19 – Anticipando el Adviento: El cántico de Zacarías

19 Feb 2020
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19 – Anticipando el Adviento: El cántico de Zacarías

Guías Metodológicas


Esta jornada no cuenta con Libro de Actividades



Lucas 1: 5-25, 57-79


Tener en cuenta todos estos textos, aunque luego pongamos el énfasis en el canto de Zacarías, especialmente los vs. 1. 68-69 y 76-79.

Zacarías ha estado nueve meses mudo. El pertenece a la familia de los sacerdotes de Israel. Incluso más: se le ha aparecido un ángel, y le ha hablado. Pero hace nueve meses que Zacarías no habla.

El ángel le dijo que su esposa Isabel (según la RV, «Elisabet»), ¡tan anciana ya!, va a tener un hijo. ¿Un hijo? ¡Una mujer tan grande va a quedar embarazada y va a tener un hijo! Y además ese hijo será un profeta. Zacarías enmudece de pura sorpresa y de incredulidad. Entonces el ángel lo deja mudo.

Zacarías ahora está hablando por señas, escribiendo mensajes en tablillas. Todos están muy sorprendidos y confundidos. ¿Qué sucede? ¡Zacarías ha visto una visión en el santuario! ¡Algo grande va a ocurrir! 

Pasan los nueve meses, y de Zacarías … , ni una sola palabra. Nace el niño. «-¿Cómo se llamará?»- le preguntan. Él anota en una tablilla: «Juan es su nombre».

Entonces ocurre otro milagro: Zacarías habla. Su boca se ha abierto y un chorro de alabanza comienza a fluir por ella. ¡Qué lindo! Siguen ocurriendo cosas extrañas en esta familia.

Luego ocurre un segundo milagro. Zacarías habla de la salvación de Dios que empieza a manifestarse a través de los dos hijos, el recién nacido Juan, de su propia esposa (1.57) y el que está por nacer de María. Zacarías, lleno del Espíritu Santo, bendice a Dios y comienza a hablar de esta obra maravillosa.

Zacarías anuncia que Dios ha venido a rescatar a su pueblo, nos ha enviado a un poderoso salvador, confirmando la alianza con su pueblo. Luego, Zacarías habla de su hijo, de Juan, el profeta precursor que irá delante del Señor preparando sus caminos.

En suma, Dios empieza a «dar luz a los que viven en la más profunda oscuridad, y dirigir nuestros pasos por el camino de la paz» (1.76-79).

 

Lo primero que Zacarías habló, luego de su mudez, fueron palabras para alabar a Dios, para anunciar el nacimiento del Salvador y para. recibir a su hijo, el que sería el profeta anticipando los caminos del Mesías. El canto de alabanza a Dios está en Lucas 1: 67-79. 

Pero trabajamos con los más chicos sólo algunos versículos: Lucas 1: 68-69, 76-79.


¿Qué queremos lograr?


  • Valorar las expresiones de alabanza por lo que Dios hace entre nosotros. 
  • Apreciar la confianza ante Dios por las situaciones que nos ponen en conflicto.
  • Disponernos a ser constructores de la paz.

Índice



./ niñas/os no lectores

¡Que maravilloso! ¡Que gran regalo de Dios! Zacarías e Isabel iban a tener un bebé en su edad avanzada. Y no iba a ser cualquier bebé. El hijo de ellos iba a ser muy importante para Dios. El hijo de ellos iba a ser mensajero; de hecho iba a preparar a la gente para conocer a Dios y para reconocer a Jesús, el Mesías de Dios.

  • Cantar: un canto de alabanza.

Contar: Había un hombre llamado Zacarías. Estaba casado con Isabel. Ellos amaban a Dios y confiaban en él. Pero Zacarías e Isabel no tenían hijos. Ellos habían orado pero ya estaban ancianos. 

Zacarías, el sacerdote, estaba sirviendo en el culto del templo de Dios. Mientras estaba allí, un ángel se le apareció. Era un ángel de Dios. Zacarías tenía mucho miedo. El ángel le dijo, «No tengas miedo, Zacarías, pues ha sido escuchada tu oración. Tu esposa Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán por su nacimiento, porque él será un gran hombre delante del Señor.»

 

Explicar que Zacarías en su canto dice que Jesús nació para que sus amigos vivan en la luz. Porque siempre que se hace de noche, podemos esperar que siempre, siempre vuelve la luz del día, y vamos a poder apreciar de nuevo la luz . 

  • Jugar con algún elemento que brille, ponerlos a la luz y a la sombra.
  • Hacer de manualidad alguna estrella para colgar en la casa. Debería ser de un lado forrada con papel metalizado, y del otro lado de color oscuro.

 

ORAR.-

 

./ niñas/os lectores menores

  • Invitar a un hombre (vestido como sacerdote de Israel) a saludar a los chicos a la entrada del salón, pero sin pronunciar una sola palabra. Puede señalar dónde deben sentarse, acompañarlos hasta sus asientos, etc.

¿Cómo se sintieron cuando (nombre de la persona que los saludó al llegar) no les dirigió la palabra cuando entraron? ¿Le hicieron alguna pregunta? ¿Porqué piensan que no habló?

Comentar que nuestra historia bíblica de hoy se habla de un hombre que tenía noticias especiales que dar, pero que no podía hablar por un tiempo.

  • Contar la historia o leerla de la Biblia.
  • O pedirle al invitado varón vestido como sacerdote de Israel que cuente la historia, dirigiendose a los chicos:

¿Cómo están ustedes, niños y niñas? Me llamo Zacarías. Soy un sacerdote y vivo en un pueblo montañoso de Judea con mi buena esposa Isabel.

Amamos mucho a Dios. Durante muchos años habíamos deseado tener un hijo, pero no nos había nacido uno. Luego envejecimos y perdimos la esperanza de tenerlo.

Cuando me toca mi turno, voy al templo a cumplir mis deberes como sacerdote de Israel.

(Zacarías se coloca en la esquina del aula preparada como «templo».)

Me encontraba en el templo quemando incienso y orando por el pueblo de Israel. Había muchas personas afuera, orando al mismo tiempo. De pronto se me apareció un ángel aliado derecho del altar.

Al principio me sentí confundido y asustado, pero el ángel me dijo: «Zacarías, no tengas miedo. Dios ha escuchado tu oración. Tu esposa Isabel dará a luz un hijo varón. Le pondrás por nombre Juan. Muchas personas se pondrán muy felices por su nacimiento».

Entonces le pregunté al ángel: “¿Cómo puedo saber que lo que me dices es verdad? Yo soy un hombre viejo y mi esposa es también una anciana”.

El ángel contestó: «Dios me envió a traerte estas buenas noticias … Vas a perder el habla por no haber creído lo que te dije; pero estas cosas realmente van a suceder».

El ángel desapareció y finalmente sal! hasta donde estaban las personas que oraban. Estaban preocupados por mí. Cuando se dieron cuenta de que no podía hablar, supieron que probablemente había visto un ángel.

(Zacarías se aleja de la esquina del «templo».)

Terminé mi trabajo en el templo y me fui a mi casa para tratar de decirle a Isabel lo que había pasado. No era fácil hacerlo, porque no podía hablar.

Cuando nació el bebé. Isabel y yo le pusimos por nombre «Juan», justamente como el ángel había dicho. Pero nuestros vecinos querían que se llamara Zacarías. Mi esposa les dijo: «No. Se llamará Juan». Como yo no podía hablar, escribí su nombre en una tablilla y la levanté para que todos pudieran verla. De pronto ya podía hablar nuevamente.

Alabé tanto a Dios, que todos mis vecinos en todas las colinas alrededor hablaban de ello.

Ayúdenme ahora a repetir el canto de alabanza que canté para explicarle a mis vecinos acerca de ese niño especial y de la obra especial que Dios tenía para él.

 

Leer Lucas 1:68.

Esto es lo que dijo el hombre cuando finalmente pudo hablar.

Adoro a Dios cuando le hablo a otros de su bondad y amor.

 

  • Buscar distintas maneras de alabara Dios en silencio. Se puede tocar alguna música de fondo mientras tanto.

Comentar: ¡Es hora de alabar a Dios! Vamos a alabar a Dios de la manera que lo hizo el personaje de nuestra historia de hoy: sin hablar o cantar. 

  • ¿Qué formas de alabar a Dios en silencio podés imaginar? (Por ejemplo, sonreír, orar, inclinarse ante Dios, escribir poemas o cantos, enviar notas de ánimo, etc.). También se puede dar una hoja de papel e invítarlos a escribir una nota o a dibujar algo que alabe a Dios.

 

Comentar que estén adorando a Dios cuando ayudan a alguien o cuando le hablan a otros de su bondad y su amor.

Recuerden nuestro mensaje:

Adoro a Dios cuando le hablo a otros d eus bondad y amor, y cuando ayudo a otros en nombre de Jesús.

ORAR.-

 

./ niñas/os lectores mayores

Lucas 1: 68-69. 76-79

Recordar quién era Zacarías, lo que le pasó. Cómo vivió todo ese tiempo confiando y esperando en el Señor. 

Leer lo que dijo Zacarías en los versículos.

  • Pedir que lo lean uno por uno. Luego, usando un ángel en una varita, o una silueta, toque a cada uno en los labios y pídales que lo lean con su boca completamente cerrada. Pídales que lo lean con los dientes juntos, pero moviendo los labios. Toque nuevamente los labios de sus alumnos con el ángel en la vara o la silueta de ángel y pídales que lean el versículo en voz alta.

¿Se les hizo difícil leer el versículo sin abrir la boca? ¿Fue más fácil usar los labios pero no despegar los dientes?

Decir: Las palabras de nuestro versículo para memorizar son parte del canto de alabanza que le cantó Zacarías al Señor cuando el ángel le permitió hablar. Vamos a tratar de decirlo de la manera que Zacarías lo hizo después de nueve meses de no poder hablar.

¿A quién alaban los versículos 68-69, 76-79? ¿Al trabajo de quién se refieren los versículos 76-79? ¿Qué dice de Juan? Nosotros tal vez no escribamos un canto, pero, ¿cómo podríamos alabar a Dios?

 

Recuerden …

Adoro a Dios cuando le muestro a otros su bondad y su amor, con palabras o con actos.

 

Decir: Zacarías usó un canto especial de alabanza para adorar al Señor.

Esas eran parte de las primeras palabras que pronunció después de no haber podido hablar durante muchos meses. Seguramente fueron palabras muy especiales para él.

Vamos a decir nuevamente esas palabras, pero esta vez lo haremos de la siguiente manera: “Alabado sea Señor, porque él… (pensar en algo por lo cual alabar a Dios y decirlo)”.

Zacarías deseaba que todos supieran lo mucho que amaba a Dios y ustedes están haciendo lo mismo.

 

  • Jugar al siempre, siempre: que los chicos piensen y los ayudamos a buscar situaciones que son para siempre,  siempre. Por ejemplo, siempre, voy a ser hijo de mi mamá; siempre, siempre cumpliré años; siempre, siempre después de la noche viene la mañana; siempre, siempre DIOS nos ama.

 

ORAR.-

 

./ adolescentes

Para los líderes: La propuesta es que con este tema de Adviento, puedan invitar a su grupo a cambiar sus pasos a caminos de PAZ, ese camino que nuestro Dios nos ofrece y tiene para nosotros.

Los queremos invitar a orar por cada uno de los adolescentes del grupo durante toda la semana para que Dios vaya preparando sus corazones.

Querido líder, contra en el Señor, entrégale tus chicos, ellos necesitan encontrar el camino de sus vidas, necesitan elegir los mejores caminos que los llevarán a vivir en justicia, alegría y paz en el mundo donde viven. ¡Que Dios te bendiga!

 

Dinámica
  • Hacer un juego de pies (en el material que quieran) para cada uno de los integrantes del grupo y entregárselos; dibujar en el piso un camino que tenga varias salidas con flechas que indiquen lugares como: -escuela – kiosco – boliche – sala de «juegos» – comisaría – (y algunos otros que se les ocurra o que haya en cada lugar). 
  • Dejar una salida del camino sin ponerle nombre. Que cada uno coloque sus pies por el camino que le parezca más atractivo, o por el que anda. 
  • Preguntarse si en ese camino hay lugares buenos y lugares peligrosos. 
  • Que puedan identificarlos y nombrarlos: (amistad – violencia – robo – ayuda mutua – alcohol, etc.).

 

  • Invitarlos a hacer un compromiso con Dios, a dejar caminos oscuros, que sólo traen líos y a ponerse a caminar por caminos de paz (colocar en la salida que dejamos sin nombre un cartel que diga PAZ.) 

Leer los versículos 68-69, 76-79 de Lucas 1.

Comentar que Jesús vino para que vivamos libres en pueblos de hermanos y hermanas, y poder servirle en justicia y santidad.

Convocar a los adolescentes a valorar las situaciones de vida y paz que tienen, y evitar situaciones de peligro. 

 

  • Leer y destacar en un cartel los versículos 78 y 79 de Lucas 1.

Hablar de esta nueva vida que el Señor nos propone, y que el Señor está esperando que confirmen sus pasos por caminos de justicia y paz.

Esperar unos minutos en silencio, orando por lo que pasa en sus corazones. Permanece atento a quienes manifiesten alguna inquietud especial, y acercate a él o ella orando juntos .

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