05 – Dios cumple sus promesas

16 Feb 2020
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05 – Dios cumple sus promesas

Guías Metodológicas


Libro de actividades 02


Génesis 8:1 – 9:17


Leer: Génesis 8.1 – 9.17

Dios es fiel en cumplir sus promesas
Recordemos lo dicho en la introducción del Encuentro anterior, sobre Noé:
“Noé –más allá de sus remotos orígenes– representa en las Escrituras al hombre que por su fidelidad a Dios se libra del castigo y disfruta de la salvación. En medio de la iniquidad que destruye el mundo, emerge como principio de una humanidad nueva y es así una prefiguración de Cristo”
(Xavier Léon-Dufour en Vocabulario de Teología Bíblica).

Para los cristianos, todas las promesas de Dios se cumplen en Cristo, y las recibimos por pura gracia, solamente por fe, solamente confiando en la palabra hecha carne en Cristo Jesús y luego explicada en los textos del Nuevo Testamento.
La respuesta del cristiano es de gratitud al amor de Dios, pero nunca es una respuesta que le “paga” a Dios por su salvación. Por lo tanto, recibimos las promesas de Dios, pero no nunca le prometemos nada a nadie con valor de juramento. Como dijo Martín Lutero: “El cristiano es libre de todos, pero es servidor de todos en Cristo Jesús”.

¿Por qué el arco iris?
En el relato bíblico, el arco iris es el símbolo elegido por Dios para manifestar su gracia a la humanidad, en un momento muy particular. No es una coincidencia que para revelar su amor multiforme eligiera un elemento multicolor. En los colores del arco iris podemos ver reflejados el anuncio de la vida, del perdón, de la reconciliación, del encuentro, del “nunca más”, de la nueva oportunidad, de la esperanza…
El arco iris puede verse también como una señal de la riqueza y belleza de la diversidad cuando se encuentran unidas en un mismo propósito y misión.
Este símbolo de reconciliación, de encuentro, de inmenso amor de Dios hacia la humanidad, es una manifestación clara del deseo de nuestro Padre de tener una plena comunión con sus hijos e hijas, con cada uno de nosotros. Una comunión a la que todos somos invitados por la sola gracia de Dios.

Que Dios te bendiga con el amor de siempre;
que Dios te ilumine después de cada tormenta
con los colores del arco iris;
que Dios te regale sueños de luz para seguir adelante.
Que Dios te bendiga con el amor de siempre.
Gerardo Oberman


¿Qué queremos lograr?


  • Reconocer que Dios siempre cumple sus promesas de reconciliación.
  • Valorar las múltiples manifestaciones del amor de Dios para todas las personas, con sus características distintas.


Índice



./ niñas/os no lectores

Preparar 6 vasos con agua y una cuchara en cada vaso. Colocar témperas de colores cerca de los vasos (rojo, amarillo y azul). Durante la historia bíblica los niños mezclarán las témperas con el agua para lograr los colores del arco iris.

Repasar la historia de Noé, el arca y el arco iris.

Contar la historia de la siguiente manera:
Recordar que Noé estaba seguro y tranquilo porque Dios lo ayudaba y lo protegía. Resaltar que todo estaba bajo el agua. Dios recordaba todo lo que estaba bajo el agua y quería que nuevamente el mundo fuera hermoso y que la gente se amara, se cuidara, se tratara bien, que todos tuvieran un lugar donde vivir y comida para alimentarse.

Pedir a un chico que coloque un poco de témpera amarilla en un vaso.
Preguntar a todos: ¿De qué cosas de color amarillas se habrá acordado Dios?

Pedir a otro chico que coloque un poco de témpera roja en ese mismo vaso
¿De qué cosas de color naranja se habrá acordado Dios?

Continuar de esta manera colocando la témpera azul en un vaso y mezclando los colores al mismo tiempo que le pregunta a los chicos por las cosas de distintos colores que hay en el mundo.

 

Comentar que Dios recordó todas las cosas que había creado. Después de unos días envió un fuerte viento para que secara toda el agua. Cuando la tierra se secó, Noé y su familia junto con los animales salieron del arca. Dios puso un arco iris en el cielo que tenía todos los colores que fuimos formando. Dios prometió entonces que nunca más permitiría un diluvio para inundar la tierra.

 

Repartir a cada niño la mitad de un círculo de cartulina y tiras de papeles de colores. Invitarlos a decorar la cartulina y pegar por detrás en la parte curva las tiras de papeles de colores.

Comentar que el arco iris que Dios puso en el cielo nos recuerda que Él siempre nos cuida y cumple su promesa.

¿Qué otras cosas te ayudan a acordarte que Dios te ama? ¿Hay algo o alguien a quien cuidas?

Comentar que Dios nos cuida a través de muchas personas pero también nosotros podemos cuidar de otros. ¿De quiénes?

ORAR.-

 

./ niñas/os lectores menores

Conversar acerca de las promesas. Todos hacemos promesas, ¿no es así? Puede ser que le prometas a tu mamá que vas a ayudarla en algo especial o que vas a ordenar tu habitación, o que harás tu tarea antes de salir a jugar. O podes prometer el mantener un secreto que te dijo tu mejor amigo. Podés prometer que vas a devolver algo que te prestó un amigo.

¿Hay alguien que haya roto una promesa que le hayan hecho a ustedes? ¿Cómo se sintieron? ¿Qué dijeron? Probablemente se sintieron muy defraudados y dijeron algo como: “Pero lo prometiste”. A veces no somos muy buenos manteniendo nuestras promesas.

Comentar que Dios también hace promesas. Dios le hizo una promesa a Noé. Dios protegió a Noé y su familia porque él era un hombre bueno y recto y que “caminaba” con Dios. Después que las aguas bajaron y Noé y su familia y todos los animales pudieron dejar el arca, Dios le hizo una promesa a Noé. Le prometió a Noé que nunca más destruiría la tierra con un diluvio. El hizo algo para recordarle esa promesa a Noé. Puso un arco iris en el cielo y le dijo a Noé: “He colocado mi arco iris en las nubes, el cual servirá como señal de mi pacto con la tierra.” Dios dijo que cada vez que viera el arco iris, recordaría la promesa que había hecho. Dios ha cumplido su promesa, ¿no es así? Dios cumple todas sus promesas. La próxima vez que veas un arco iris, recuerda que Dios, tal como ha mantenido esa promesa, cumple todas sus promesas.

ORAR.- pidiendo ayuda a Dios para ser fieles en el cumplimiento de las buenas promesas que hicimos ayudando a los demás.

 

Libro de Actividades

  Imprimir 1: Dibujo para pintar (Libro de Actividades)

  Imprimir 2: Dibuja el arca (Libro de Actividades)

 

./ niñas/os lectores mayores

¿Alguna vez te prometieron algo? ¿Alguna vez vos prometiste algo? ¿Qué sentiste cuando las promesas que te hicieron no fueron cumplidas?

Comentar que es muy importante mantener las promesas que hacemos porque eso permite tener confianza en la otra persona: hay confianza entre ambas personas

Leer los pasajes bíblicos correspondientes. Una selección posible: Génesis 8: 1-2; 18-19; 9:8-17.

Comentar que las promesas de Dios siempre pero siempre se cumplen. Dios le hizo una promesa a Noé. ¿Cuál fue? Dios prometió que nunca más habría un diluvio en la tierra y Dios cumple. Dios prometió nunca más destruir la tierra con agua. Él nos dio el arco iris como un recordatorio de su promesa. Debemos mantener nuestras buenas promesas tal como Dios mantiene las suyas.

Recordar que la Biblia dice que Dios se percató de que el hombre seguiría siendo pecador, así que decidió no maldecir la tierra por culpa del hombre, y nunca más enviar un diluvio a los seres vivientes. Así que Dios hizo la promesa de nunca más destruir la tierra con un diluvio. Cuando Dios hace una promesa, la mantiene. Como símbolo de su promesa puso un arco iris en el cielo cada vez que llovía.

¿Hiciste alguna vez una buena promesa de hacer algo bueno para alguien? ¿La mantuviste?

Podemos olvidarnos de cumplir una promesa o romperla cuando tratamos con los seres humanos. Si le dices a alguien que vas a hacer algo, necesitas mantener tu palabra. Eso se llama integridad. Un cristiano debe poder mantener su palabra de honor.

Buenas promesas y malas promesas
Por supuesto que si te viste obligado a hacer una promesa de hacer algo malo, o si prometiste dañar a alguien, no tienes que sentirte obligado por esa promesa mala, mal hecha, malintencionada… Dios hace siempre buenas promesas, pero vos podés equivocarte en lo que prometés. Cumple siempre tus “buenas promesas”.
Algunos amigos católicos hacen “la promesa de ir caminando hasta Luján”, por ejemplo, para pedirle algo a la virgen o al mismo Dios. Tampoco tenemos que sentirnos obligados por ese tipo de promesas. Dios no es un tirano que te hace sufrir para darte una bendición, ni es un Dios que solamente te va a cuidar cuando hagas alguna prueba para mostrarle tu fidelidad.

La señal dada por Dios para recordar su promesa fue el arco iris. ¿Has visto alguna vez el arco iris? ¿Has pensado cómo se hace el arco iris? Se hace con luz. De hecho, está formado de siete colores de luz. Sólo ocurre cuando llueve. La luz del sol brilla a través de la lluvia, haciendo que la luz se doble (o refracte) y se refleje fuera de la lluvia. La lluvia actúa como un prisma, y separa la luz blanca en los colores rojos, anaranjado, amarillo, verde, azul, índigo (azul oscuro) y violeta. Siempre se reflejan en el mismo orden porque la frecuencia va de menor a mayor. Siempre aparece en forma de arco. ¿Te suena esto como algo que Dios haría? Sí, es ordenado y fiable, como Dios.

ORAR.-

 

Libro de actividades.

  Imprimir 3: Sopa de letras (Libro de Actividades)

 

 

./ adolescentes

El pacto de Dios.
Leer Génesis 8.21 – 9.17.

¿Qué es un pacto? ¿Alguna vez hicieron un pacto de amistad con alguien? ¿Alguna vez cumplieron el pacto o dejaron de cumplirlo?

Comentar que el texto presenta a Dios insistiendo en su compromiso y así establece una alianza unilateral. En esta alianza el único que se compromete es Dios, ya que no pide nada a cambio. Este es uno de los primeros pactos que Dios hace con su pueblo, y podemos ver y sentir su amor, tanto en lo que dice en Gén 8.21-22 y en Gén 9.9-17.

Remarcar que Dios es fiel.

¿Creemos que el Señor siempre está cerca o algunas veces se nos borra? ¿Confiamos como Noé que sin ver la lluvia hizo el Arca? ¿Confiamos en que Dios sostendrá su pacto a través de la historia de los seres humanos y toda la creación?

Buscar lo que dicen algunos pasajes de La Biblia sobre la fidelidad del Señor: Lamentaciones 3.22-23, Isaías 54.10, Juan 14.10.

Comentar con los chicos cuándo sintieron que Dios estaba con ellos, y que su Espíritu estaba sosteniéndolos.

Buenas promesas y malas promesas.
Por supuesto que si te viste obligado a hacer una promesa de hacer algo malo, o si prometiste dañar a alguien, no tienes que sentirte obligado por esa promesa mala, mal hecha, malintencionada…
Si entre tus compañeros prometen y se comprometen, por ejemplo, a consumir alguna droga, o a abusar de alguna persona, eso fue una promesa mal hecha, indebida, y no tienes que sentirte obligado por una decisión equivocada.
Dios hace siempre buenas promesas, pero vos podés equivocarte en lo que prometés. Cumple siempre tus “buenas promesas”.

Algunos amigos católicos hacen “la promesa de ir caminando hasta Luján”, por ejemplo, para pedirle algo a la virgen o al mismo Dios. Tampoco tenemos que sentirnos obligados por ese tipo de promesas. Dios no es un tirano que te hace sufrir para darte una bendición, ni es un Dios que solamente te va a cuidar cuando hagas alguna prueba para mostrarle tu fidelidad.

 

Más bien, hacé la promesa, de que:

“Si haces desaparecer toda opresión,
si no insultas a otros
ni les levantas calumnias,
si te da a ti mismo en servicio del hambriento,
si ayudas al afligido en su necesidad,
tu luz brillará en la oscuridad,
tus sombras se convertirán en luz de mediodía”.
(Isaías 58.9-10)

¡Y qué lindas promesas son esas!

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