Carta del MEDH al Papa Francisco

02 May 2017
en En contexto, Vínculo con otras Iglesias
medh

Buenos Aires, 2 de Mayo de 2017

Querido Papa Francisco:

¡Alegría y paz en el Señor!

Quienes integramos el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH), gracias a la presencia en Roma del Pastor Fernando Suárez, le hacemos llegar esta carta.

En primer lugar, queremos agradecerle sus gestos fraternos y sus palabras con motivo de la conmemoración del Vº CENTENARIO DE LA REFORMA PROTESTANTE, particularmente su viaje a Suecia. Nos ha alegrado su intervención del 31 de marzo pasado, en el Congreso sobre “Lutero 500 años después”, organizado por el Comité Pontificio de Ciencias Históricas”. Allí expresó: “Todos somos conscientes de que el pasado no se puede cambiar. Sin embargo, hoy, después de cincuenta años de diálogo ecuménico entre católicos y protestantes, es posible hacer una purificación de la memoria, que no consiste en realizar una corrección impracticable de lo que ocurrió hace quinientos años, sino en «contar esta historia de una manera diferente» (Comisión Luterana-Católica romana para la unidad, Del conflicto a la comunión, 17 de junio de 2013, 16), sin rastro alguno de aquel rencor por las heridas sufridas que deforma la visión que tenemos los unos de los otros”. Son palabras y gestos que nos llenan de esperanza. ¡Gracias por su servicio fraterno!

En segundo término, le agradecemos su decidida defensa de los Derechos Humanos en todo momento y en todos los lugares donde se ha hecho presente. Su voz profética trae luz y esperanza a los hombres y mujeres de hoy, privados de sus elementales derechos, y que en su mayoría no tienen voz ¡Gracias por su voz en defensa de los pobres!

Nuestros pastores cofundadores del MEDH, Obispo Metodista Federico Pagura y Pastor de la Iglesia Evangélica Río de la Plata, Juan Van Der Velde y el Obispo Católico Romano Jorge Novak, en años negros de nuestra patria, y específicamente durante la dictadura militar, también tuvieron gestos y palabras proféticas a favor de los más indefensos, y acompañando a los sufrientes. Uno de ellos, el Padre Obispo Jorge Novak, decía luego, en años de la democracia: “Lo distintivo del MEDH en relación con las restantes instituciones ha sido el explicitar la fe cristiana como motivación suprema de su servicio humanitario. Esto queda patente en sus Estatutos y volvió a confirmarse a lo largo de estos años, en manifestaciones y encuentros de diversa índole”. Junto a Usted, Papa Francisco, queremos agradecer a estos hombres y mujeres que encarnaron el Evangelio. ¡Gracias a Dios por ellos!

Hoy, Papa Francisco, seguimos sirviendo a nuestro pueblo con esperanza, a pesar de nuestra fragilidad. La acción solidaria del MEDH continúa desarrollándose particularmente en el servicio pastoral y de consuelo, como así también en la asistencia legal de las víctimas, en la medida de nuestras posibilidades. Es muy valioso el trabajo de tantas personas voluntarias. Nuestros recursos económicos son muy escasos, casi nulos. Sobrevivimos gracias a la ayuda de las Iglesias europeas. ¡Dios proveerá!

La situación en la Argentina es preocupante en lo que se refiere a los Derechos Humanos. Nos preocupa la creciente pobreza y sus consecuencias; la concentración de la riqueza; la vida amenazada de los jóvenes por el aumento del narcotráfico; la falta de trabajo, no sólo el formal, sino aún el precario; la situación de la educación a la que no se le encuentra una solución; el recrudecimiento de un clima de violencia; la desunión de los argentinos que en vez de superarse, parece exacerbarse con actitudes y procedimientos violentos; la sutil xenofobia con que son tratados algunos movimientos sociales. Hay sectores sociales y políticos que aportan sus esfuerzos y recursos humanos para aliviar esta situación, pero no es suficiente. ¡Dios nos ilumine para ser artesanos de la justicia y la paz!
Querido Papa Francisco: Le pedimos nos ayude y acompañe con su oración, para poder continuar nuestro servicio a favor de los más olvidados, y para que crezcamos en la unidad por la que Jesús oró al Padre: “Padre, que todos sean uno” (Jn. 17, 21)

En nombre de todas nuestras Iglesias, Instituciones y Comunidades que conforman el Movimientos Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH), lo saludamos fraternalmente e imploramos su bendición

En Cristo Jesús, Señor nuestro.

Co Presidentes

Obispo Mons. Carlos José Tissera Iglesia Católica Romana, Diócesis de Quilmes

Pastor Carlos Duarte Presidente de Iglesia Evangélica del Rio de la Plata

Pastor Dr. Fernando H. Suárez Iglesia Evangélica Metodista Argentina

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