Oración y Ayuno – Propuesta semanal para 16/12

14 Dic 2015
en Espiritualidad y devoción
oración y ayuno

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Canción

La alegría

La Alegría está en el corazón de aquel que conoce a Jesús,
La verdadera paz está en aquel que ya conoce a Jesús
Un sentimiento más precioso que viene del Señor
Es el amor de aquel que ya conoce a Jesús//
¡Aleluya, aleluya, aleluya, aleluya!

Oración de la mañana

En este nuevo día Señor te pedimos tu salvación, porque sólo Dios puede salvarnos.
El progreso científico-técnico nos enriquece, pero nada más.
El consumo nos engorda, pero nos deja vacíos.
Los sabios y los líderes nos asombran, pero no nos cambian.
Los artistas y los famosos nos entretienen, también nos aburren.
No son nuestros salvadores.
Y tampoco nos salvan los políticos, los militares, banqueros y periodistas,
los tecnócratas y deportistas, y tampoco los maestros o gurús o los eclesiásticos.

Sólo Dios puede salvarnos: de la tristeza, del desencanto, del desamor.
Sólo Dios puede salvar al mundo de sus cegueras y sus crueldades, de sus cadenas y sus miserias, de todas sus profundas llagas. ¡Ven, Señor, a salvarnos!
En el Nombre de Jesús. Amén.

Texto sugerido

Sofonías 3:14-18.

Para rumiar en momentos del día

Comunicándonos en la Meditación
por Carlos Lisandro Orlov

Este pasaje se compone de una primera invitación a Sión – Jerusalén a alegrarse porque el Señor reina en medio de ella. (Vers. 14 – 15) La segunda parte también es una palabra del profeta describiendo el gozo del Señor mismo.

En la primera parte, el profeta, interpela a la ciudad y a la comunidad de los elegidos. Sión, Israel y Jerusalén son sinónimos de la congregación de fieles. Este llamado se expresa por tres imperativos u órdenes; Grita, Regocíjate y Canta, todas ellas expresiones litúrgicas, una vez más los profetas nos llevan a la celebración litúrgica en la cual el pueblo tomó conciencia de la presencia de Dios, de la realidad de sus promesas y del futuro de paz y solidaridad en la justicia. El versículo 15, nos introduce en las causas o motivaciones de esa alegría.

  • En primer lugar, El Señor ha alejado los enemigos.
  • En segundo lugar, El Señor, Él es el Rey.
  • En tercer lugar, Dios mismo está en medio de la asamblea.
  • En cuarto lugar, Esa presencia le da al pueblo fiel una seguridad absoluta.

Nosotros también como la nueva Jerusalén, Israel, Sión, nos alegramos porque el Señor con su Espíritu aleja de nosotros a los enemigos, nos fortalece para resistir en el monte santo de sus sacramentos. Nos alegramos con el profeta y todo el pueblo que ha agradado a Dios, porque Dios es nuestro Rey, el poder le pertenece y a él Solo servimos, y nos alegramos porque donde dos o tres están reunidos allí está nuestro Rey, y ese Rey estará con su pueblo hasta el fin de los tiempos y contra esa congregación de los santos la puerta de nuestros enemigos no prevalecerán.

Los versículos 16 al 18, nos muestran en equilibrada contraposición el gozo de Dios mismo. A la alegría del pueblo le corresponde simétricamente la alegría de Dios. Los profetas anuncian el canto litúrgico de que el pueblo ya no tiene que tener miedo. Esa frase tan frecuente en las lecturas de adviento y navidad, “no tengas miedo, porque has encontrado misericordia cerca de Dios” Ese es el anuncio de los profetas, del Adviento y de nosotros como comunidad de fe. Esa es la buena noticia que debemos pregonar hoy a toda criatura: “No tengas miedo, el Señor te ama y te acepta.”

Oración nocturna

Al llegar la noche, te damos gracias por tu amorosa compañía, presencia que nos alegra y fortalece, te reconocemos en medio nuestro, que viniste y que vienes a nosotros cada día. Padre, desde el Jordán enviaste un mensajero a preparar los corazones para recibir a tu Hijo. Ayúdanos a arrepentirnos de nuestros pecados, cambiar de vida y recibirlo dignamente.
Somos pobres y esperamos tus dones; somos seres de frágil barro y esperamos al Alfarero; somos esclavos y esperamos al Libertador; somos peregrinos y esperamos al que es la Meta; somos pecadores y esperamos al que es la Gracia.
Despierta en nosotros, Señor, el amor a la verdad; suscita en nosotros el espíritu de oración y de conversión y , Señor danos un corazón renovado y lleno de fe, esperanza y caridad.
Ilumina nuestros pasos y haz que tu Luz sea nuestra luz. Guíanos por el camino que conduce a Belén, para contemplar allí a tu Hijo amado y experimentar su presencia. Te lo pedimos por Jesucristo. Amén.

Canción

El espíritu de Dios está, en este lugar,
El espíritu de Dios se mueve en este lugar…

Está aquí para consolar, está aquí para liberar,
Está aquí para guiar, el espíritu de Dios está en este lugar.

Muévete en mí, muévete en mí, Toma mi mente mi corazón… llena mi vida de tu amor… Muévete en mí. Santo Espíritu, muévete en mí.

Motivos que presentamos en Oración y Ayuno

  • Por los proyectos de nuestra iglesia, especialmente por los de la Iglesia Joven.
  • Por nuestra patria argentina, los desafíos que enfrenta y por las nuevas autoridades.
  • Por nuestra patria latinoamericana, para defender su identidad y soberanía.
  • Por nuestros estudiantes de teología.
  • Por la formación teológica y pastoral.
  • Por quienes en distintas funciones trabajan por la vida y misión de nuestra Iglesia.
  • Por los espacios de oración y comunión en nuestras iglesias.
  • Por las celebraciones de fin de año en cada iglesia local.
  • Por la Junta General.
  • Por quienes están necesitados de ser sanados, restaurados, liberados en Cristo.
  • Por la fortaleza, y consuelo de los familiares de los que han partido en este último tiempo.
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