En el telar de 40 años de democracia: Carta Pastoral frente a las próximas elecciones

10 Ago 2023
en Declaraciones públicas, Episcopado
En el telar de 40 años de democracia: Carta Pastoral frente a las próximas elecciones

En el telar de estos 40 años de democracia, como parte del pueblo cristiano, seguimos tejiendo nuestra convivencia ciudadana mezclando lanas de la Palabra de Dios y nuestras lanas humanas. Y vamos tejiendo y destejiendo entre hebras de sufrimientos y decepciones, avances y conflictos, esperanzas y desilusiones. Se nos viene a la memoria el dicho del sacerdote y mártir Oscar Romero: “Sigamos haciendo lo que podamos, pero hagamos”.

Somos barro con historia, abrazados y abrazadas con fe al Dios de la Vida. Y desde lo sagrado de la vida nos entregamos a trabajar por una mayor emancipación de nuestro pueblo, por una sociedad más justa e igualitaria.

Resulta innegable la profunda necesidad de que la democracia ponga pan y justicia, salud y educación, trabajo y vivienda, paz y dignidad en las mesas de nuestro pueblo. Y en el ejercicio civil y democrático de las elecciones, cada persona elije libremente, llevando las expectativas de sus familias y de sus comunidades de fe y de todos sus colectivos, con los hilos y las lanas de su tejido profundamente personal y comunitario.

La esperanza en el Dios de la vida plena y abundante nos ayuda a esperar un futuro superador de este presente. No le escapamos a nuestro compromiso y trabajo cotidiano para fortalecer y enriquecer la democracia ganada, en un tejido en permanente construcción.

Y en este ejercicio, más que “animales políticos” debemos constituirnos en “animales cooperadores, basados en relaciones de respeto mutuo, no de dominación y sometimiento”, como lo afirma el biólogo Humberto Maturana en “La Democracia es una obra de arte”. Así, la democracia se traducirá en una vida mejor para el pueblo, garantizando la distribución de los recursos de la madre patria, preocupándose solidariamente por las inversiones, los proyectos y las decisiones legislativas, con verdadera justicia en las implementaciones.

No ignoramos que la democracia es perfectible. Por eso oramos y velamos por una mayor transparencia en las políticas públicas, por eso también oramos y velamos por una mayor participación de la sociedad civil como animadora y fiscalizadora del accionar político, social y cultural.

Que vivamos este tiempo eleccionario en el ejercicio de este velar y orar permanente y en la búsqueda de discernimiento por los intereses de la sociedad en su conjunto, teniendo como base la verdad, la justicia y la paz.

Hermano, hermana, te animo a que no te gane el fastidio, el enojo o acaso la apatía, y que vivamos el ejercicio de las urnas como respuesta a los enormes desafíos del presente tiempo. Que lo hagamos en profunda solidaridad y no como gesta individualista, sino inspirados e inspiradas por la vocación de servicio, deponiendo todo deseo de dominio.

Sigamos tejiendo esta democracia como la manta que nos cubra en este invierno de nuestra convivencia como pueblo; que Dios nos abrigue con su justicia íntegra, sólida y duradera; que en el telar de nuestra fe, nuestro amor y nuestra esperanza –como pueblo cristiano– afirmemos el tejido de una sociedad más hermanada, mientras seguimos buscando el Reino de Dios, su justicia, su alegría y su paz.


Son muchos los que preguntan
«¿Quién nos hará ver el bien?»
¡Que la luz de tu rostro, Señor, nos ilumine!

Salmo 4:6 (RVC)


Pastor Américo Jara Reyes
Obispo


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