Godly Play – Vamos a jugar junto a Dios

27 Jun 2017
en Capacitación, Niños
Godly Play – Vamos a jugar  junto a Dios

El Centro Metodista de Estudios Wesleyanos (CMEW) presenta un abordaje diferente e innovador para la Educación cristiana de todas las edades

El propósito de Godly Play es el de enseñar el arte de usar el lenguaje religioso cristiano (parábola, historia sagrada, silencio contemplativo y acción litúrgica) con el fin de que seamos más conscientes del misterio de la presencia de Dios en nuestras vidas.

Una sesión de Godly Play sigue el formato del culto cristiano:

  • entrada, bienvenida y preparación (congregarse)
  • historia sagrada (oír y responder a la palabra)
  • fiesta (ágape, comunión)
  • bendición y despedida

En las sesiones de Godly Play, la sala se contempla como un ‘espacio sagrado’. Después de una oración introductoria o canción, se presenta una historia usando los materiales de Godly Play. El narrador emplea una gran economía de palabras, un lenguaje abierto y un tono sensible de voz.

Cronograma



Viernes: Presentación – inmersión en la experiencia 19 a 21 hs.
Rogamos puntualidad. Una vez comenzada la sesión no pueden “entrar” en la mitad de la presentación
Presentación de la experiencia a través de la narración de “La Gran Familia”

Sábado: Taller intensivo de 9:30 a 18:30 hs

Domingo: Taller intensivo de 9:30 a 13:30 hs.
Se proveerá el almuerzo del sábado y tendremos café, té y jugo para los cortes además de galletitas. Agua caliente para mate

Lugar

Iglesia Metodista de Flores – Yerbal 2451 – CABA

Costo

$400

Informes e inscripción

capacitación.cmew@iglesiametodista.org.ar




¿Qué es Godly Play?

¿De qué se trata?

Godly Play ® es un medio de dirección espiritual y descubrimiento basado en principios del método Montessori y el culto cristiano. Pretende presentar de manera imaginativa las historias de la Biblia a niños… y también a mayores.

Los niños tienen un sentido innato de la presencia de Dios. El enfoque de Godly Play les ayuda a explorar su fe a través de las narraciones. El aprendizaje del lenguaje religioso (historias sagradas, parábolas, acción litúrgica y silencio contemplativo) les ayuda a desarrollar esa experiencia espiritual a través del pensamiento reflexivo, el asombro, el misterio, la expresión artística y el juego.

Basándose en los principios Montessori y desarrollado usando un currículo en espiral, el método Godly Play sirve a los niños a través de la infancia temprana, media y tardía… y más allá.

Planteamientos

A través de Godly Play se plantean ciertas cuestiones universales de gran trascendencia, y se afrontan problemas que son comunes para la gente en general:

  • la soledad (el conocimiento de que nos encontramos solos)
  • la libertad (la falta de ella, el temor a ella, qué hacer con ella…)
  • la muerte (su realidad, el temor a ella, la necesidad de expresar nuestra inquietud acerca de ella…)
  • la búsqueda del sentido (¿quién soy?, ¿cuál es el propósito de mi existencia?, ¿cuál es el sentido último?…)

Esos son cuatro de los temas existenciales que nos limitan como seres humanos y en los cuales piensan hasta los más pequeños de los niños.

Objetivos

El propósito de Godly Play es el de enseñar a los niños el arte de usar el lenguaje cristiano (parábola, historia sagrada, silencio contemplativo y acción litúrgica) con el fin de que sean más conscientes de la presencia misteriosa de Dios en sus vidas. Uno de los objetivos de Godly Play es crear un lugar seguro para los niños; se trata de un lugar donde sus ideas, opiniones y capacidades sean profundamente respetadas.

Enfoque pedagógico

Jerome Berryman

Godly Play es una de las diversas variaciones de la tradición Montessori aplicada a la educación religiosa. Procede del trabajo de Sofia Cavalleti y la organización internacional fundada por ella en 1963 en Roma, llamada ‘Asociación María Montessori para la Formación Religiosa del Niño’.

Actualmente una figura clave es Jerome Berryman, pastor episcopal, teólogo, instructor del método Montessori y autor de diversos libros sobre el método. Se ha dicho que Godly Play es una especie de levadura, no sólo dentro de la tradición montessoriana, sino también dentro de la educación religiosa en general, tanto la que se dirige a adultos como a niños.

Metodología

Godly Play…

  • proporciona a los niños una oportunidad de trabajar con materiales sensoriales en un ambiente seguro y estimulante;
  • combina e integra los dos medios principales por los que los niños adquieren el conocimiento: (i) el lenguaje (sistema verbal) y (ii) el juego (sistema no verbal);
  • invita a los niños a utilizar el material con el fin de elaborar y expresar sus propios pensamientos y sentimientos;
  • aborda el ‘misterio’ de la experiencia (tanto sus aspectos gozosos como los tristes), en vez de depender de la ‘magia’ efímera del último juguete o videojuego;
  • enseña a los niños a respetarse mutuamente a través de los ritos y la manera en que se organizan el tiempo y el espacio; les proporciona una ética basada en la bendición.

Organización del espacio

Godly Play es un método que organiza el tiempo y el espacio para que los niños lleguen a cuidar su entorno y aprendan a responder los unos a los otros, de tal manera que se va construyendo un sentido comunitario. La sala se convierte en un lugar de paz en el cual se puede experimentar y explorar el misterio de la presencia de Dios.

Estilos de aprendizaje

Godly Play es un medio eficaz de trabajar con niños que tienen diversos estilos de aprendizaje. Después de escuchar una historia, los niños deciden ellos mismos la manera de responder a ella por medio de…

  • la narración (cuentan de nuevo la historia usando los materiales apropiados)
  • juegos, mapas o puzles
  • su propia expresión creativa (dibujo, pintura, modelado, escritura…)

La sala de Godly Play

Contiene estanterías llenas de objetos que los niños pueden utilizar. Son objetos que representan, y hacen que cobren vida, las imágenes del lenguaje religioso.

Idealmente los niños y el ‘narrador’ (profesor principal) se sientan en el suelo en círculo, literalmente rodeados del sistema del lenguaje religioso. (En algunos contextos, como hospitales, por ejemplo, esto puede ser imposible.)

Los materiales empleados para contar la historia del día, pueden ser colocados en el centro del círculo, simbolizando así que Dios es accesible y presente para todos, tanto alumnos como profesor. El formar un círculo enfatiza muchos de los aspectos de estar juntos en comunidad.

Un ‘portero’ (otro profesor) se sienta cerca de la puerta y saluda a los niños y les ayuda a entrar tranquilamente en la sala.

Formato

Una sesión de Godly Play sigue el formato de un culto cristiano:

  • entrada, bienvenida y preparación (congregarse)
  • historia sagrada (oír y responder a la palabra)
  • fiesta (ágape, comunión)
  • bendición y despedida

En las sesiones de Godly Play, la sala se contempla como un ‘espacio sagrado’. Después de una oración introductoria o canción, se presenta una historia usando los materiales de Godly Play. El narrador emplea una gran economía de palabras, un lenguaje abierto y un tono sensible de voz.

“Me pregunto…”

La historia va seguida de algunas preguntas de reflexión, como las siguientes:

“Me pregunto qué parte de la historia te ha gustado más.”

“¿Qué parte es para ti la más importante?”

“Me pregunto qué parte tiene que ver contigo.” “¿Dónde estás tú en la historia?”

“¿Qué pasaría si quitáramos algo de la historia? ¿Aún tendríamos todo lo necesario?”

Cada respuesta se trata con sumo respeto. Una fórmula típica que se usa con frecuencia es la siguiente: “Hmm, podría ser eso… Podrían ser todas esas cosas”.

Respuestas individuales

Los niños deciden la manera en la que quieren responder a la historia, usando materiales artísticos, o mediante el juego.

Los trabajos manuales dirigidos por el maestro no forman parte del método de Godly Play. El niño se responsabiliza de la actividad. Por lo tanto, no existen hojas idénticas para colorear o llevarse a casa.

Cada persona se centrará en sus propias inquietudes. Los niños tienen libertad para desarrollar su(s) respuesta(s) a la misma historia durante varias semanas consecutivas.

Es posible que otros deseen sentarse tranquilamente y, aparentemente, no hacer nada. El narrador y el ‘portero’ ayudan a los niños a seleccionar los materiales apropiados, etc.

Cada niño tiene una carpeta personal que refleja su propia ‘peregrinación’ espiritual. Todas las carpetas serán diferentes. Los niños guardan en las carpetas sus dibujos, poesías, pinturas, escritos, etc., y, después de la sesión, las dejan en la sala. Al finalizar el curso, pueden llevarse sus carpetas a casa.

La fiesta

Se trata de una selección sencilla de fruta, galletas o queso y una bebida. Los niños y el narrador celebran juntos la fiesta, en círculo, después de la sesión de actividades. Antes, hay una oportunidad para que cada uno pueda compartir motivos de intercesión o inquietudes personales.

Después de participar de la fiesta, los niños recogen y depositan en una papelera los vasos de plástico, servilletas, etc., luego vuelven tranquilamente al círculo para la despedida.

Despedida

Después de cantar un himno o canción conocida, la sesión termina con la ‘bendición’ y despedida. El narrador se despide de los niños individualmente, con un comentario positivo acerca de su aportación durante la sesión. Se le da a cada niño la oportunidad de coger la mano al narrador como señal de despedida. El ‘portero’ se pone al lado de la puerta para ayudar a los niños a realizar la transición del espacio de Godly Play al mundo exterior.

Después de salir los niños, el narrador y el ‘portero’ comprueban que la sala esté bien ordenada y que cada cosa esté en su sitio. Luego, en silencio, cada uno se vuelve a sus lugares respectivos durante unos minutos para reflexionar sobre las conversaciones y actividades que se han realizado durante la sesión. Después, pasan un tiempo juntos, compartiendo sus pensamientos y evaluando lo aprendido tanto por los niños como los adultos.

Contextos clínicos

El método de Godly Play sigue usándose desde 1987 en el Centro Médico Infantil de Dallas (EEUU). Este hospital es un centro acreditado de la Educación Clínica Pastoral, donde se ofrece formación en la Asistencia Pastoral Pediátrica. Los capellanes emplean allí bolsos para llevar las parábolas y otros materiales a los niños postrados en cama.

Las historias se usan también en la capilla del centro para los niños y sus padres. Además, Godly Play se usa con grupos de personas con trastornos alimenticios, y los capellanes emplean el método también con otros enfermos.

¿Cuáles son algunos de los factores claves que caracterizan Godly Play?

Fomenta en los niños una sensación de reverencia y asombro. En un ambiente de tranquilidad, los niños llegan a ser más conscientes del misterio de la presencia de Dios a su alrededor y dentro de ellos. La meta no es que los niños simplemente aprendan acerca de Dios, sino que experimenten a Dios por sí mismos.

Extiende una invitación. Conforme se va relatando la historia bíblica con la ayuda de modelos sencillos y con pocos detalles agregados o instrucción, se invita a los niños a que formulen preguntas: «Me pregunto cuál será la parte más importante de esta historia», «Me pregunto qué parte de esta historia tiene que ver contigo»… El ambiente no es coercitivo: no hay respuestas correctas o incorrectas.

No tiene un desarrollo preestablecido. Enfoca el proceso antes que el resultado. ¿Por qué? Porque cada niño tiene su propia experiencia de la vida, así que Godly Play provee una base segura a partir de la cual puede buscar y encontrar sus propias respuestas a las preguntas de la vida y la fe. Pueden reaccionar ante la historia de la manera que ellos mismos elijan.

Está basado en el juego. Las maneras en las que los niños abordan los temas difíciles de la vida y encuentran un ‘lenguaje’ para explorarlos son a través de los cuentos y el juego.

Es estructurado. Hay un ‘ritual’ en Godly Play que refleja un patrón litúrgico. La secuencia empieza con la bienvenida y la introducción, luego progresa con la historia, la reflexión comunitaria, la respuesta personal, la oración y ‘fiesta’ comunal, la bendición y despedida.

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