09 – Felipe y el Etíope

18 Feb 2020
en , , ,
09 – Felipe y el Etíope

Guías Metodológicas


Libro de actividades 09


Hechos 8


El Evangelio sigue siendo anunciado a todas las personas, inclusive a los no judíos o gentiles. Y el relato de Hechos hace un salto como queriendo decimos que el Espíritu de Dios ya está abriendo el mensaje del evangelio antes de que la iglesia empiece a entender esa apertura: nos presenta a un no judío, alto dirigente de un pueblo lejano, de raza negra y de una minoría sexual discriminada… ¡aceptado como seguidor de Jesucristo y es bautizado con mucha alegría! 

En este relato encontramos a Felipe que era uno de los ayudantes escogidos para ayudar sirviendo en las mesas de la primera comunidad de Jerusalén, en esos tiempos cuando muchos judíos provenientes de zonas de habla y cultura griega estaban conviviendo con los judíos de Jerusalén, compartiendo la misma fe en Jesús Mesías. (Hechos 6:1-7)

Entonces empieza una gran persecución contra la iglesia de Jerusalén y todos los cristianos se dispersan por las regiones de Judea y de Samaria (ver Hechos 8:1-3). Y ahora conectamos con la historia de Felipe, uno de estos ayudantes de esta parte «helenista» o de cultura y lengua griega, ya no simplemente un ayudante sirviendo la comida, sino un evangelizador que anticipa lo que pronto será la comunidad helenista de Antioquía, de donde saldrán Pablo y Bernabé en su primer viaje misionero (Hechos 13-14).

 

Felipe, sin ningún prejuicio, se va a Samaria (recordemos el relato de la mujer samaritana, Juan 4) y comienza a predicar el Evangelio. Su predicación es muy bien recibida, y todos escuchan con atención el mensaje que les presenta Felipe, con muchas señales que dan cuenta del Espíritu de Dios que actúa en este «ayudante-predicador». Después pasan varias peripecias en «los hechos de Felipe» acompañados por Pedro y Juan que viajan a Samaria desde Jerusalén. (vs.9-25)

Luego Felipe es enviado por un ángel (es decir un «mensajero de Dios») al camino que va de Jerusalén hacia Gaza, pasando por una zona de desierto. Esto confirma que el viaje está en las manos de Dios que llega a las personas y las invita a la nueva vida del evangelio de Jesús. Felipe es un instrumento de Dios, que se encuentra con un alto funcionario, personaje importante que se había permitido viajar hasta Jerusalén a adorar a Dios.

Felipe se encuentra en el desierto con «un etíope, eunuco, funcionario de Candace, reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros y había venido a Jerusalén para adorar» (leemos la versión RV). A Etiopía, un antiguo reino de África, han llegado las Escrituras hebreas, y es lo que lee ese alto funcionario en su regio carro. iY son inmensas las diferencias de nacionalidad, raciales, culturales, de rango social, económicas y religiosas que el Espíritu de Dios barre en un momento, con la sencillez y corazón abierto de Felipe.

Un eunuco es un varón humano castrado. La privación de los genitales externos masculinos puede efectuarse de manera parcial o total. La manera parcial es la castración propiamente dicha, es decir la extirpación (por corte) o la inutilización (por golpes) de los testículos. Otra manera parcial es la extirpación por corte del pene. La manera total es cuando se mutila radicalmente, cortando pene y testículos.

Por relación directa, la palabra eunuco puede ser referida a hombres poco viriles o afeminados, y era una forma común de denominara los homosexuales y transexuales durante el Imperio Romano. 

(Fuente: Wikipedia)

 

Eunuco es entonces quien, por causas naturales (Mateo 19.12) o por intervención deliberada, o sea por castración, quedaba fuera de la sexualidad normalmente masculina o femenina. Era usual que fueran eunucos los guardianes y servidores de las mujeres de los antiguos monarcas orientales (como en Ester 1:10-11; 2.3,14) Era frecuente dar a muchos eunucos puestos de alta responsabilidad. En tiempo de la iglesia imperial, en la Edad Media, eran castrados muchachos de muy buena voz para que sirvieran en los coros conventuales, manteniendo así su voz de niños (los «castrati»).

Lo cierto es que en la mayoría de los casos los eunucos quedaban expuestos a un gran sufrimiento, en algunos casos por la violencia a la habrán sido sometidos, explotados económicamente, y en todos los casos por la discriminación que sufrían de por vida.

Pero cuando avanza la revelación de Dios en el Antiguo Pacto, empieza a abrirse el acceso a toda persona, especialmente en el Profeta Isaías (56:3-8), explícitamente a los eunucos y a todos los extranjeros. En el Nuevo Testamento vemos que en la genealogía de Jesús (Mateo 1) aparecen dos mujeres extranjeras, prostituta Rahab, y la moabita Rut. Luego encontramos el diálogo de Jesús con la mujer de Samaria (Juan 4), y llegamos al eunuco Etíope, a Camelia, al carcelero de Filipos y luego abiertamente a todos los gentiles.

Revisamos entonces estas escenas sencillas y al mismo tiempo revolucionarias, que echan por tierra tantos prejuicios, según los niveles de comprensión de nuestros chicos y chicas, aprovechando en cada caso distintos aspectos de las ricas enseñanzas de la Palabra de Dios.

Lo importante es que Cristo abre la entrada del Reino de Dios a judfos, samaritanos y extranjeros, de raza semítica o de raza negra, hombres o mujeres o eunucos: ·si crees de todo corazón» en este Jesucristo, “bien puedes» entrar, ser bautizado, ser aceptado entre los creyentes. Es por esto que la conversación del eunuco etíope con Felipe cobra mucha fuerza e importancia para todos. Jesucristo es el Hijo de Dios y todo creyente puede ser bautizado y entrar al Reino. En Cristo, todos somos bienvenidos, bienaventurados, bendecidos. Ahora somos pueblo de Dios.


¿Qué queremos lograr?


  • Comprender que el Evangelio no está reservado para algunos sino que es Palabra de vida para todos.
  • Valorar cómo el Espíritu de Dios elimina barreras de todo tipo, incluyendo a todos y todas en el pueblo de Dios.
  • Valorar la libertad y disponibilidad de Felipe para aceptar la guía del Espíritu de Dios.


Índice



./ niñas/os no lectores

Idea para empezar

Saquemos una foto hablada. 

Preparar un marquito de cartón y mirar a través a cada uno de los chicos. Se les puede repartir antes y dejar que elijan, elementos para caracterizarse, por ejemplo sombreros, flores, chalinas o bufandas, carteras, etc. Describir entre todos a cada uno de los niños presentes: la estatura, el color de la piel, los cabellos, los ojos. los elementos con los que se caracterizaron.

Preguntar en qué nos parecemos y qué tenemos de diferente unos con otros.

Contar el encuentro de Felipe con el etíope (puede usar un títere).

Explicar que así como cada uno de nosotros tiene ojos, cabello, piel diferente, también podemos conocer en la Biblia, lo que Dios tiene para decimos y lo importante es que no hagamos diferencias entre unos y otros.

 

Manualidad

Dibujar a un amigo que quiero que conozca a Dios.

Dibujar las fotos de la primer actividad.

 

ORAR.- dando gracias… porque podemos aprender la Palabra de Dios

Libro de Actividades
  Imprimir 1: Dibujo (Libro de Actividades)

 

./ niñas/os lectores menores

Para empezar

Buscar en revistas y diarios fotografías de distintas personas. Describir su aspecto, sus costumbres.

¿A quién de estos me gustaría parecerme? ¿Por qué?

Leer el pasaje bíblico en Hechos 8; o contar la historia como si Felipe hiciera el relato de la siguiente manera: 

Hoy les quiero contar una historia que me sucedió hace un tiempo. Un día yo estaba hablándole de Dios a mucha gente. Estaba cansado y decidí sentarme. De repente apareció un ángel de Dios y me dijo: -Felipe, vos tenés que ir a otro lugar. Vas a ir al desierto·.Entonces me levanté y me fui. No sabía con qué me iba a encontrar pero en el camino habrá un hombre. Él era etíope y era un funcionario del reino de Etiopía. Este hombre estaba leyendo la Biblia. Me acerqué y le pregunté si entendía lo que estaba leyendo. Él respondió que no podía entender y que necesitaba que alguien se lo explicara. Entonces nos sentamos juntos en su carro y comencé a explicarle, a contarle de Jesús y del amor de Dios para todos. De repente pasamos cerca de un lugar donde había agua y este hombre me pidió que lo bautizara. Luego de bautizarlo cada uno siguió su camino. i El etíope estaba tan feliz! 

 

Describir en detalle al etíope, ¿Cómo es? ¿De dónde viene? ¿En qué viaja? ¿Felipe y el etíope se parecen en algo? ¿Qué decide el etíope luego de la explicación de Felipe?

 

Felipe sabe escuchar. Escucha al Señor que le dice dónde ir. Escucha al eunuco que le cuenta lo que entiende o no entiende de las Escrituras que está leyendo. Como sabe escuchar le puede explicar y lo hace viajando con él en su carro. Felipe no viajaba al África, pero no le importa alejarse en compañía de su nuevo amigo si es una oportunidad para contarle todo lo que aprendió de Jesús. ¿Sabemos escuchar con atención? ¿Sabemos preguntar?

  • Hacer un collage con todas las figuras pegándolas alrededor de una cruz y un camino que se abre en distintos sentidos, puede ser un cartel indicador de ruta con forma de cruz.

 

Reflexionar acerca de la importancia de conversar con otros sobre Dios y preguntar:

¿Qué le podríamos contar de Dios a estas personas?

ORAR.- por todos los que enseñan y aprenden el Evangelio.

 

./ niñas/os lectores mayores

Leer: Hechos 8:26- 40.

Comenten el pasaje a partir de las siguientes preguntas: ¿quiénes se encontraron en el camino a Etiopía?, ¿Qué leía el oficial?, ¿Quién le dijo a Felipe que debía acercarse al carruaje?, ¿Qué pidió el oficial y porqué? 

Felipe sabe escuchar, Escucha al Señor que le dice dónde ir. Escucha al eunuco que le cuenta lo que entiende o no entiende de las Escrituras que le está leyendo. Como sabe escuchar le puede explicar y lo hace viajando con él en su carro. Felipe no viajaba al África, pero no le importa alejarse en compañía de su nuevo amigo si es una oportunidad para contarle todo lo que aprendió de Jesús. ¿Sabemos escuchar con atención? ¿Sabemos preguntar?

 

Juego

Jugar a «Simón dice» pero adaptado a la lectura. Diremos “Espíritu Santo dice”.

Con anticipación preparar carteles con nombres de lugares u acciones mencionadas en el texto: camino del desierto (para ponerlo en un extremo del salón), Jerusalén (para ponerlo en otro extremo), adorar (los chicos deben levantar las manos), regresar(deben caminar en dirección opuesta a Jerusalén o al desierto) leyendo (deben juntar sus manos como si sostuvieran un libro), anunciar (hacer un gesto con la mano levantada).

Para jugar explicar a los chicos la importancia hacerle caso al Espíritu de Dios. Al igual que Felipe atendió lo que le indicaba el Espíritu Santo, nosotros vamos a hacer caso al escuchar «El Espíritu Santo dice … » 

 

Explicar luego del juego que el Espíritu siempre está dispuesto a guiamos, se trata que nosotros lo escuchemos y estemos dispuestos a tomar en cuenta lo que nos pide.

¿Cómo sabemos que el Espíritu Santo nos está guiando?

Decir que el Espíritu puede hablamos cuando estamos orando a Dios, a través de la clase de escuela dominical, a través de la lectura de la Biblia, por medio de la iglesia. ¿Qué podemos hacer para anunciar el Evangelio como Felipe? 

  • Quizás como grupo se puede realizar una acción concreta.

Luego preguntar: ¿Creen que hubieran encontrado las palabras sin seguir las instrucciones? ¿Por qué? Comparar con otros juegos que realizan por primera vez y necesitan seguir las instrucciones. 

 

Si Felipe no hubiera atendido al Espíritu Santo ¿qué habría pasado con el etíope? ¿Qué hizo el Espíritu Santo luego de bautizar al etíope? ¿Qué hizo Felipe en las ciudades por dónde pasó? ¿Conocés a alguien que es diferente a vos, alguien más, pobre, más rico, con otro color de piel, con un impedimento físico? Si el Espíritu te dijera que tenés que hablarle a persona sobre Jesús, ¿qué harías?

 

Libro de Actividades
  Imprimir 2: Sopa de letras (Libro de Actividades)

 

./ adolescentes

Leer el texto bíblico: Hechos 8:26- 40.

  • Buscar en el mapa de la Biblia a Etiopía, también el significado de la palabra eunuco .

Etíope: de piel color negra: Jeremías 13: 23

Eunuco: funcionario del Oriente. Los hombres que eran puestos en estas funciones eran castrados. Esta práctica era muy mal vista en Israel. Y antiguamente la ley mosaica no permitía a los eunucos tener acceso al pueblo del pacto, pero más adelante el mensaje de los profetas -romo en Isa fas 56:3-5- ya tiene una comprensión de que el pacto de Dios con Israel es para toda la humanidad. iY entonces pueden también los eunucos pueden formar parte del pueblo de Dios!

 

Preguntar a todo el grupo o en pequeños grupos: ¿porqué es rechazado el eunuco? ¿Qué estaba haciendo cuándo se encontró con Felipe? ¿Qué hace Felipe? ¿Por qué les parece qué hace eso? ¿Qué dijo el eunuco? ¿Quién mandó a Felipe a hacer todo eso?

Comentar: una de las críticas más serias que le hicieron los líderes judíos a Jesús fue precisamente que aceptaba a la gente despreciada por la sociedad. Jesús no tuvo temor de que lo vieran con hombres y mujeres a quienes la mayoría verán como indignos. Jesús se juntaba con los publicanos o recaudadores de impuestos, personas rechazadas porque cooperaban con el gobiemo de Roma. Al mismo tiempo incluyó entre sus discípulos a un hombre que participaba de la lucha armada contra Roma. Así que para Jesús lo Importante es la persona misma, como criatura de Dios.

Felipe hizo lo mismo que Jesús. Ayudó a alguien que no se consideraba aceptable para recibir el mensaje de amor. Felipe le abrió la puerta a un despreciado. La iglesia cristiana de esos tiempos luchaba por conocer e incluir a quienes no habían sido aceptados anteriormente.

Nos duele cuando alguien nos rechaza. Pero Felipe sabe escuchar. Escucha al Señor que le dice donde ir. Escucha al eunuco que le cuenta lo que entiende o no entiende de las Escrituras que está leyendo. Como sabe escuchar lo puede explicar y lo hace viajando con él en su carro. Felipe no viajaba al África, pero no le  importa alejarse de su lugar en compañía de su nuevo amigo si es una oportunidad para contarle todo lo que aprendió de Jesús. 

 

¿Sabemos escuchar con atención? ¿Sabemos preguntar? ¿Por qué motivos se rechaza a las personas? ¿Te sentiste rechazado alguna vez?

Pensemos en las personas que nos cuesta aceptar como grupo, ¿por qué son rechazadas?, ¿Por qué Dios las ama? ¿Cuál puede ser la mejor manera de llevar el mensaje de Dios a otros chicos que son rechazados? ¿Qué podemos hacer cómo grupo para eso?

 

Juego

Se puede jugar un rato al “teléfono roto” y reflexionar luego a cómo se escucha mejor. ¿Cómo escucha un sordo? Mirando a los labios, prestando atención a todos los gestos, no basta la voz. Así debemos sentarnos a hablar si queremos entrar en comunicación con otros. Cuando nos encontramos con los mejores amigos nos entendemos enseguida, casi sin hablar.

Felipe se dispone con todos los sentidos y sentimientos a comunicarse con el funcionario etíope y lo logra de tal forma que ese encuentro termina en bautismo.

ORAR.- Señor, te pedimos que nos ayudes a cambiar de actitud cuando rechazamos a otro ser humano y lo depreciamos por su origen, sexo o condición social.. Vos que nos amás a todos, ayudanos a tener un corazón abierto. Amén.

Descargar

Compartir

X