Un tiempo de quietud con Jesús

29 Abr 2026
en Espiritualidad y devoción
Un tiempo de quietud con Jesús

TIEMPO DE RESURRECCIÓN


EL ENCUENTRO

Te encuentro Padre nuestro,
Cuando comienzo a caminar la vida
Y también te encuentro en el declinar del día
Cuando se acercan las sombras
Y la noche se nos pone encima.

Te encuentro en el revés de la vida
Cuando nada es como parece
Y En la paz y el consuelo necesario
Cuando la esperanza se asoma sigilosa y segura.

Te descubro en la triste mirada del anciano
Que espera la visita de quien no llega.
Y en los ojos preocupados de aquellos
Que salieron al camino en busca de trabajo.

En cada encuentro me recuerdas que hay
Un anuncio que hacer, un abrazo para dar,
En cada Encuentro me recuerdas
que somos tus hijas, tus hijos
viviendo para los demás.

Cristina Dinoto


Desde La Biblia

Mateo 5: 14 – 16

Después de haberme encontrado con el pasaje de Mateo 5: 14–16, donde Jesús nos habla de ser luz en este mundo, sólo me resta dar gracias a este DIOS que amo, por haber puesto en mí su propia luz. Dice Juan en su evangelio “Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.” Por lo tanto, esto demuestra que la luz es de Dios y nosotros brillamos con su luz.

La luna no posee luz en sí misma, cuando alumbra es porque refleja la luz del sol. Con los que creemos en Cristo sucede algo similar. No tenemos luz en sí mismo, cuando alumbramos es porque reflejamos la luz de Cristo.

Y al mismo tiempo tamaña responsabilidad me hace pensar qué hago yo con esa luz, qué hacemos los cristianos con esa luz.

Cuando queremos ver si algo está bien, si está limpio, si está completo, si funciona, lo traemos a la luz para verlo mejor, y esto me llevó a la luz de Cristo que tiene que brillar en mí.

Es hermoso saber que contamos con la luz de Cristo, que las oscuridades pronto se pueden disipar de nuestra vida porque tenemos su luz en nuestro corazón, y a la vez es toda una responsabilidad la manera de utilizar esa luz, porque hay luces que iluminan el camino, las oportunidades, la vida misma y otras que encandilan y nos hacen equivocar el camino llevándonos sin ver lo que pasa a nuestro alrededor.

Entonces me pregunto . . .

¿Saco lo mejor de mí para poner a la luz? ¿Con esa luz que el Señor me regaló soy capaz de señalar la injusticia? ¿De ver el maltrato a lo creado por el Señor, incluso a las infancias, mujeres, hombres? Y hacer denuncia pública y sostenerla diciendo a viva voz, esto no es así.

Porque sino, la luz sólo nos sirve para mirarnos a nosotros mismos, para alumbrar lo que queremos y nos gusta; pero Jesús que fue quien trajo la luz consigo, veía las oscuridades de su tiempo y las denunciaba, aun sabiendo que le traerían complicaciones.

Y, por otro lado, con esa misma luz, puedo alumbrar el camino de otros? ¿hago su vida más fácil? ¿Colaboro para que viendo esta luz alaben al Padre del cielo?


Oramos juntos

  • Que este tiempo de Resurrección, con nuestras acciones, nuestras palabras, llevemos la esperanza de Tiempos posibles en Paz, con trabajo y justicia.
  • Oramos por Pastoras y Pastores, integrantes de los Equipos Pastorales, lideres de distintos ministerios, para tener la palabra justa cuando estamos frente a otros.
  • Oramos por quienes este año tienen nuevas designaciones pastorales que encuentren la alegría, la fuerza y el sostén para comenzar en un nuevo lugar.
  • Oramos por todas y todos los trabajadores que se quedan sin trabajo porque las empresas están cerrando sus puertas.
  • Cuida Padre amado nuestro discipulado en estos tiempos, que podamos ver ese nuevo camino para llevar la gran noticia de tu resurrección, de que tú vives entre nosotros, y nos vas marcando el camino.
  • Oramos por quienes tienen que dejar sus hogares, sus ciudades, países sin saber si llegarán a una tierra nueva. El Señor los acompañe por todos los caminos.
  • Oramos por los conflictos bélicos que hay en el planeta. Míranos con misericordia Padre y que el poder de tu Espíritu Santo en vuelo rasante por la tierra deshaga los planes de los poderosos de este tiempo y comiencen a brotar espigas de paz y justicia, para todos los pueblos.

Sea tu paz, entre nosotros. En el nombre de Jesús ¡¡¡Amén!!!


Abre tu corazón, acepta su gracia y camina descubriendo al DIOS compañero de caminos.

Pastora Cristina Dinoto
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