Ciemal: Carta pastoral de solidaridad ante la emergencia de Colombia

13 Ago 2026
en En contexto, Vínculo con otras Iglesias
Ciemal: Carta pastoral de solidaridad ante la emergencia de Colombia

11 de agosto de 2026

Estimado Obispo Rev. Luis Andrés Caicedo

Amadas hermanas y amados hermanos en Jesucristo:

Les saludamos en la paz y el consuelo que solo nuestro Señor puede impartir en medio de los tiempos de aflicción. Desde el Comité Ejecutivo y el Concilio de Obispos de CIEMAL, nos dirigimos a ustedes con el corazón lleno de compasión y fraternidad ante la emergencia provocada por los recientes terremotos que han sacudido a la amada nación de Colombia en este agosto de 2026.

Saber que la tierra tiembla y que la estabilidad material de tantas familias se ve amenazada nos conmueve como cuerpo conexional. Sin embargo, nos sostenemos en la promesa del profeta Isaías que ilumina nuestro caminar en esta hora de dolor:


«Aunque los montes cambien de lugar y las colinas se tambaleen, mi amor fiel no se apartará de ti, ni mi pacto de paz se romperá, dice el Señor, que se compadece de ti.» (Isaías 54:10)


El profeta nos recuerda que, incluso cuando la creación misma parece tambalearse y perder la firmeza, la fidelidad de Dios y su Shalom permanecen inquebrantables. Ante el impacto del desastre, el amor de Dios no se aparta; por el contrario, se encarna de manera viva y tangible a través de la presencia consoladora de la Iglesia en el territorio.

Elevamos nuestras oraciones por las familias que sufren la pérdida de seres queridos o de sus bienes, por quienes experimentan temor ante las réplicas y por las autoridades, equipos de socorro y voluntariados que trabajan incansablemente en la atención de la emergencia.

Asimismo, llamamos a toda la Gran Parroquia Internacional y a nuestras iglesias miembro en el continente a activar la solidaridad, abriendo los brazos en oración, acompañamiento diacónico y movilización de recursos para el auxilio de nuestras comunidades hermanas en Colombia. Que cada templo y cada hogar metodista se transforme en un espacio seguro de refugio, escucha y cuidado comunitario.

Las colinas pueden tambalearse, pero el pacto de paz y el amor de Dios con su pueblo jamás se romperán. Cuenten con nuestro abrazo, nuestra presencia y nuestro compromiso inquebrantable en esta etapa de respuesta a la emergencia y posterior reconstrucción.

Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor compasivo de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sostengan cada vida y restauren la esperanza en todo el territorio colombiano.

En el amor de Cristo y en la misión por la paz,


Obispo Juan de Dios Peña
Presidente de CIEMAL

Obispa Lizzette Gabriel Montalvo
Vicepresidente de Concilio de Bispos – CIEMAL

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