Un tiempo de quietud con Jesús

Tiempo de Pentecostés
PERMANECER EN TI (Juan 15)
“Permanezcan en mí”, nos dices Jesús.
Llenándonos de savia, enriqueciendo la vida
Extendiendo las manos cual ramas de la parra
Para sostener a otros, para animar al caído.
Permanecer en ti para hacernos fuertes
Nutrirnos de tu vida misma Y producir buenos frutos.
Permanecer en ti para no tener ramas secas
Sino grandes hojas verdes que acompañan al fruto.
Permanecer en ti unidos como sabrosos racimos de uva
Destilando dulce jugo, convertido luego en vino
Haremos de la vida desanimada y triste
Un hermoso lugar donde vivir contigo.
Cristina Dinoto
Desde La Biblia – Juan 15:9
“Así como el Padre me ha amado, así también yo los he amado a ustedes; permanezcan en mi amor” (RVC)
Este es un pasaje bellísimo que nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con el Señor. Quiero compartir hoy esta reflexión que hizo el pastor Bruce Wilkinson y que dice así: “En nuestra agitación por estilo de vida occidental, muchas veces fallamos en la tarea de limitarnos a disfrutar de la compañía de Dios.
No obstante, fuimos creados para sentirnos insatisfechos e incompletos cuando tenemos menos que eso. En las palabras del salmista que dice en el Salmo 42:1: “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía”.
Si sentimos una necesidad tan profunda y constante de esta relación, ¿por qué tan pocos de nosotros la buscan fervientemente?
Si usted fuera a hacer una lista de las cualidades de su mejor amigo, supongo que va a anotar cosas como “Me acepta”, “Siempre tiene tiempo para mí”, y “Siempre salgo de su presencia animado”. Lo que usted valora en su mejor amigo es precisamente lo que Dios le ofrece. Él es digno de confianza y paciente. Cuando lo mira a usted, no trae a la mente los pecados que usted le ha pedido que le perdone.
Sólo ve a un hijo amado, a un digno heredero. Y este Dios —su Amigo— quiere permanecer con usted más de lo que usted quiere permanecer con Él. Si habitáramos de verdad en su amor, saldríamos de allí sintiéndonos tan fortalecidos, tan amados, tan aceptados, que nos apresuraríamos a volver a Él cada vez que nos fuera posible”.
Entonces, luego de lo planteado por el pastor Wilkinson, ¿no sería bueno aceptar la propuesta que Jesús nos hace desde el versículo que hoy nos convoca?
Busca la amistad con Dios y cultívala todos los días, sin duda los frutos serán de gran bendición para tu vida. Amén
Pastora Mariana Beux
Oramos
Dando gracias a Dios por todas las bendiciones que a diario recibimos. Y por aquellas situaciones problemáticas donde también llega su bendición.
Te damos gracias Señor porque aún en este tiempo de invierno podemos deleitarnos con todo lo creado, gracias porque vemos los árboles desnudos preparándose para los nuevos brotes que vendrán.
Gracias por el silencio del atardecer nos llama a repensar el día con todo lo bueno y lo no tan bueno que hoy nos rodeó.
Alabamos tu nombre disfrutando tu Gracia que nos enseña la vida con tu lámpara encendida que nos alumbra el corazón
Y te pedimos misericordia . . .
Por los pueblos que han sufrido desastres climáticos, por las tristezas, las desilusiones, las angustias, y por todo lo perdido.
Por ellos clamamos Señor!! Que tu amor y misericordia los acompañe y los sostenga para mirar hacia adelante.
Oramos por los conflictos de Medio Oriente, tantos ataques, tantas muertes, tantos sueños bombardeados, tantos misiles destruyendo el futuro de la juventud y los tantísimos trabajos de las personas mayores.
Oramos por nuestras vidas que no se contagien de tristeza, que no se adhieran al rencor, que siempre podamos confiar en tu inmenso amor.
Oramos por las preocupaciones que tenemos como Iglesia, por cada uno que asistirá a la Asamblea Nacional y oramos por quienes están organizando la Asamblea.
Que tus manos están sosteniendo a quienes están en tiempo de soledad, tristeza, enfermedad; esperando resultados, discutiendo tratamientos, tratando que el miedo no aparezca en el mostrador de la Obra Social, para decir “No se puede”.
¡¡Grande es tu fidelidad Señor!! En ti confiamos, en ti esperamos. Amén
Abre tu corazón, acepta su gracia y camina descubriendo al DIOS compañero de caminos.
