04 – Las tentaciones de Jesús

11 Mar 2019
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04 – Las tentaciones de Jesús

Guías Metodológicas


Libro de actividades 04


Mateo 4:1-11


“No nos dejes caer en tentación”. Quien enseña a orar así a sus discípulos es el propio Jesucristo, el que mejor sabe lo que significaron las más grandes tentaciones.
La historia de la tentación no comienza diciendo que el Padre proveyó a su Hijo de todas las fuerzas y armas que debían permitirle vencer en la lucha, sino que el “Espíritu impulsó a Jesús al desierto para que el diablo lo pusiera a prueba” (San Mateo 4:1).
Satanás sabía muy bien a quién estaba tentando, por eso por eso esta imagen del Tentador aparece más de una vez citando la expresión “si de veras eres Hijo de Dios”.

La primera tentación tenía como objeto intentar que Jesús abandonara el camino de la dependencia de su Padre. Hacer pan de las piedras para satisfacer su hambre, y esto significaba dejar de confiar en Dios. Sabemos que el verdadero camino del hombre es vivir confiando en la palabra de Dios, depender de Él en toda circunstancia.

La segunda tentación fue la de poner a prueba la fidelidad de Dios, a su palabra, pretendiendo que Cristo se arrojara desde una gran altura, apelando otra vez, mentirosamente, al texto de la palabra de Dios. La tentación era que abandonara su camino, lo que hubiera sido poner a Dios a prueba, tentarlo. (Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado)

En la tercera tentación Satanás se muestra enteramente como el que es. Se pone abiertamente contra el poder de Dios y arriesga el todo por el todo, trata de lograr la renuncia de Jesús a Dios. Jesús ha sido tentado en su carne, en su fe y en su señorío divino. Las tres veces se trata de una sola tentación, arrancar a Jesús de confianza en Dios y en su palabra. Satanás ha tentado la carne y el espíritu de Jesús para alzarlos contra la palabra de Dios. La tercera tentación apunta al conjunto de la existencia espiritual y corporal del Hijo de Dios. (Tentación – Dietrich Bonhoeffer).-

Debemos tener en cuenta que no es cierto que si fuésemos “mejores” cristianos no tendríamos tentaciones, somos tentados sencillamente porque somos humanos. No somos peores porque tenemos tentaciones, todos las tenemos.

Proponemos en todos los casos evitar la personificación del mal, y muchos menos caer en una especie de “endiosamiento” de la figura del Tentador. Los niños pequeños pueden resultar dañados.


¿Qué queremos lograr?


  • Reconocer que necesitamos pedir fortaleza para no caer en la tentación.
  • Contar tres maneras de cómo Satanás tentó a Jesucristo.
  • Explicar cómo respondió Jesús a la tentación.
  • Entender que Jesús usó la Escritura para resistir la tentación.


Índice



./ niñas/os no lectores

¿Ustedes saben lo que significa la palabra tentación?

Comentar: Significa que hay algo o alguien que nos propone -o nos invita- que hagamos algo que está mal.

Contar la siguiente historia:
Había una vez unos amigos que iban pasando en bicicleta por la vereda. Eran Nina y Ezequiel. Cuando pasaron por la casa de Dina, que es una persona mayor que cuida mucho su jardín, Ezequiel se “tentó” y cortó dos rosas rojas para llevarle a su mamá.
Cuando llegó a la casa se las entregó a su mamá. Con las rosas en la mano la mamá le preguntó de dónde las había sacado y Ezequiel le dijo que las había cortado de la casa de Dina
-¿Por qué las cortaste? – ¿Y sin pedir permiso? Preguntó la mamá.
A Ezequiel se le puso la cara toda colorada como un tomate y le dijo a su mamá: -No sé por qué las corté sin permiso, de pronto tuve ganas de cortarlas y aunque ya había pasado, volví y las corté.
Y su mamá le dijo: -Ezequiel, querido, eso no se hace. Vos te dejaste tentar por el mal.
Ezequiel cayó en la tentación, hubo como un viento que lo llevó a cortar las rosas sin permiso.
Podemos tentarnos a hacer cosas que NO TENEMOS que hacer. Por ejemplo, cortar las rosas. Llevarnos a casa algo que no es nuestro que es de un compañero, de un vecino.

¿Alguna vez les pasó que “sintieron” ganas de hacer algo malo? ¿Cortar alguna flor? ¿Robarle a un compañero de la escuela? ¿Quedarse con algo que no es de ustedes? ¿Echarle a tus hermanos o amiguitos la culpa de algo que vos hiciste?

Contar que: El Tentador también quiso empujar a Jesús a hacer cosas malas. Podemos contar alguna de las tres tentaciones pero remarcando que Jesús nunca le hizo caso. Siempre le dijo al tentador que Dios, que es más poderoso que todo, no estaba de acuerdo con hacer cosas malas.

Dibujar el cuento. Puede ser una actividad colectiva o individual.

ORAMOS.- con los niños para que estemos seguros de que Dios siempre tendrá poder sobre nuestras vidas, para cuidarnos de hacer el mal, si así se lo pedimos.

 

./ niñas/os lectores menores

Con anticipación colgar en una pared una hoja grande de papel.

En el centro del papel escribir con letras grandes: “JESÚS DIJO”. Luego, utilizando palabras sencillas, poner las tres tentaciones de Jesús:

1. Satanás dijo: Ordena a las piedras a que se conviertan en panes.
Jesús contestó: ¡NO! Un hombre no vive sólo de pan sino también ¡de la Palabra de Dios!

2. Satanás dijo: Tírate abajo, Dios mandará ángeles para cuidarte.
Jesús contestó: ¡NO! ¡Nadie debe probar a Dios!

3. Satanás dijo: Yo te daré todos los reinos de la tierra si me adoras.
Jesús contestó: ¡NO! Vete, Satanás, porque las Escrituras dicen “Adora al Señor tu Dios y ¡sírvele sólo a Él!”

¿Qué cosas te gustan hacer y sabés que no están bien? (Cada uno podría escribir una palabra o una frase).

Comentar que: Todos tenemos que enfrentar tentaciones. Jesucristo tuvo que enfrentar tentaciones muy difíciles durante el tiempo que compartió entre nosotros. (Alguien puede leer Hebreos 4:15). Jesús tuvo que enfrentar tentaciones similares a las nuestras, Él no pecó. Hoy veremos cómo manejó Jesús el problema de la tentación.

Leer el texto de San Mateo 4: 1 -11

¿Cuántos días estuvo Jesús en el desierto? ¿Qué comió Jesús mientras estaba en el desierto? ¿Qué le dijo a Jesús el Diablo para tentarlo? ¿Cómo resistió la tentación, Jesús? ¿Cuál de las tres tentaciones les parece más difícil para no caer? ¿Qué quería Satanás? ¿Con qué palabras le contestó Jesús? ¿Satanás pelea con Dios?

Comentar que: claro que NO, Dios ya lo venció a Satanás venciendo la muerte. Por eso el mal nos puede tentar pero nada nos puede hacer si nosotros tenemos en cuenta que Dios es más poderoso.


Contar la siguiente historia:
Sentado en la rama de un árbol. sujetaba el señor cuervo con su pico un rico pedazo de queso. Y la señora zorra atraída por el olorcito a queso, le habló de esta manera.
-¡Buen día señor cuervo! ¡Qué hermoso que eres! Si tu canto fuera igual a las plumas que tienes, serías la más linda de todas las aves del bosque.-
Cuando el cuervo escuchó tan hermosas palabras, desbordaba de alegría y abriendo el pico para lucir su voz hermosa, dejó caer el queso. La zorra lo atrapó al instante y dijo: tienes que saber, cuervo, que todo adulador, es un parásito de quien lo escucha. Esta lección bien vale un queso.
Avergonzado y confundido, el cuervo juró que nunca más lo engañarían.

/ Jean de la Fontaine
(Explicar a los chicos las palabras que no entiendan)


¿Qué nos cuenta esta fábula? Si fueras el cuervo ¿habrías perdido el queso? ¿Cuál fue la tentación del cuervo?
Que los chicos comenten alguna situación donde les pasó algo parecido.

Hacer marcadores de libros con el verso de memoria (Santiago 4:7)
Traer tiras de papel y que los niños decoren los marcadores de libros con brillo, colores.
Usar los marcadores de libros para recordar algunos de estos pasajes de la Biblia cuando son tentados.
Quizás deseen hacer marcadores de libros a sus amigos o familiares. También pueden escribir otros versos que ya saben.
  Imprimir 1: La tentación que atrapa (Libro de Actividades)

ORAR.- para que Jesús no nos deje caer en la tentación (que los chicos den sus motivos).

 

./ niñas/os lectores mayores

Llevar recortes de diarios o revistas, en las que se encuentras titulares o imágenes de cosas que los benefician y de cosas que los perjudican.

Pedir que elijan una que les haya llamado la atención.
Preguntar por qué la eligieron y expresar si eso los aleja o los acerca a Dios.
Preguntar si en el grupo de recortes hay alguno/s que puedan tentarlos a hacer lo malo, que los haga caer en la trampa

Leer la historia bíblica.

¿Quién llevó a Jesús a un lugar desierto? ¿Cuántos días estuvo Jesús sin comer nada? ¿Cuál es la primera trampa que el diablo le pone a Jesús? ¿Cuál fue su respuesta? ¿Cuál es la segunda trampa que el diablo le pone a Jesús? ¿Cuál fue su respuesta? ¿Cuál es la tercera trampa que el diablo le pone a Jesús? ¿Cuál fue su respuesta? ¿Cuál de las tres tentaciones les parece más difícil para caer?

Comentar que el mal nos puede tentar pero nada nos puede hacer si nosotros tenemos en cuenta que Dios es más poderoso. Jesús experimentó todos los aspectos de la vida humana, inclusive la necesidad de vencer sobre la tentación. Jesús enfrentó las tres tentaciones utilizando como ayuda la Palabra de Dios. Y ésta es la herramienta más efectiva para nosotros también.

Las tres cosas que cada creyente en Jesucristo puede hacer para vencer sobre la tentación son: escuchar a Dios; hacer lo que Dios dijo, y centrar su vida en Dios. Si tenemos como hábito leer la Biblia, hacer lo que nos enseña y caminar cerca de Dios, veremos que muchas de las cosas que antes fueron tentaciones para nosotros, ya no nos afectan y las tentaciones que nos atacan podremos vencerlas utilizando la Palabra de Dios.

Jueguen “Hágame Reír”.

Una persona se sienta en el medio del grupo e intentar no reírse.
Todos los demás van a hacer cosas para hacer que la persona se ría. Nadie puede tocar a la persona. Si empieza a reírse, alguien toma el turno.

Cuando estén listos para terminar, preguntar si fue difícil no reír cuando realmente querían reírse.
Recordar que es difícil resistir la tentación pero con la ayuda de Dios lo podemos hacer.
Hablar acerca de lo que significa ser tentado y lo que significa hacer mal – pecar.
Compartir algunas experiencias de su vida.

Buscar otros textos que hablen acerca de la tentación:
I Corintios 10:13 dice que Dios nos provee la salida cuando somos tentados.

Hebreos 4:15 dice que Jesús tuvo tentaciones como nosotros, pero no pecó.


  Imprimir 2 y 3: Sopa de letras y Las trampas de la tentación (Libro de Actividades)

ORAR.- para que Dios nos cuide y no nos deje caer en la tentación.

 

./ adolescentes

Tentación: Impulso que induce a hacer algo reprobable o pecaminoso.

Llevar a la clase un rico pan casero y presentarlo en una linda bandeja. Procurar que resulte atractivo.

¿Qué sienten ustedes cuando ven este pan? ¿Cómo se sentirían si tuvieran hambre? ¿Y si tuvieran mucha hambre, pero alguien les impide tomar de este pan? ¿Cuántas veces se han sentido atraídos o deseosos de algo y no pueden alcanzarlo?

Leer San Mateo 4: 1 – 11

Comentar: cómo Satanás tentó a Jesús, tocando sus fibras más íntimas, y cómo Jesús a todo le contestó con la Palabra de Dios. Hay tentaciones que parecen pequeñas, otras son mayores. Como nosotros, Jesús supo lo que era la tentación y la venció. Fue una situación que lo fue preparando para la tarea de predicar el Reino de Dios.

Es importante saber que Jesús venció las tentaciones, y eso nos ayuda a confiar en Dios. Sabemos que Dios tiene más poder que Satanás, el tentador, el diablo, o como se llame, nos ayuda a enfrentar las tentaciones que se nos presenten.

Dos secretos: conocer la Palabra de Dios, Jesús la conocía bien y lo demostró; y segundo, orar pidiendo fuerzas al Señor para estar dispuestos a escuchar su voluntad.


  Imprimir 4: Cuento (Libro de Actividades)

Repartir una copia de este cuento a cada uno del grupo y que alguien la lea en voz alta.

¿Se han sentido tentados? ¿Es posible vencer las tentaciones? ¿Tiene poder Satanás? ¿Tiene poder Satanás? ¿Qué poder tiene Satanás en mi vida? ¿Satanás y Jesús siguen peleando por el poder?


El líder o maestro debe borrar todas las dudas de los adolescentes y leer juntos de la Biblia, en lo posible de alguna versión popular: Mateo 28.18 Y Efesios 1: 18 – 23 (sobre todo el versículo 21).-

Comentar: Es cierto que nosotros no hacemos las cosas del todo bien, que muchas veces vivimos alejados de Dios Pero al conocer que Jesús tiene “toda la autoridad” podemos vivir tranquilos sabiendo que Dios Todopoderoso nos cuida.

Compartir el pan entre todos.

Se puede relacionar el gesto con la Santa Cena y con el maná (Éxodo 16.4).

Leer para nosotros y para nuestro grupo 1 Corintios 10: 13.
Asegurar que este texto como toda la Biblia es para sus vidas, Dios lo escribió para ellos

Agregar 2 Timoteo 2: 22 – 26.

Puede ser que haya algún adolescente en el grupo que quiera que se ore por él porque se encuentra frente a alguna tentación. Darle la oportunidad de conversar con el líder al final y que puedan orar juntos.

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