sin prepararse. Él fue al riachuelo y escogió cinco piedras lisas y las puso en su bolsa de pastor. Entonces, armado con su bastón y su honda, comenzó a pelear contra Goliat. “Tomó su bastón, fue al río a escoger cinco piedras lisas, y las metió en su bolsa de pastor. Luego, honda en mano, se acercó al filisteo” (1 Samuel 17:40). Es muy importante que hagas todo lo posible para estar preparado al enfrentarte a los desafíos que encontrarás en tu vida diaria.
  • La cuarta piedra representa CONFIANZA. David no confió en su propia habilidad para matar al gigante. Cuando Goliat, gritando y maldiciendo a David, se preparaba para matar a David, éste dijo: “Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a los que has desafiado” (1 Samuel 17:45).
  • La quinta piedra representa la VICTORIA. “Esta es la batalla de Dios, no nuestra”, dijo David. Por eso es que David lograr la victoria sobre el gigante con sólo una piedra y una honda. “Así fue como David triunfó sobre el filisteo: lo hirió de muerte con una honda y una piedra, y sin empuñar la espada” (1 Samuel 17:50)

 

Cuando ponemos en manos de Dios nuestros problemas, miedos, dudas, que aparecen como si fueran “gigantes” difíciles de vencer, y compartimos con otras personas, que quieren lo mejor para nosotros, seguramente podremos salir victoriosos y agradecidos a Dios por su amor manifestado en la presencia y ayuda de todos aquellos que nos acompañaron a enfrentar esos momentos difíciles de nuestra vida.
Así que, la próxima vez que estés enfrentando a los gigantes de tu vida, recuerda la historia de David y Goliat… y las cinco piedras lisas.

 

Libro de Actividades
  Imprimir 3: Crucigrama (Libro de Actividades)

ORAR.- Querido Padre, te pedimos, que así como David pudo enfrentar a Goliat confiando en vos, nos ayudes a confiar en tu amor y compañía cada vez que debamos enfrentarnos a situaciones que parecen “gigantes” difíciles de vencer , sabiendo que no estamos solos y que siempre hay otras personas con las que podemos compartir , tanto para ayudar, como para recibir ayuda. Amén.

 

./ adolescentes

Jugamos
Hacemos una silueta de papel o cartón algo desmedida en su altura, simulando a Goliat y la pegamos en la pared. Jugamos de a dos. Tenemos preparada una frazada o una chalina grande y hacemos una pelota de papel. Tomamos la frazada de la puntas entre dos (uno de cada lado) y colocamos la pelota adentro, cuando se da la orden , se mueve la frazada de tal manera que la pelota salga y le pegue a la silueta de Goliat.Se cuentan puntos para el equipo que logre pegarle a la silueta. Se hace una segunda ronda con los que tenían más puntaje para designar al equipo ganador.

Leer la historia de 1ra Samuel 17: 1- 49

¿Les gusta la altura que tienen o quisieran ser más bajos o más altos? ¿Les hacen bromas respecto a su altura? ¿Se acuerdan cuánto medía Goliat? (vers. 4).

Decir: David era un muchacho joven, que nunca había estado en la guerra, pero sí había estado siempre cuidando ovejas y enfrentándose con animales salvajes.

¿Qué pensás sobre David? ¿Sabés porqué quiso pelear con Goliat? (vers. 26)

Decir: David no tomó en cuenta lo grande que era Goliat, sólo confió en que Dios ayudaría a su pueblo y así logró enfrentar al gigante. Nosotros también contamos con la ayuda amorosa de Dios para enfrentar las situaciones difíciles de nuestra vida, nuestros gigantes.

¿A alguien le gustaría compartir alguna situación a la que tuvo que enfrentarse qué le pareció invencible? ¿Cómo salió (o no) de ella?

A veces no necesitamos hacer grandes cosas para transformar la realidad. Sólo basta con que nos dispongamos a compartir con quién nos necesita.

 

Dinámica

Yo por ti.
Recursos: un cuadro de doble entrada tamaño grande on los días de la semana; papelitos para escribir los nombres, lapiceras o marcadores.
En un papelito escribirán sus nombres y cual es el momento de la semana en que se sienten más exigidos. Comentarán lo realizado y pegarán el papel en el cuadro que contiene los días de la semana.
El animador preparará una bolsa con papelitos con los nombres de todos los participantes y cada uno deberá retirar el nombre de otro y deberá pensar para ese compañero/a una manera de ayudarlo /a con el momento más difícil de la semana: orar, ayudar en alguna tarea, acompañarlo a algún lugar, llamarlo por teléfono para darle ánimo, etc.
Cada participante se acerca a quién le tocó y le entrega en forma escrita el modo en que va a estar con él en ese momento.

ORAR.- Oración conjunta poniendo en manos de Dios los compromisos asumidos.

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