Personas con discapacidad: más que un día al año
“No pudieron acercarse a Él a causa de la multitud, abrieron el techo encima de donde estaba Jesús y, habiendo hecho una abertura, bajaron al paralítico en su camilla”
Lc. 5:19
El 3 de diciembre se conmemora el día Internacional de las personas con discapacidad, y este texto del evangelio nos recuerda que la comunidad es sumamente importante, ya que nadie se salva en soledad.
Hoy queremos reflexionar sobre, la necesidad de construir una sociedad más justa y equitativa, que garantice el acceso a la salud, a obtener tratamientos, terapias y profesionales que permitan que todas las personas puedan vivir vidas dignas, con la mayor autonomía y auto valimiento posibles y también reflexionar sobre el papel que juegan nuestras comunidades fe.
Oramos por las personas con discapacidad y por las muchas otras que participan de las redes de cuidado. Personas que, “abren los techos” que sean necesarios para que nuestra sociedad, y la vida de quienes les rodean sean más justas.
Jesús cura a la persona postrada, pero primero, celebra la fe comunitaria. Que podamos ser comunidades dispuestas a “amar, abrazar, y alzar a quienes lo necesiten”.
Que nuestras comunidades estén siempre dispuestas a abrir sus techos.
