Día Mundial de Oración 2019: Orden de Culto

01 Mar 2019
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Día Mundial de Oración 2019: Orden de Culto

DÍA MUNDIAL DE ORACIÓN

Escrito por el comité DMO de Eslovenia

1 de marzo de 2019

“Vengan, que ya está todo preparado”

Orden del Culto

PREPARACIÓN

Una mesa cubierta de un mantel blanco, como en una casa de campo. Como señales de bienvenida hay sobre la mesa:

  • Pan (belokranjska pogaça – diferentes moldes de pan pueden ser formados al cortar la masa, incluso se puede hacer una cruz; el pan se puede poner en un canasto de mimbre)
  • Vino en una jarra de cerámica, (Eslovenia es un país productor de vino)
  • Agua
  • Sal (la sal se produce en los salitrales de Piran)
  • Una fuente de cerámica

Pueden invitar a las lectoras a sentarse en torno a la mesa, como señal de cercanía. Ellas deben representar la diversidad de la comunidad, y ser un grupo intergeneracional.

Sobre la mesa habrá un florero con claveles rojos y romero, porque se trata de un banquete. Si no se consiguen claveles rojos, háganlos con papel crepé, y luego se reparten durante la ofrenda.

Permisos: Las canciones compuestas por Barbara Wohinz y Diana Novak fueron creadas para este culto. Con el mismo fin Aine Pedersen Lee adaptó una canción del folklore esloveno. Las partituras con la letra en ingles les serán enviadas.  

Las compositoras autorizan la traducción, el uso y la reproducción de las obras relacionadas con el DMO. Si las desean usar para otros fines, deberán solicitar el permiso. Siempre se debe indicar el nombre de las compositoras.

 

 

CULTO

 

Canto: Celebration. Let’s all go to the Banquet! (“¡Vamos todos al banquete!”  Canción popular eslovena – Furmani pripel jijo vino, adaptación por Aine Pedersen Lee.)

ENTRADA y SALUDO

Guía:  DOBER DAN (de mañana y hasta la media tarde) o DOBER VEČER (buenas tardes)

Reciban los saludos más cordiales de las mujeres de Eslovenia, uno de los países más pequeños y más jóvenes en Europa. Dios en su bondad nos ha concedido una belleza natural desde las llanuras de Pannonia hasta las colinas y montañas altas con bosques verdes, desde el misterioso Karst hasta la costa del mar Adriático.

Hermanas, “¡Vengan, que ya está todo preparado!” Juntas alabemos a Dios.

Canto: Celebration. Let’s all go to the Banquet! (“¡Vamos todos al banquete!”)

LLAMADO A LA ORACIÓN

Guía: Dios de la historia, desde hace once siglos te conoce el pueblo que vive en Eslovenia. Como creyentes afirmamos nuestro amor por ti, ¡a ti sea la Gloria, el honor y la alabanza!

Toda/os: Te alabamos con el sonido de las cascadas y el murmullo del mar, con nuestros fértiles viñedos y campos, los bosques verdes y las cumbres nevadas.

Guía: Jesucristo, Hijo de Dios, Tú que puedes obrar milagros con tu palabra, inspira nuestras acciones con amor.

Toda/os: Te alabamos en la naturaleza, en los pueblos y las ciudades, en los pájaros que cantan y los venados que rebraman, con el sonido del órgano, del acordeón, de la guitarra y la cítara.

Guía: Oh, Santo Espíritu, concédenos tus dones para que entre nosotras y nosotros crezcan la unidad a pesar de nuestras diferencias.

Toda/os: Te damos gracias por las buenas relaciones que ya existen entre nosotros y en tus manos ponemos el futuro de nuestros jóvenes, las esperanzas de nuestras familias, así como la comprensión de los mayores.

Guía: Oh Dios, en tu hospitalidad preparaste una mesa para toda la gente, y nos inspiras a abrir nuestros corazones y nuestras casas para ofrecerles lugar a quienes aún no tienen un lugar en nuestra mesa.

Toda/os: Te alabamos, te damos gracias y proclamamos el Reino del  amor en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Canto: “Moj psalm” (letra: Barbara Wohniz y melodía: Diana Novak, © Diana Novak)

Guía: Vamos a escuchar las experiencias de varias mujeres eslovenas. Reflexionemos y oremos junto con ellas. La primera es Marjeta (pronunciar: Marieta): ella nació al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando su país formaba parte de Yugoslavia, una república marxista socialista.

Marjeta: Me llamo Marjeta. Mi madre había quedado viuda, y ella y mi abuela me enseñaron a orar, compartían su fe conmigo. En aquel tiempo nuestro país era un estado socialista-comunista, y las personas creyentes eran consideradas gente de segunda clase. Cuando terminé la secundaria no pude conseguir una beca para estudiar y no tenía recursos para pagarme un estudio. Salí del país, como lo hacían tantos jóvenes, y encontré  trabajo en Suiza. También hice la experiencia de lo que significa trabajar en un país como extranjera. Cuando me jubilé volví junto con mi marido. Estoy muy feliz de que la comunidad de la congregación donde crecí nos haya aceptado, y trato de compartir mi felicidad; trabajo como voluntaria en la congregación y participo también en el Día Mundial de Oración.

Guía: Nosotros, los Eslovenos, sabemos lo que significa ser refugiados y obreros migrantes. Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, muchos tuvieron que salir del país, algunos, porque se oponían al comunismo y otros, en busca de un trabajo para mantener  sus familias. Confesamos que ahora olvidamos fácilmente esta situación, especialmente en nuestra actitud hacia aquellos que tuvieron que abandonar su patria en ruinas para salvar su vida y en búsqueda de paz.

Toda/os: Dios misericordioso, perdónanos cuando quedamos callados frente a las injusticias.

Canto: “Le mi” (Letra: Barbara Wohinz, Música: Diana Novak. ©Diana Novak)

Guía: Escuchemos ahora a Mojca (pronunciar: Moitsa)  una mujer joven que creció en la joven República de Eslovenia, después de su independencia en 1991.

Mojca: Me llamo Mojca y tengo 34 años. Yo sí pude estudiar, porque en Eslovenia el estudio terciario es gratuito. Cuando tenía 21 años me enamoré y quedé embarazada, pero mi pareja me abandonó. Era una situación muy difícil, pero gracias al apoyo de mi familia pude seguir con el estudio y terminé como una de las mejores de mi promoción. Cuidé a mi hijo, me casé y tuve un segundo hijo, y mi marido acepta a los dos hijos como suyos.  Trabajo como investigadora en un instituto científico. Lo que desearía es un mejor reparto entre el tiempo dado al trabajo y el tiempo que podemos dedicar a la familia. Quisiera que las familias fueran más favorecidas, y que las condiciones de trabajo para las mujeres fueran menos restrictivas. A pesar de ser iguales ante la ley, las mujeres llevamos una doble carga.

Guía: Demos gracias por todas las mujeres que han sabido superar barreras y criar sus hijos en circunstancias adversas. Te damos gracias, Dios, por las comunidades que rodean a las mujeres y los niños y niñas con cariño.

Toda/os: Gracias, Dios de Amor.

Canto: “Le mi”

Guía: Vamos a escuchar a Marija (pronunciar: María), una señora de ochenta años que vive en el campo.

Marija: Me llamo Marija, ya tengo más de ochenta años, y vivo con la familia de mi hijo. Los dos, mi hijo y mi nuera están sin trabajo. Mi modesta jubilación del tiempo en que yo trabajaba en la fábrica, es el único sustento de mi familia. En el pequeño huerto producimos los alimentos para nuestro consumo. Tengo una vecina que vive sola en una casa grande y tiene una chacra que ya no puede manejar ni mantener. Sus hijos se fueron a la ciudad a buscar trabajo.

Guía: Vemos como en muchos lados las personas ancianas, padres y madres, no reciben los cuidados que se merecen. Se sienten aisladas, necesitan espacio para encontrarse entre ellas, sentirse acompañadas y queridas.  Deberíamos desarrollar iniciativas para colaborar entre las generaciones. Estamos agradecidas por las abuelas y los abuelos que nos han ayudado a mantener viva nuestra fe cristiana.

Toda/os: Gracias Creador nuestro.

Canto: “Le mi”

Guía: Vamos a escuchar lo que dice una madre de 40 años con dos hijos que ha tenido que pasar por experiencias con el alcoholismo.

Ema: Me llamo Ema. Nací en una familia donde hubo problemas con el alcohol, mi padre tomaba y se ponía violento y mi madre también tomaba. Me juré que mis hijos no sufrirían lo mismo, por eso yo nunca tomo alcohol. Me casé, y con mi marido construimos una casa, tenemos dos hijos que ya están yendo a la escuela. En eso la empresa en la cual mi marido trabajaba, quebró, y mi marido quedó sin trabajo y comenzó a tomar. Se volvió violento hacia mí y hacia los chicos. Yo no sabía qué hacer. No quería llevar a los chicos a casa para que  encontraran a un papá borracho, aunque, cuando estaba sobrio, él era muy afectuoso con ellos. Me prometía cualquier cosa, pero no salía a buscar ayuda. Pido a Dios que él llegue a enfrentar su adicción y confío que así mejoraría nuestra vida.

Guía: Descuidamos las consecuencias que el abuso de alcohol puede provocar en nuestras vidas, permitiendo que niños y mujeres lleguen a ser víctimas de violencia. Oremos por los jóvenes que recurren al alcohol al igual que los mayores, no sólo para divertirse, sino para escaparse y eludir sus problemas. Oremos por las familias que están enfrentando el alcoholismo. Que todos puedan escuchar la invitación a tu banquete y aceptarla con alegría.

Toda/os: Dios, abre nuestros corazones y ayúdanos a ser más comprensivos.

Canto: “Le mi”

Guía: Escuchemos ahora a Natasha que pertenece a la minoría étnica romaní.

Natasha: Me llamo Natasha, tengo 46 años, estoy casada y tengo dos hijos. Soy romaní. Pasé mi infancia en una aldea de Romaníes con una familia amorosa y cuidadosa. Mis dos padres tenían trabajo, de manera que pudieron crear un ambiente favorable para criarnos sin preocupaciones y recibimos una buena educación. Nuestra aldea estaba bien vista en la zona donde vivíamos. Casi nunca experimenté rechazo por ser romaní. Pero la experiencia de mi familia no es un fiel reflejo de la situación social y económica de los romaníes en Eslovenia o en Europa. Muchos viven en condiciones inaceptables, no tienen agua corriente o electricidad. No siempre los niños tienen acceso a la escuela, y muchas veces ocurre que los demás se burlan de ellos y los excluyen. Esto perjudica sus posibilidades de formarse, y así pierden oportunidades de conseguir un trabajo que saque a su familia de la pobreza.

Guía: Confesamos, oh Dios, que hay mucha exclusión en nuestra sociedad. Nos cuesta aceptar a quienes son diferentes, creemos que nuestra manera de vivir es la manera que todos deberían adoptar, y excluimos a otros con gran facilidad.

Toda/os: Señor, ten piedad de nosotros.

Guía: Gracias, Dios, por las personas que aprendieron con Jesús a tener una mente abierta y respetuosa, a aceptar y abrazar las minorías éticas, las personas con discapacidades, los que vienen a buscar asilo, y así les ayudan a desarrollar su auto-estima.

Toda/os: Padre de amor, quédate al lado nuestro en nuestros esfuerzos.

Canto: “Le mi”

 

CONFESIÓN Y PEDIDO DEL PERDÓN

Guía: Confesamos nuestras faltas, Dios misericordioso. Son tantas que no podemos ni siquiera contarlas.

Guía: Dios, somos tus queridos hijas e hijos: mira nuestras lágrimas, el arrepentimiento en nuestros corazones. Confiando en tu perdón nos animamos a esperar un nuevo día para establecer relaciones de justicia, paz y amor.

Canto: “Zahvala” (letra de Barbara Wohinz, música de Diana Novak © Diana Novak)

LA PALABRA DE DIOS

Guía: Mientras  reflexionamos sobre nuestra relación con Dios por un lado y las relaciones en nuestra comunidad por el otro, leeremos la parábola del gran banquete, contada por Jesús, en el Evangelio de Lucas, capítulo 14, del 15 al 24. (Nueva Versión Internacional).

 Al oír esto, uno de los que estaban sentados a la mesa con Jesús le dijo:―¡Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios! Jesús le contestó:―Cierto hombre preparó un gran banquete e invitó a muchas personas.  A la hora del banquete mandó a su siervo a decirles a los invitados: “Vengan, porque ya todo está listo”.  Pero todos, sin excepción, comenzaron a disculparse. El primero le dijo: “Acabo de comprar un terreno y tengo que ir a verlo. Te ruego que me disculpes”.  Otro adujo: “Acabo de comprar cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlas. Te ruego que me disculpes”.  Otro alegó: “Acabo de casarme y por eso no puedo ir”.  El siervo regresó y le informó de esto a su señor.

Entonces el dueño de la casa se enojó y le mandó a su siervo: “Sal de prisa por las plazas y los callejones del pueblo, y trae acá a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos”.  “Señor —le dijo luego el siervo—, ya hice lo que usted me mandó, pero todavía hay lugar”.  Entonces el señor le respondió: “Ve por los caminos y las veredas, y oblígalos a entrar para que se llene mi casa.  Les digo que ninguno de aquellos invitados disfrutará de mi banquete”.

Canto: “Come along, the feast is ready” (“Vengan, porque ya está todo listo”, Canción basada en el folklore esloveno – Kaj boš, Janko, jutri delal? – adaptación de Aine Pedersen Lee.)

 

PROCLAMAR LA BUENA NUEVA

Esta actividad se puede realizar de distintas maneras, con un mensaje o conversaciones en grupos pequeños. Sugerimos que se comenten también las figuras pintadas por Rezka Arnuš en el intercambio. La pintura representa la invitación dirigida a individuos que viven al margen de la sociedad. Para la interpretación de la obra es conveniente leer la explicación de la artista y su nota biográfica. El tema del culto se centra en la invitación: “Vengan que ya todo está preparado”. Sin prestar atención a las excusas, la mesa que crea la comunidad está servida, aún las personas que no fueron invitadas en la primera instancia están invitadas a rodearla. La casa de Dios debe llenarse de alegría y movimiento, de un rico olor a comida, de animada charla. La puerta de la casa de Dios está abierta a la calle. ¡Entra nomás, hay lugar para ti! Formemos comunidades alrededor de la mesa de Dios, consolidémoslas. Agregamos una lista de preguntas como ejemplo que puede usarse según la  situación de la comunidad, para la reflexión personal en silencio y el comentario con la persona al lado:

¿Te imaginas cómo se sintió el anfitrión o la anfitriona cuando todos sus invitados o invitadas le hicieron saber que tenían que hacer cosas más importantes que ir a una gran comida?

¿Te ha pasado que alguien primero aceptó tu invitación y luego la rechazó? ¿Qué sentiste?

¿Tú rechazaste una invitación alguna vez? ¿Cómo te sentiste?

Finalmente: imagínate que eres uno de los tres invitados originales que no rechazaron la invitación. Al llegar a la casa la encuentras llena de gente desconocida. ¿Quiénes serían en tu contexto? ¿Entrarías igual y pasarías bien en esta compañía inesperada? Jesús anunciaba las Buenas Nuevas del Reino de Dios y compartía la mesa con la gente. Para la sociedad judía – igual como para muchos lugares hoy en día – compartir la mesa significa “ser de los nuestros”.

¿Cómo aprontarías una mesa al invitar: ¡Vengan, ya todo está preparado! – ¿Quiénes son las personas de la calle a las que ofreces tu hospitalidad?

¿Cómo prepararías una fiesta para “los pobres, los inválidos, los cojos y los ciegos” (Lucas 14:13), sabiendo que son hijas e hijos amados de Dios?

Canción: “Pridi” (letra Barbara Wohinz, música Diana Novak. © Diana Novak)

 

 

 

OFRENDA

El Día Mundial de Oración es un movimiento ecuménico mundial conducido por mujeres. Cada año admiramos la fuerza de las comunidades que participan en él, nos identificamos con sus preocupaciones y sentimos el aliento que nos da su fe.

Nos da la visión de un mundo en el que cada mujer es capaz de tomar decisiones acerca de su vida. En nuestro camino necesitamos señales de solidaridad. Una señal de solidaridad es nuestra ofrenda, algo que usamos para fortalecer comunidades en todas partes mediante programas que crean posibilidades para mejorar la vida de mujeres y niños y niñas.

(Durante la canción se reparten los claveles rojos)

Canción  “Daritev” (estribillo) (letra y música de Barbara Wohinz)

 

ORACIÓN DE ACCIÓN DE GRACIAS

Mujer: Oh Dios, te damos gracias por el pueblo de Eslovenia que ha superado tantas dificultades en su historia y que sigue fuerte. Que lleve una vida de apertura y benevolencia hacia los necesitados que se le acercan.

Canción: “Daritev” (estribillo)

Mujer joven: Oh Dios, te damos gracias por los países donde se construyen sociedades democráticas. Que esto sea un hecho en comunidades, en los hogares y las naciones. Ayúdanos a apoyar la solidaridad en el mundo entero.

Canto: “Daritev” (estribillo)

Guía: Oh Dios, te damos gracias porque Tú nos has provisto con la voluntad de compartir, para que todos puedan tener suficientes alimentos, acceso al cuidado de la salud, seguridad social. Ayúdanos a estar también atentos a las necesidades espirituales de las personas en nuestro entorno y a prestar apoyo a las que pasan por situaciones difíciles.

Canto: “Daritev” (estribillo)

Estudiante: Oh Dios, te damos gracias por tener el estudio gratuito, por la posibilidad de estudiar en otros países. Ante los líderes de nuestros países reclamamos este derecho para todos los niños y niñas, para todas las personas que tienen que completar su estudio en otros países. Así la educación recibida se podrá transformar en el fundamento que asegura un futuro de paz para nuestras familias y nuestros países.

Canto: Daritev (estribillo)

Niña: Oh Dios, te damos gracias por los abuelos y abuelas que ayudan a las familias jóvenes, se hacen cargo de sus nietos, y que comparten su fe con ellos. Ayúdanos a cuidar a las personas mayores en nuestras comunidades, a mostrarles cariño en los hogares y en el vecindario.

Canto: Daritev (estribillo)

Guía: Oh Dios, te damos gracias por las voces y los testimonios de las comunidades que son minorías en nuestro ambiente. Que sus reclamos por justicia y por inclusión sean escuchados en los parlamentos. Apoya a los refugiados y los migrantes entre nosotros. Ayúdanos a caminar junto a los “pobres, los inválidos, los ciegos y los cojos” en nuestra sociedad”, ¡que siempre escuchemos su llamado!

Canto: “Daritev” (estribillo)

Mujer joven: Oh Dios, te damos gracias porque tú nos ayudas a extender nuestras relaciones ecuménicas y la cooperación entre religiones, a aprender a respetar nuestras diferencias y a reconocer de qué manera ellas nos han enriquecido.

Canto: “Daritev” (estribillo)

Guía: Dios, te alabamos porque la invitación a tu banquete siempre está abierta. Damos gracias a Jesús, el centro de nuestra comunión y nuestra comunidad en el mundo entero. También damos gracias por el movimiento  del Día Mundial de Oración donde hoy encontramos la fuerza que las mujeres de Eslovenia nos presentan en sus preocupaciones, esperanzas y alegrías.

Canto: “Daritev”

 

EL PADRE NUESTRO

Todos: Oh Dios, tú eres el que nos invita, nos reúnes alrededor de una sola mesa y nos guías en el camino de la vida y la esperanza. Ante tus ojos somos importantes, tú nos has llamado por nuestro nombre. Por eso, como hijas e hijos amados nos atrevemos a decirte:

Padre nuestro. …

 

ENVÍO Y BENDICIÓN

Guía: Dios de Bondad, ayúdanos

A respetar la vida humana,

A aceptar su carácter único.

Ayúdanos a respetar las maravillas de nuestra naturaleza

Y a protegerlas con todo nuestro poder.

Ayúdanos a brindarnos apoyo mutuamente y en igualdad

Y a caminar en los senderos de la libertad, la justicia y la paz,

Como los miembros de tu familia.

Que este anhelo reciba la bendición

De Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo

Toda/os: Amén  

Canto: “El día que tú nos has dado” –  Traducción Elisabeth Lindenberg.  The day thou gavest, Lord, is ended.” (Author: John Ellert, 1870. Tune: Clement C. Scholefield,1874. Public domain) Traducción Elisabeth Lindenberg

 

Este texto forma parte del material educativo y del culto para la celebración anual del DMO de 2019.

Para más información, comuníquese con:

Comité Internacional de Día Mundial de Oración

475 Riverside Drive, Oficina 729.

Nueva York, NY. 10115. Estados Unidos

admin@worlddayofprayer.net – http://worlddayofprayer.net

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