La presencia y el amor de Dios por encima de todo

13 May 2020
en CMEW
La presencia y el amor de Dios por encima de todo

Intentando resumir hasta el límite posible el pensamiento y la fe de Juan Wesley, nos encontraremos que la última frase que se le escuchó decir en su lecho de muerte es, el mejor resumen:

“Lo mejor de todo es que Dios está con nosotros”.

Un hombre con una enorme capacidad de trabajo, con dotes de organizador, pastor, docente, y evangelista; tanto en su prolífica obra, como en su vasta labor, no hay modo de confundir el fundamento supremo que guió la vida de Juan Wesley: el amor de Dios hacia los seres humanos que, a la vez, se ve reflejado en el amor al prójimo.

El amor divino, para Wesley, se ve en su plenitud en Jesucristo, en su muerte, resurrección y su presencia permanente entre nosotros. Por esta razón, los medios de gracia, poseen una importancia central en la vida de fe y la experiencia del cristiano y la iglesia.

En el Sermón Nº 16 “Los medios de gracia”, Wesley los define como:

“las señales exteriores, las palabras o acciones ordenadas e instituidas por Dios con el fin de ser los canales ‘ordinarios’ por medio de los cuales pueda comunicar a la criatura humana su gracia anticipante, justificadora y santificadora.”

Luego continúa enumerándolos:

“La oración, ya sea en privado o en la gran congregación; el estudio de las Escrituras (que significa leer, escuchar y meditar sobre ellas) y la cena del Señor: participar del pan y del vino en su memoria. Creemos que estos medios fueron instituidos por Dios como los canales ordinarios para comunicar su gracia a las almas del género humano.”

En esta ocasión nos referiremos únicamente a la Cena del Señor, consideramos que, en medio de la cuarentena por la pandemia muchas iglesias en el mundo se preguntan acerca de la posibilidad de la celebración de la Comunión a través de las redes sociales y medios que la tecnología de las comunicaciones nos permite en la actualidad.

Dos asuntos crean dudas y confusión a la hora de celebrar, cada persona en su casa, el sacramento: la experiencia de estar reunidos (presencialidad física) y el rol (a la distancia) del ministerio ordenado o de quien esté autorizado a presidir la mesa del Señor.

Está claro que nos hallamos en medio de una situación extrema e imprevisible, por lo tanto, es necesario centrar la cuestión en qué elementos son fundamentales y constitutivos de la fe cristiana y, luego, a partir de ello, plantear la cuestión de cómo hacerlo ante la imposibilidad de una presencialidad física, tanto de la comunidad, como de quien preside la celebración.

Wesley desarrolló un magistral escrito acerca de la frecuencia con que debía celebrarse la Cena del Señor, conocido como Sermón Nº 101: “El deber de la comunión constante” y allí es posible observar cómo Wesley construye su pensamiento a partir de una premisa que sostendrá coherentemente a lo largo de su vida, su trabajo pastoral y sus obras: el amor y la presencia de Dios por sobre todas las cosas.

A quiénes objetan la Eucaristía constante con el argumento del peligro de comer y beber el pan y el vino, sin dignidad, les dice:

“(…) es que tienen tanto temor de ‘comer’ y beber indignamente’ que no piensan cuanto mayor es el peligro de no comer y beber de modo alguno”.

Aquí puede observarse que el autor atraviesa el obstáculo u objeción anteponiendo lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas por medio del sacramento. Luego, continúa con el desarrollo del argumento al señalar la necesidad que las personas tenemos del amor de Dios y el beneficio que significa recibir del Señor, cuanto Él quiera darnos:

“(…) todo cristiano debería hacerlo tan frecuentemente como le sea posible (la razón) es porque los beneficios de hacerlo son tan grandes para todo aquel que lo haga en obediencia a Él; a saber, el perdón de nuestros pecados pasados y el fortalecimiento y renovación presentes de nuestras almas.”

Si bien Wesley no aborda directamente los aspectos del tema que hoy generan las dudas, es un aporte esclarecedor el criterio que pone en primer término Wesley: el amor de Dios y su presencia entre nosotros. Este principio nos permite discernir la cuestión que en el presente reclama respuestas.

La Iglesia reunida, lo es por la acción del Espíritu Santo. Somos un pueblo, Cuerpo de Cristo, no por nuestra voluntad o cercanía física, sino por la acción del Señor. Si somos capaces de aceptar lo que Dios nos ofrece en su amor: comunión fraternal y la Mesa, podremos hacer que este medio de gracia traiga bendición y fortalecimiento en estos duros tiempos que vivimos.

“(…) No debemos descuidar ninguna oportunidad de recibir la Cena del Señor. Por eso nunca debemos dar la espalda a la fiesta que el Señor ha preparado para nosotros (…). Esta es la verdadera regla: debemos recibirla tan frecuentemente como Dios nos dé la oportunidad.”

Dos asuntos que podemos destacar de esta última cita: la Santa Cena la ha preparado Dios para nosotros, no es obra nuestra. En segundo lugar, recibirla todas las veces que sea posible, porque es Dios quien nos otorga esa posibilidad.

Acerca del rol del ministerio de la iglesia, caben los mismos criterios y principios que Wesley destaca: anteponer la gracia de Dios y su iniciativa en amor por la humanidad. El ministro está “presente”, del mismo modo que el Señor lo está. No se trata de distancias geográficas, sino de la comunión de los santos, la magnífica obra de Dios en su pueblo.

Por último, otra premisa de Wesley, que en esta situación límite y en cualquier otra que nos toque vivir, podemos tener presente: “Nuestra posibilidad es la única medida de nuestro deber”, así lo afirma en el Sermón 101.

Quiera Dios que encontremos discernimiento en armonía, para que las pruebas que hoy enfrentamos nos acerquen más a Dios y enriquezcan la comunión fraternal. Que las palabras de despedida de Wesley sean hoy banderas de nuestra fe: “Lo más importante es que Dios está con nosotros.”


Claudio Pose para CMEW
Tiempo de pandemia, pero de resurrección


Nota: Este trabajo está basado en el artículo “Presencia y gracia de Dios en tiempos de pandemia” https://alc-noticias.net/…/presencia-y-gracia-de-dios-en-t…/


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