07 – Bienaventuranzas (1) Los que tienen hambre y sed de justicia

11 Mar 2019
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07 – Bienaventuranzas (1) Los que tienen hambre y sed de justicia

Guías Metodológicas


Libro de actividades 07


Mateo 5:6

Auxiliar: Isaías 58:4-7

En esa palabra “Bienaventurados” Jesús está hablando de las normas de vida de todos aquellos que quieren entrar en el Reino de Dios; para todos los que quieran ser llamados hijos suyos y desean verlo.
Si miramos en el libro de Josué 8: 33 – 35, se leen las bendiciones y las maldiciones que Dios le había dado a Moisés para el pueblo justamente cuando entraran a la tierra prometida (Deuteronomio, Cap. 27– 28).

Con Jesús se inaugura un tiempo nuevo: el tiempo del Reino de Dios y Jesús sólo habla de bendiciones para aquellos que quieran “vivir como él vivió” (como dice la canción).

Amar como Jesús amó

Un día vino un niño y me paró,
me miró a los ojos y sonrió.
En sus manitos lápiz y papel,
tarea de la escuela para hacer.
Y me preguntó con mucha alegría
¿Qué preciso para ser feliz?

Amar como Jesús amó,
soñar como Jesús soñó,
pensar como Jesús pensó,
vivir como Jesús vivió.
//Sentir como Jesús sentía,
reír como Jesús reía,
y al llegar al fin del día
sé que dormiría mucho más feliz.//

Oyendo lo que dije me miró
diciendo: ¿qué bonito que habla usted!
Pidió que repitiese, por favor,
y que no hablase todo de una vez,
y preguntó con mucha alegría
¿Qué preciso para ser feliz?
Después que terminé de repetir
sus ojos no salían del papel.
Tocando su carita le pedí
que cuando lo dijera fuese fiel,
entonces me dio un beso cariñoso
y a mi lado fue diciendo así.
(CD 1, Amiguitos de Jesús)

 

Las bienaventuranzas también están en el evangelio de Lucas, aunque menos detalladas.
Presentemos con entusiasmo y alegría las bienaventuranzas a nuestros grupos, vayamos descubriendo juntos el Reino de Dios, ese Reino que va llegando y nos inunda de paz y justicia. Ese Reino de Dios que aún no llegó del todo pero que ya está entre nosotros, y es la vida misma.

En esa palabra “Dichosos”, “Felices” o “Bienaventurados” Jesús está hablando de la nueva manera de vivir de todos aquellos que quieren disfrutar el Reino de Dios, y al mismo tiempo son las normas de vida para todos los que quieran ser llamados hijos e hijas de Dios y desean ver ese Reino que se acerca.
También este mes nos encontramos con la celebración de Pentecostés y nos alegramos por la promesa que nos hace Jesús en el evangelio de Juan cuando habla de enviarnos un Defensor, (griego,Paracletos), que permanecerá con nosotros y en nosotros. Dios abre el cielo de esperanza enviando su Espíritu para llenarnos la vida con su aliento.
Que ese mismo Espíritu nos inunde, nos llene de alegría y libertad para vivir y disfrutar el evangelio.

Las bienaventuranzas son actitudes que van a estar presentes en la vida de todos los cristianos; son características de los hijos de Dios. Son un diseño para vivir felices de acuerdo con Jesús. Expresan la mente, la manera de pensar y sentir de Cristo Jesús para sus discípulos, aún hoy.

Para tener en cuenta:
Todos necesitamos sentir que somos parte de algo. El Espíritu Santo es un regalo de Dios y su presencia en nuestras vidas nos identifica como miembros de su familia, la Iglesia. Ser parte de la familia de Dios realmente es un privilegio que todos debemos valorar. Uno de los privilegios de ser parte de su familia, es contar con la ayuda, la fortaleza y el valor que el Espíritu Santo nos da para vivir vidas completas, útiles y agradables a los ojos de Dios. Su presencia en nuestras vidas, nos capacita para actuar con justicia, alegría y paz” en este mundo (Romanos 14.17).

 


¿Qué queremos lograr?


  • Comprender que Jesús nos enseña a trabajar por la paz.
  • Aprender lo que significa ser bendecido por Dios.
  • Valorar que Jesús nos bendice cuando lo buscamos.
  • Entender que necesitamos la ayuda de Dios para obedecer sus enseñanzas.
  • Comprender que debemos ser justos y defender la justicia.


Índice



./ niñas/os no lectores

Contar: Un día Jesús llevó a sus amigos a la ladera de una montaña. ¿No sería divertido subir a una montaña con Jesús?

Representar entre todos el ascenso a una montaña y sentarse en círculo para escuchar la historia.

Contamos que: Ahora no podemos ver a Jesús pero sus palabras fueron guardadas por sus seguidores y están escritas en la Biblia. En la Biblia aprendemos cómo quiere Dios que vivamos. Jesús tenía cosas importantes que compartir con sus amigos. Si nosotros somos de Jesús nosotros también debemos seguir y disfrutar sus enseñanzas.

Jesús les dijo que si iban a ser sus seguidores y seguidoras iban a estar contentos y desarrollarían las mejores actitudes. Les dijo que estarían contentos si aprendían más y más acerca de Dios. Les dijo que Dios les amaba mucho y que Dios se interesaba en todas sus necesidades. Jesús les dijo cómo podían ayudar a otros y cómo podían hacer lo justo y defender lo justo.


Relato
Julia venía feliz con un ramito de flores para adornar la sala de la iglesia en la que escuchaban historias de la Biblia. Dos amigos le dijeron que esas flores eran feas porque ella las había sacado del pasto.
–No ves que son diente de león, yo voy a traer una rosa–, le dijo uno que estaba envidioso de que ella trajera algo y él no, mientras le daba un manotón. Las florcitas se desparramaron.
Julita empezó a levantarlas cuando vio que Marisa le ayudaba y Carlitos traía un vasito descartable para ponerlas con agua. Se había enojado un poco, pero pronto le cambió el humor. La maestra sonreía y les explicó a todos que toda la naturaleza es obra de Dios, sea una flor de diente de león o una rosa.


Conversar: ¿Quiénes fueron justos con Julia?

Jesús les dijo en la montaña que el seguir estas enseñanzas los pondría contentos. Dios quiere que tengamos buenas actitudes, buenas relaciones, y que estemos contentos.

ORAR.- Vamos a pedirle a Dios que nos ayude amarlo a Él y a toda la gente y que nos ayude para que hagamos lo verdadero, lo correcto, lo puro, lo agradable.

 

./ niñas/os lectores menores

Comenzar preguntando a los chicos: ¿Qué cosas los hacen felices?

Por ejemplo, los hace felices: Jugar, aprender, comer cosas ricas…

Anotar en un pizarrón o papelógrafo.

Explicar que un día Jesús hizo su propia lista de cosas que nos pueden hacer felices.
Buscar el texto en la Biblia y leer: Mateo 5.1 a 6

Escribir al lado de la lista que ellos hicieron las palabras de la lista de Jesús:

Lista de Jesús:
– Felices los pobres;
– Los que lloran;
– Los mansos (humildes);
– Los que tienen hambre y sed de justicia;
– Los misericordiosos (los que sienten compasión y amor por los demás).

Explicar que la lista sigue y la iremos completando y decir que a cada uno Jesús le agregaba por qué eran felices: porque de ellos es el Reino de los Cielos; porque serán consolados, porque recibirán como herencia la tierra y porque serán saciados.

Insistir en el versículo 6: Felices los que tienen hambre y sed de justicia porque serán saciados. Es decir, ¡verán concretarse la justicia!

Conversar sobre situaciones de injusticia que ellos conozcan y explicar que todos podemos tener deseos (hambre y sed) de justicia y eso nos ayudará a luchar para que haya más justicia. Volver a nuestra lista de qué nos hace felices y sugerir que esos motivos deben ser para todos. Si todos los chicos pueden jugar, aprender, pasear, comer cosas ricas… y trabajamos para eso, entonces seremos más justos.

 

./ niñas/os lectores mayores

¿Qué significa ser bendecido por Dios?

Cuando Dios bendice a una persona le da fuerza con su consuelo, justicia, gozo, y paz. Jesús quería que sus discípulos fueran bendecidos por Dios. Y Jesús quiere que nosotros también seamos bendecidos por Dios. Vamos a ver cada bendición, toda la felicidad que mencionó Jesús y lo que significa para nosotros.

Leer el relato de la Biblia.

¿Qué hacemos cuando tenemos hambre y sed? ¿Y si alguien en casa o en la escuela tienen hambre y sed?

Contar que así como nosotros buscamos algo para comer y para beber cuando tenemos hambre y sed, así quiso explicarnos Jesús que debemos buscar la justicia y que nunca un cristiano puede mirar para otro lado cuando hay algo injusto porque el Señor dice: “ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Conversar sobre las situaciones injustas que ellos ven o les toca vivir en la escuela, la casa, el barrio.

Hacer una lista de esas injusticias.

Conversar por qué creen que eso es injusto.

Si decimos que somos cristianos, ¿qué podemos hacer ante esas situaciones? ¿qué les parece que podemos hacer como grupo de escuela dominical? ¿Y como iglesia?

Pensar en propuestas específicas ante cada situación y posibles de ser realizadas.

Destacar que, como cristianos, no nos podemos cruzar de brazos ante la injusticia y mirar hacia otro lado.

Canten “Busca Primero el Reino de Dios.”

1. Busca primero el reino de Dios y su perfecta justicia, y lo demás añadido será. Alelu, aleluya.
2. No sólo de pan el hombre vivirá, sino de toda palabra que sale de la boca del Señor, alelu, aleluya.
3. Pedid, pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad, llamad y la puerta se abrirá.,
Aleluya, aleluya, aleluya, alelú, aleluya.

 

Diseñar una bandera, una calcomanía o una remera invitando a “buscar la justicia”. Centrarse en algún tema sobre justicia que más les interese.

 

Inventar un eslogan de tres o cuatro palabras para apoyar el tema. Por ejemplo: igualdad de derechos, derecho a la vida, protección del medio ambiente, protección para los ancianos, pobreza, hambre y abuso de drogas.

ORAR.-

 

./ adolescentes

Conversar con el grupo: Jesús dice “Bienaventurados los que anhelan la justicia” en tanto que el mundo nos dice “bienaventurados los que se ocupan de sí mismos”.

¿Alguna vez sintieron hambre? ¿alguna vez sintieron hambre y no tuvieron qué comer?

Ponemos sobre la mesa uno o varios platos con galletitas o tortas variadas.

Les pedimos a los adolescentes que se sirvan, mientras vamos mirando cómo se sirven y si se sirven más de una vez.
Algunos van a elegir con mucho detalle, esos son los que no tienen hambre, comen porque está el plato servido. En cambio hay otros que les da por igual cualquier galleta o pedazo de torta, esos son los que tienen hambre, tal vez ese día no han podido comer.

Comentar que cuando Jesús dice: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia” se refiere a esos que realmente tienen ganas de que las cosas cambien, que haya justicia dónde no la hay. No justicia sólo en su vida sino en la de la comunidad donde viven, la escuela donde van, la ciudad toda.

¿Quiénes son los que tienen hambre en este mundo? Los que no tienen trabajo, los que todo lo perdieron por catástrofes, (terremotos, sunami, y otros), Los que perdieron todo porque se lo jugaron, porque se lo tomaron o por comprar drogas.

Decir: por eso Jesús dice: “¡Dichosos los que quieren vivir en justicia!” Dios nos manda a que amemos a los otros como Él nos ama. Por eso es bueno buscar la justicia entre todos en la situaciones que vivimos diariamente.

¿Sienten que hay situaciones injustas en el barrio, en la escuela o en su casa? ¿Tienen ganas que esas cosas cambien? ¿Piensan que pueden hacer algo para que cambien?
Pensar en situaciones y ver cómo podemos involucrarnos para que cambien.

Entregar tarjetas a los presentes con situaciones de injusticia, cada uno la va leyendo en voz alta y entre todos van pensando posibles soluciones
  Imprimir 1: Tarjetas (Libro de Actividades)

Se pueden agregar más situaciones depende cuántos sean en el grupo.

ORAR.-

 

 

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