10 – El Dios no conocido

18 Feb 2020
en , , ,
10 – El Dios no conocido

Guías Metodológicas


Libro de actividades 10


Hechos 17: 16-34


Este es un extracto de un escrito realizado por el profesor de ISEDET Samuel Almada.

Hechos 17:22-31 es el discurso de Pablo en el Areópago durante su viaje por Atenas y es uno de los grandes pasajes de los Hechos junto a la conferencia de Jerusalén en el capítulo 15. Conviene leer y prestar atención a los versfculos precedentes (16-21) pues nos ofrecen una aproximación al contexto en el cual se ubica. Pablo y su mensaje.

Atenas en esta época. ya no tiene importancia política o económica, pero segura siendo una referencia de la cultura griega, un centro de escuelas filosóficas (ver por ejemplo los epicúreos y estoicos en el versículo 18) y un símbolo de la religiosidad helénica. Areópago es el nombre de una colina a las afueras de la ciudad, pero también designa al consejo supremo de Atenas que tenía sus sesiones allí. Entonces la referencia al Areópago podría entenderse de dos maneras; que llevaron a Pablo fuera de la ciudad para hablar más tranquilos o que lo llevaron ante el consejo.

Este discurso apunta principalmente a la filosofía griega, y en menor medida a la religión popular tradicional y a las religiones orientales recientemente importadas. El tipo de discurso está determinado en parte por el contexto y cosmovisión locales, y también por la estrategia de su mentor para dirigirse al público; por tanto es diferente a otros importantes discursos del libro de los Hechos. Conviene recordar que en las comunidades primitivas habla muchos judíos helenizados que encontraban cierta compatibilidad entre la filosofía griega y el monoteísmo bíblico, y trataban de hacer su propia síntesis.

El discurso de Atenas muestra cómo es posible evangelizar sin pasar por el Antiguo Testamento y sin obligar a los griegos a conocer primero toda la Biblia. En este caso el recurso a la filosofía griega es fundamental, y Pablo elige abordar su tema desde esa perspectiva para tener una mejor llegada a los griegos.

La referencia a dos escuelas filosóficas concretas connota muchos aspectos derivados de sus enseñanzas. Los epicúreos eran una de las grandes escuelas salidas del socratismo que fue fundada por Epicúreo (342-271 a.C.). Entre otras cosas pensaban que los dioses vivían en un mundo feliz sin preocuparse para nada de los seres humanos. Por tanto, no tenía sentido buscar sus favores mediante sacrificios o conocer su voluntad mediante la adivinación. En el plano ético profesaban la búsqueda de la felicidad, pero no como voluntad de gozar, sino como superación de ataduras y pasiones que generaban sufrimiento. Preconizaban el ascetismo y el desapego como medio para alcanzar la verdadera felicidad.

Los estoicos eran otra importante escuela filosófica fundada por Zenón, originario de Chipre y muerto a mediados del siglo 111 a.C. Contra el idealismo de Platón, insistían en la materialidad de los seres, incluida el alma humana. Sin negar los dioses tradicionales, pensaban que el universo organizado (kosmos) es gobernado por una razón todopoderosa (Iogos), de la que todo ser humano posee una simiente en su propia razón. En el plano moral invitaban a sus seguidores a vivir según la razón, siendo dueños de sí mismos e indiferentes al placer o al dolor.

En los versículos 22 y 23 Pablo remarca la religiosidad de sus interlocutores y presenta a Dios a partir de un recurso de la religiosidad local: el altar al Dios desconocido. En Atenas y en otras partes era conocida una dedicación análoga pero en plural, y se cree que Pablo la adapta para una mejor expresión de su monoteísmo. Algunos acusan a Pablo (v. 18), igual que al filósofo Sócrates en otros tiempos, de predicarles divinidades extranjeras, las cuales no eran fácilmente aceptadas. Pablo no viene a predicarles un nuevo Dios para su panteón, sino a presentarles un nuevo concepto de Dios y de la fe.

En esta devoción del pueblo por el Dios desconocido, Pablo encuentra una puerta abierta para anunciar lo nuevo a sus interlocutores, con respeto y creatividad. Pablo no dice que los atenienses adoraban al verdadero Dios, y que sólo les faltaría conocer su nombre; él hace una crítica más profunda a su sistema de Dioses representados en sus estatuas y monumentos.

El mensaje se orienta sobre una tendencia filosófica contemporánea que era la búsqueda de Dios, algo que aparece además como centro de la estructura del relato (ver más abajo). 

A partir del versículo 24 Pablo desarrolla el anuncio del Dios vivo y verdadero, en diálogo con las concepciones religiosas locales. La afirmación del Dios creador se basa en Génesis 1 e Isaías 42:5, pero también se incorporan términos del vocabulario filosófico griego, por ejemplo kosmos = mundo, universo organizado, que no tiene correspondiente en hebreo. Y si Dios es creador del mundo y de todo lo que existe, no es posible que habite en templos construidos por los seres humanos, y tampoco necesita ser asistido; en esto Pablo coincide con la crítica que hacían algunos filósofos locales al politeísmo griego.

Más adelante (v. 26-29) se expone la relación entre ese Dios creador y los seres humanos. En la concepción bíblica, Dios es el que crea al primer ser humano y de ellos (de Dios y de Adán) descienden todos los linajes de la tierra. La finalidad que Dios le da al hombre es de ocupar toda la tierra y de buscar a Dios. En esto también hay cierta convergencia con algunas tendencias filosóficas griegas; por ejemplo en lo que se refiere al universalismo humano y a la afinidad entre el ser humano y su creador. La cita del poeta Arato (originario de Cilicia, siglo 111 a.C.) en el versículo 28b confirmaría esta posición.

El contenido principal de la crítica a los otros Dioses coincide en varios aspectos con el lenguaje del Segundo Isaías (ver por ejemplo Is 44). Esta crítica consiste básicamente en comparar irónicamente a los otros Dioses con imágenes de madera, piedra o metal, que los representaban; y que por más bellas y valiosas que sean no tienen punto de comparación con el Dios vivo y verdadero. Los otros Dioses, como aquellas imágenes, además de no poder hacer nada, necesitan ser llevados y asistidos.

Finalmente los v. 30-31 anuncian lo específico del mensaje cristiano de Pablo: la conversión, el juicio final y universal, y la resurrección de Jesús que lo anticipa. La resurrección de Jesús es un punto clave y relevante que ya fue anticipado en el versículo 18.

El texto de Hechos 17:22-31 manifiesta una estructura concéntrica en la cual los últimos versículos repiten temas presentados en los primeros.

El mensaje principal es un llamado a renunciara los falsos Dioses y convertirse al Dios vivo y verdadero, creador de todo lo que existe. El término ídolo (imagen), que aparece en 17:16, se refiere a las representaciones de los diferentes Dioses que había en Atenas y es una forma de denostar la vacuidad de los mismos; sugiriendo que esos Dioses son sólo una apariencia. Para los griegos pasar de los falsos Dioses al Dios vivo significaría creer en la resurrección.

En 17:17 se dice que Pablo discutía en las sinagogas con los judíos y los que adoraban a Dios, pero también con los que se encontraban en la plaza pública; y luego en el versículo 22 destaca la religiosidad de los atenienses.

El relacionamiento con diferentes grupos nos puede ayudar a examinar nuestro propio pensamiento y vocabulario referido a las diferencias religiosas. Hay algunos términos en la tradición cristiana que no siempre son utilizados con propiedad. Por ejemplo, el término gentil traduce conceptos griegos y hebreos que significan pueblo o nación, y en el contexto bíblico judeocristiano se lo utiliza para referirse a las otras naciones (no judías). En el contexto cristiano se empezó a utilizar el término pagano para referirse a los no cristianos, y por derivación a los no creyentes o a los que tenían otras creencias. El término pagano proviene de latín y significa aldeano, y en sentido figurado inculto; hoy resulta poco feliz pues tiene una carga peyorativa. En el contexto evangélico se utiliza frecuentemente la expresión no creyentes para referirse a los que no son cristianos, cuando en muchos casos tienen creencias pero diferentes.

 

El discurso de Pablo en el Areópago asume y reconoce el valor de varios aspectos relevantes de la filosofía griega contemporánea: la crítica al politeísmo, la concepción universal del ser humano y la búsqueda de Dios por parte del ser humano. El arte de Pablo consiste en establecer un diálogo intercultural y poner estos aspectos en continuidad con la perspectiva bíblica tradicional: Dios como Creador, el origen del ser humano, el conocimiento de Dios en la sabiduría bíblica.

Conviene pensar en la utilización de la sabiduría local para presentar un mensaje y eventualmente combatir ideas adversas. Es importante impulsar el diálogo, la confianza y la comprensión mutua, y desarrollar una actitud de respeto por el pensamiento y las creencias de los otros; esto estimula la honestidad intelectual para asumir también las diferencias y exponer nuestras propias ideas con libertad.

 

Bibliografía

Alfred Wikenhauser, Los Hechos de los Apóstoles. Barcelona, Herder, 1967.

Josef Kürzinger, Los Hechos de los Apóstoles. Tomo I y 11; Barcelona, Herder, 1974.

José Comblin, Atos dos Apóstolos. Vol. 1: 1-12; Vol. 11: 13-28; Petrópolis, Vozes / lmprensa Metodista / Editora Sinodal, 1988/1989.

Aportado por: Equipo De Selah


¿Qué queremos lograr?


  • Comprender que Dios está entre nosotros .
  • Reconocer la disposición a valorar y entender las diferentes culturas donde debemos dar el testimonio de Jesucristo.

Versículo para memorizar


En Dios vivimos, nos movemos y existimos. Hechos 17:28



Índice



./ niñas/os no lectores

Contar la historia bíblica destacando que Pablo viajó a una ciudad donde no conocían a Dios y que él comenzó a contarles que Dios hizo el mundo y que Jesús es nuestro mejor amigo, que podemos contarle nuestra cosas y que Él murió en la cruz por todos nosotros y que resucitó.

Decir: damos gracias por …

Cuando oro a Dios le cuento que …

¿Qué le podemos contar a nuestros amigos acerca de Dios?

 

Actividad

Hacer un teléfono para contar Buenas Noticias: 

  • Usar dos vasos de telgopor para cada niño, un hilo largo y brillantina o figuras adhesivas. Hacer un orificio en la base de cada vaso. Escribir en cada vaso: JESÚS ES MI AMIGO
  • Pedir a los niños que decoren los vasos. Ayudarlos a pasar el hilo por los orificios de los vasos y atar los extremos en el interior de los vasos.

 

Decir: ¿Qué buena noticia escuchamos hoy?

Usen el teléfono para contarle a un amigo que Jesús nos ama. ¿Qué otras cosas podríamos decirle sobre Jesús?

ORAR.- dando gracias porque podemos contar todo lo bueno que Dios nos da.

 

./ niñas/os lectores menores

¿Alguna vez hiciste como que no escuchabas a tu mamá cuando te quería decir algo? 

Comentar que a veces hacemos como que no oímos cuando alguien nos habla, especialmente cuando esa persona quiere que hagamos algo que no deseamos hacer. Hace mucho tiempo, el apóstol Pablo trató de dar a unas personas las buenas noticias de Jesús, pero la mayoría no quiso escucharlo. Fue en Atenas que era la ciudad principal de Grecia y los griegos se sentían superiores porque sus costumbres, su lengua y toda su cultura se habrá extendido por todo el mundo. Su conocimiento tuvo que ver con muchas de las cosas que ocurrieron en su época y después. Los romanos dominaban con la fuerza y ellos con la cultura. Se dice que muchas de las cosas que sabemos hoy se fundamentan en la vieja cultura griega.

Gracias por venir conmigo a Atenas – dijo Pablo a sus amigos de la ciudad de Berea. Estas personas habían aprendido muy recientemente acerca de Jesús. Siguieron a Pablo a Atenas para que les pudiera enseñar más mientras viajaban con él. 

-¡Por favor envíen a Silas y a Timoteo tan pronto como puedan! – dijo a sus nuevos amigos que ahora regresaban a Berea. El apóstol Pablo se sentía solo en Atenas. No conocía a nadie allí, ni nadie creía en Jesús. 

“Querido Jesús -oró-. muéstrame la forma cómo debo compartir tu amor con la gente de esta ciudad”. Cuando Pablo llegó a Atenas vio que toda la ciudad estaba llena de bellas estatuas, edificios y obras de arte. Parecía haber en todas partes templos muy costosos llenos de toda clase de ídolos. Atenas era conocida como una ciudad en la que abundaban personas muy cultas. Pero al caminar Pablo por sus calles, se sintió muy triste por esas personas. Ellos pensaban que sabían mucho, pero realmente no sabían lo más Importante. No conocían a Jesús. Se sintió muy conmovido.

Por eso, Pablo empezó a hablar y muy pronto sus palabras hicieron a la gente pensar y hacerse preguntas. Querían oír lo que Pablo tenía que decir acerca de Dios. Un día, alguien invitó a Pablo a hablar en el areópago, sobre la colina de Marte. El areópago era un lugar especial donde se reunían los filósofos a hablar y escuchar las últimas ideas. Esos hombres eran considerados muy cultos y sabios. Era un honor ser invitado a hablar allí.

— Amigos, –comenzó a decirles Pablo–. Puedo observar que ustedes son muy religiosos. A dondequiera que voy puedo ver estatuas y altares levantados a diferentes dioses. En una estatua noté las palabras AL DIOS NO CONOCIDO. Yo estoy aquí hoy para hablarles de él. El Dios verdadero del cielo hizo el mundo y todo lo que hay en Él. Es el Dios del cielo el que la da a todos vida y respiración.

Mientras Pablo hablaba, mucha gente escuchaba atentamente. Entonces Pablo les habló de la resurrección de Jesús. Algunos dijeron: “-Estás loco.” Pero otros dijeron. “-Queremos escuchar más de eso”.

No muchas personas en la ciudad de Atenas creyeron en Jesús. Eran muy orgullosos y pensaron que su propia sabiduría era mejor que la sabiduría de Dios. Pero algunos se hicieron cristianos. Dionisio, un hombre importante en el gobierno de la ciudad y una mujer llamada Dámaris, dieron su corazón a Jesús. 

Pablo fue capaz de hablar valientemente a las cultas y orgullosas personas de Atenas, porque conocía bien a Dios.

 

¿Cómo reaccionó la gente de Atenas cuando Pablo les presentó las buenas nuevas acerca de Jesús? ¿Se burlan los chicos cuando le hablamos de Jesús? ¿la gente grande se burla de Jesús? ¿Qué debo hacer cuando mis amigos se burlan porque voy a la Iglesia y creo en Jesús?

 

Manualidad

Hacer señaladores o portalápices con el versículo bíblico. Decorarlos y regalárselos a los amigos.

 

ORAR.-

 

./ niñas/os lectores mayores

Leer el texto bíblico (Hechos 17:16-34) o contar la historia. (Seguir el relato de niños menores)

  • Marcar en un mapa las ciudades que visitó Pablo.

¿Qué vio Pablo en Atenas? ¿Qué hizo Pablo cuando llegó a Atenas? ¿Qué le dijo Pablo a la gente acerca del dios no conocido? ¿Se burlan los chicos cuando le hablamos de Jesús? ¿Y la gente grande se burla de Jesús? ¿Qué debo hacer cuando mis amigos se burlan porque voy a la Iglesia y creo en Jesús?

 

Dinámica
  • Una por una leer las siguientes situaciones. Guía a los niños a pensar maneras como ellos pueden ser testigos de Dios en cada una de las diferentes situaciones:
    • Rocío tiene un vecino nuevo, Carlos. Cada domingo. cuando la familia de Rocío sale para irse a la iglesia, ve a Carlos y su hermanito, jugando afuera. Un día Carlos le pregunta: ¿Adónde va tu familia cada domingo en la mañana? ¿Cómo podría Rocío mostrar su fe en Jesús cuando le hacen esa pregunta?
    • María y Brisa caminan desde la casa hacia la escuela. En el camino ellas pasan por un kiosco. Vamos a robarnos un dulce de esa tienda, dice María. Rocío sabe que robar es pecado pues la Biblia lo dice. ¿Cómo puede Rocío mostrar su fe en Jesús ante esa actitud?

 

Manualidad

Realizar un señalador para la Biblia recordando los 5 pasos para que la Palabra de Dios sea parte de nuestras vidas. Explicar cada paso.

Libro de Actividades
  Imprimir 1: Dibujo señalador (Libro de Actividades)

 

  • Invite a los niños a repetir de nuevo el versículo de memoria.

En Dios vivimos, nos movemos y existimos. Hechos 17:28

 

ORAR.- Ayude a los niños hablar de la gente que necesita oír acerca de Jesús. Hacer una lista de personas que necesitan nuestras oraciones. Uno a la vez lea los nombres de la lista. Permita que alguien diga una oración por esa persona. Después que varios niños oren, cierre la oración agradeciendo a Dios por el testimonio de Pablo. Pídale a Dios ayudar a los cristianos dondequiera que estén que puedan ser sus testigos también.

 

./ adolescentes

Leer: Hechos 17:16-34

“Atenienses, por todo lo que veo, ustedes son gente muy religiosa. Pues al mirar los lugares donde ustedes celebran sus reuniones, he encontrado un altar que tiene escritas estas palabras: “A un Dios no conocido”. Pues bien, lo que ustedes adoran sin conocer, es lo que yo vengo a anunciarles”.

 

Comentar que Pablo no habrá ido a Atenas a predicar, pero mientras esperaba a Silas y Timoteo hablaba con la gente del lugar no sólo con los judíos dentro de la sinagoga sino también con los filósofos que estaban por la plaza pública. Por eso lo llevaron aI Areópago*, para hablar allí y poder escucharlo.

Por lo que dice el relato de La Biblia, en primer lugar el mensaje de Pablo fue un valiente esfuerzo de presentar el evangelio a un público totalmente distinto, con otra cultura, con otras preguntas. Ya no se trata de un público acostumbrado a las historias del Antiguo Testamento.

Aparentemente el discurso fue un fracaso. Al comienzo iba bien pero la cosa se pone fea cuando menciona lo que dicen los versículos 30 y 31.Seguramente Pablo sabía que lo que decía no iba a ser bien recibido, pero si no lo hubiera dicho, serra falsa su predicación.

Algunos se burlaron de Pablo y le dijeron te escucharemos en otra oportunidad …. (como sacándoselo de encima).

 

¿Somos fieles a lo que dice la Biblia cuando hablamos con otros de nuestra fe? ¿Podemos hacer el esfuerzo de entender que estamos en una cultura distinta, aunque sin «acomodar» lo que decimos para que le «guste» a quien escucha? ¿Si nuestra/o amiga/o, nos dicen que no creen en Dios, nosotros les decimos que estamos orando por ellos? ¿Qué decimos de esos predicadores que están en la tele y hablan de que los que creen en Dios tendrán mucha plata, o harán grandes negocios? ¿Podremos como Pablo hablar de la verdad aunque no sea siempre bien recibida?

  • Plantear un desafío entre los adolescentes, comenzar a orar por alguien que conozcan y que no cree en Dios, para que podamos llegar a esa persona. Recordando que no siempre nos va a ir como a nosotros nos gustaría, que pensemos en Pablo. 

Este sería un buen momento para hablar con los adolescentes sobre cómo llevar la buena noticia del evangelio a los otros.

 

Actividad

Proveerles materiales y orientación para que puedan hacer su tarea de discípulos: Se podría escribir un diálogo.

Representar un encuentro entre amigos y generar el diálogo.

 

ORAR.-

Descargar

Compartir

X