06 – Promesas y propósitos de Dios

16 Feb 2020
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06 – Promesas y propósitos de Dios

Guías Metodológicas


Libro de actividades 06


Génesis 12:1-9; 13:14-17


Promesas.-
Prometer es una de las palabras clave del lenguaje del amor. Prometer es empeñar uno a la vez su poder y su fidelidad, proclamarse seguro del porvenir y seguro de sí mismo, y es al mismo tiempo suscitar en la otra parte la adhesión del corazón y la generosidad de la fe.
Dios, en su manera de prometer, en la certeza que posee de no decepcionar jamás, revela su grandeza única: “Dios no es hombre para mentir ni hijo de Adán para retractarse” (Núm 21.19). Para él prometer es ya dar, pero y en primer lugar dar la fe capaz de esperar que venga el don, y es hacer al que recibe, mediante esta gracia, capaz de la acción de gracias (cf. Rom 2.20) y de reconocer en el don el corazón del dador.
Por eso Pablo, preocupado por mostrar que la base de la vida cristiana es la fe, es llevado a mostrar que la esencia de las Escrituras y del designio de Dios consiste en la promesa dirigida a Abraham y cumplida en Jesucristo (Gál 3.16-29). Por eso la carta a los Hebreos, queriendo presentar en el AT una historia de la fe, presenta por lo mismo una historia de las promesas (Heb 11.9, 13, 17, 33, 39).
Xavier León-Dufour, Vocabulario de Teología Bíblica, ver “Promesas”, Herder, Barcelona, 1978.

Leer: Génesis 12.1-9 y 13.14-17.

Es muy importante e interesante contextualizar el relato del Génesis. La historia de Abraham se desarrolla en el Oriente Medio en un lugar llamado la Creciente Fértil. Este lugar se extendía desde la boca de los ríos Tigris y Éufrates en el Golfo Pérsico, en Harán y la costa mediterránea hacia Egipto y el valle del río Nilo. Los valles de estos ríos fueron centros de gran importancia.
La vida en aquella época no era nada fácil comparada con las comodidades que tenemos en la actualidad. Tampoco tenían las mismas costumbres que podemos tener ahora. Se trataba de otra cultura y es preciso comprender los textos teniendo esto en cuenta.
Los nómades levantaban sus tiendas de campaña al lado de un cerro o en una parte elevada para poder ver cuando alguien se acercaba. La gente consideraba muy importante tener muchos hijos, sobre todo varones. También era una costumbre tener más de una esposa y muchas veces las sirvientas llegaban a ser otras esposas.

Abraham tenía un rebaño de animales e iba de una parte a otra para encontrar pastos y aguas para ellos. Antes de que Dios lo llamara había venido de Harán desde sur de Caldea. Los nómades no podían ir rápidamente de un lugar a otro. Debían apacentar sus ovejas, cabras y ganado mientras viajaban. Las familias viajaban en grupos de a pie o sobre burros, llevando sus tiendas de campaña, ropas, ollas, sartenes y cubiertos. La distancia que recorrían cada día dependía de donde encontraran agua.

Vamos a contar cómo Dios hizo un pacto con Abraham y Sara y los llamó a vivir de una manera especial. Dios también obra en nuestras vidas y nos llama. Le promete bendición para él y para todas las familias del mundo. Abraham construye un altar en su honor. Ya no construimos altares, pero sí tenemos espacios en nuestros días para dar gracias y alabar a Dios.


¿Qué queremos lograr?


  • Reconocer que Dios nos llama a cada uno de nosotros.
  • Valorar que Dios tiene buenos propósitos para nuestras vidas.


Índice



./ niñas/os no lectores

Comenzar el encuentro proponiendo a los chicos que entre todos puedan armar casitas, carpas. Para esto será necesario usar sábanas que se colocarán sobre sillas o mesas.

Comentar que Abraham y su familia vivían en carpas.

Colocarse todos debajo de las sábanas simulando las carpas en las que estaba el pueblo de Dios.

 

Contar la historia de Abraham y de Sara destacando que Dios le pidió que contara las estrellas y la promesa que le hizo.

Hacer una estrella cada chico, pegarle papeles plateados, brillantina, etc y pegarlo en la sábana simulando el cielo.

 

Libro de Actividades

  Imprimir 1: Traza las letras (Libro de Actividades)

 

./ niñas/os lectores menores

Jueguen a “Siga al líder”.

Un niño dirige a los otros a hacer distintas cosas como caminar con un pie o saltar tres veces.
Comentar que Abraham confió en Dios y lo siguió.
Hacer un recorrido en el piso para que sigan los niños.
Poner un pañuelo o algo para tapar los ojos de los niños.
Pedir a los que no tienen los ojos tapados que los lleven alrededor del cuarto cambiando de lugar.

 

Hablar de cómo se sintieron y de cómo se habrán sentido Abraham y Sara.
Recuerde que Abraham y Sara no sabían adónde los llamaba Dios, pero ellos igualmente confiaron en Él.

 

Contar la historia o leerla de la Biblia (Génesis 12:1-9; 13:14-17):

Abraham era fiel a Dios y lo siguió. La vida no era fácil para su familia porque estaban en un lugar extraño lejos de toda su familia. Sabían que Dios les había prometido bendecirles y cuidarlos, así que lo siguieron con fe.
Una noche, Dios se mostró otra vez a Abraham y le dijo que le daría muchos hijos. Él le mostró a Abraham el cielo de noche y le pidió que contara las estrellas. Por supuesto, no podía contar todas las estrellas. Dios le dijo a Abraham que de la misma manera, él tendría más hijos que todas esas estrellas. Recuerda, Abraham tenía más de 75 años y no tenía hijos. Él tuvo que creer que Dios tenía un plan y podía ayudarles a tener hijos aún en su vejez. Abraham confió en Dios y le creyó. Dios le ayudó a viajar a otro país aunque Abraham no estaba seguro adónde iba.

¿Crees tú en Dios y confías en Él? ¿Seguirías a Dios aunque no estuvieras seguro donde irías?

Comentar que mientras que Abraham viajaba, él y su familia vivían en carpas. Así que, cada vez que se mudaban, tenían que bajar las carpas, enrollarlas, y viajar. ¡Tuvo que haber tenido mucha paciencia para viajar especialmente con tantas cosas que cargar! Dios habló con él y le dijo: “Daré esta tierra a ti y a tus hijos.” Abraham le creyó a Dios y construyó un altar en ese lugar para recordar la promesa de Dios y de su visita. Dios nos hizo también a nosotros una promesa con un propósito para nuestras vidas.

Hablar de cómo ellos también pueden confiar en Dios.

 

Libro de Actividades

  Imprimir 2: Sopa de letras (Libro de Actividades)

  Imprimir 3: Dibujo (Libro de Actividades)

 

./ niñas/os lectores mayores

Jugar: formar dos equipos.
Disponer de dos bolsas con igual cantidad de prendas.
Decir que el juego consiste en tratar de vestirse para poder mudarse de casa lo más rápido posible.
Cada jugador deberá llegar de a uno a la meta y allí encontrarán su bolso con ropa, deberán vestirse –superponiendo algunas prendas a su propia ropa – y volver adonde está su equipo, desvestirse y colocarse nuevamente en la fila. El compañero que sigue se vestirá, irá corriendo a la meta se sacará la ropa y volverá a la fila y así sucesivamente. Se juega hasta que el último integrante de cada equipo se viste y vuelve a la fila.

 

Leer la historia de la Biblia: (Génesis 12:1-9; 13:14-17)
Mientras iban de peregrinos, Abraham y su familia vivían en carpas. Cada vez que se tenían que mudar, quitaban las carpas, las enrollaban y empezaban a viajar de nuevo. Eso ha de haber requerido mucha paciencia. Ellos tenían que cargar muchas cosas. Abraham fue fiel a Dios y confió en Dios. La vida no era fácil para su familia. Ellos estaban en lugares nuevos y lejos de su familia. Pero ellos sabían que Dios había prometido cuidarlos y había prometido bendecirlos. Siguieron a Dios de todo corazón.
Una noche Dios le mostró a Abraham que iba a tener muchos hijos; le pidió que contara las estrellas. Claro que eran muchas. Le dijo que su descendencia iba a ser tan numerosa como las estrellas.
Recuerden que Abraham tenía más que 75 años y no tenía hijos. Abraham tenía que creer que Dios tenía un propósito para su vida. Tenía que creer que Dios les iba a ayudar a tener hijos aunque ellos ya estaban avanzados de edad para tener y cuidar niños.

Confió en Dios. Confió en su propósito para su vida. Creyó todo lo que Dios le dijo. Y Dios lo ayudó a viajar a otra tierra, aunque no sabía exactamente adónde iba.

Libro de Actividades

  Imprimir 4: Crucigrama (Libro de Actividades)

¿Ustedes creen y confían en Dios? ¿Seguirían a Dios si no saben adónde van?

Dios nos hizo una promesa a nosotros.

¿Alguna vez hiciste un pacto? ¿Qué hace Dios por vos? ¿Alguna vez cambiaste de lugar?

Preguntas a Biblia abierta:
¿Abraham creció en un hogar donde aprendió acerca de Dios?
¿El papá de Abraham creía en Dios? (No. Él adoraba ídolos.)
¿A quien escogió Dios para darle su promesa?
¿Qué le prometió Dios a Abraham?
¿Qué le pidió Dios a Abraham?
¿Qué hizo Abraham? ¿Habrá sido fácil para Abraham cambiar de lugar?
¿Qué hizo Abraham cuando llegó a la tierra que Dios le prometió?
¿Cómo iba a bendecir Dios a Abraham?
¿Era sólo para Abraham la bendición?

 

ORAR.-

 

./ adolescentes

Leer el pasaje bíblico: Génesis 12:1-9; 13:14-17.

Comentar que Dios llama a Abraham a ser padre de una nación. La esposa era una mujer que no había podido tener hijos y que ya había pasado la edad en que se pueden tener hijos.
Estas personas nos muestran cómo dejaron todo simplemente porque Dios se lo había dicho. Dios convoca a las personas para que dejen la comodidad y la tranquilidad de sus vidas para seguirlo confiando en él, es decir poniendo su fe en Dios.

¿En qué consistió la fe de Abraham? ¿Cuál fue el resultado de su fe? ¿Cuál fue o es el mayor desafío que tenés en tu vida?

¡Juguemos!

Hacer 4 viajes con cuatro grupos o los cuatro viajes con el grupo entero:
VIAJE 1: Reunirse en un lugar del salón para conversar sobre: si hubieras sido Abraham ¿qué tres preguntas te hubiera gustado hacerle a Dios antes de comenzar el viaje?
VIAJE 2: Elegir otro lugar del salón del edificio. Pedir que se tomen de las manos para guiarlos, y conversar acerca de qué personas conocen que tienen una fe firme, tratando de dar ejemplos de esa fe en acción.
VIAJE 3: Elegir otro lugar del edificio. Pedir que se tomen de la mano y cierren los ojos, tomarse de los hombros de la persona que tienen delante mientras son conducidos sin hablar. Conversar sobre cómo resulto la experiencia.
VIAJE 4: Tomarse de un pañuelo uno con otro formando una fila y cerrar los ojos para ser nuevamente conducidos hacia el lugar donde empezó el viaje. Deberán escuchar atentamente las instrucciones durante el camino para llegar a destino sin inconvenientes.

 

 

Al finalizar preguntar: ¿Cuáles de estos viajes que hicimos requirió de más fe? ¿Por qué? ¿Qué sentiste durante el viaje? ¿Cuáles de esos sentimientos pensás que tuvo Abraham? ¿Por qué es importante la fe?

Buscar entre todos ejemplos de cómo la fe marca la diferencia en la vida de las personas.

¿Qué aplicaciones prácticas puedes sacar de este pasaje para tu vida personal? ¿Se han mudado alguna vez? ¿Cómo se sintieron?

Comentar que Abraham creyó en esperanza, con esperanza, por tener esperanzas.

¿Qué situaciones estás afrontando en tu vida que hacen necesario que tengas fe como Abraham?

Llevar una valija o un bolso y al final de encuentro preguntar y decir que allí está lo que Abraham descubrió lo que significa la fe. ¿Qué hay en el bolso? Y luego abrirlo y sacar el cartel que debe contener en su interior: “Sueltalo y entregalo a Dios”.

¿Qué significa esa frase? ¿Cómo se puede llevar a la práctica en la vida?

ORAR.- completando la oración cada uno: “Dios te doy gracias por darme la fe para (…)».

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