Vasijas de barro – 21 de octubre

21 Oct 2022
en Espiritualidad y devoción
Vasijas de barro – 21 de octubre

Paz y bien amada hermandad.


La Iglesia Metodista tiene recursos sorprendentes que, si son genuinamente puestos a disposición del Espíritu Santo, podrían mostrar tener un fruto extraordinario en la evangelización.

La Iglesia Metodista está en un lugar excepcional para ser una fuerza vital en la evangelización de años venideros. Tiene un sorprendente número de iglesias esparcidas por cada distrito del país.

La Iglesia Metodista tiene un deseo real de crecer en la gracia, y una gran sed por conocer al Dios viviente. Tiene una magnífica herencia teológica que una vez inspiró y sostuvo una era espléndida de evangelización responsable, rescatada de nuevo en la obra realizada en las comisiones sobre doctrinas y en las labores eruditas de los escritos de Wesley.

Los metodistas han insistido en que el evangelio sea dirigido a la persona en su totalidad: mente, emociones y voluntad. Han rehusado establecer que el crecimiento de la iglesia sea la esencia de la evangelización. Han procurado hacer discípulos completos de Jesucristo que se esfuerzan en proseguir adelante, hacia la total perfección. Los especialistas en el crecimiento de la iglesia tienen mucho que decir a los metodistas modernos, pero a cambio Wesley puede actuar como un correctivo sano para la tradición del crecimiento de la iglesia.

Sé que el arte de la evangelización hay que aprenderlo de nuevo, que las buenas nuevas del evangelio se han relegado en algunos lugares a los bancos traseros de la iglesia, y que hay algunos que se han dejado llevar por importantes temas secundarios.

Hay en la Iglesia Metodista una fuente tremenda de potencial.

La renovación en la evangelización no será fácil. El día se acaba y nuestro período de aprobación casi se termina. No podemos permitirnos otra generación sin actuar. La evangelización requerirá de nosotros un trabajo arduo en múltiples áreas. Tomarlo con la seriedad que se merece puede significar una revolución para muchos pastores; implicará una renovación intelectual y teológica por toda la iglesia; y significará una lucha espiritual que nos agitará hasta las bases y nos conducirá a mucha oración y ayuno.

¡Aun así Dios nos llama a actuar y a avanzar con compasión, fe, y esperanza!

Maldonado Jorge.-


Abrazo cálido y sereno.

Pastor Américo Jara Reyes
Obispo

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