Un tiempo de quietud con Jesús

Tiempo de Pentecostés
¡AUNQUE NO!
“Pedí a Dios riquezas, y Él me dijo: ¡No!”
H. Denman
Desde La Biblia
Habacuc 3: 17-19
Hay quienes creen perder la fe cuando no obtienen lo que piden, como si la fe fuese como una moneda que se escurre por un agujero del forro del bolsillo. O dicen: “Si Dios me da lo que le pido, voy a creer en Él siempre; y si no, no”. ¡Pero eso no es la fe!
Nuestra fe, si auténtica, no está condicionada a la obtención de lo que pedimos, pues es sumisión a la voluntad amorosa del Padre Celestial.
En el libro de Daniel se nos cuenta de tres jóvenes fieles que se negaron a adorar la estatua de Nabucodonosor. El rey les amenazó con echarlos en el horno de fuego. Ellos contestaron: “Nuestro Dios es poderoso para librarnos de tu mano, oh Rey. Y creemos que nos librará, pero, aunque no lo hiciera, tu estatua no adoraremos”. (Dan. 3:16-18).
Aceptar el NO de Dios es tan acto de la fe como aceptar su sí. La fe sabe que uno y otro proceden del amor divino. Es legítimo presentar el deseo de nuestro corazón con llaneza. Pero la fe no para ahí, sino que agrega: Pero, aunque no, Señor a ti amaré y obedeceré. La fe auténtica, vigorosa sabe decir:
“No me tienes que dar porque te quiera
Porque, aunque lo que espero no esperará lo mismo que te quiero, te quisiera”
¿Tienes una fe así? ¿Te atreves a tenerla?
Oración: Danos Señor, una fe robusta, capaz de decir: ¡aunque no! ¡Danos por ti un amor incondicionado a tus muchos beneficios! Y concédenos una gratitud sincera que nunca pierda de vista tus muchas respuestas afirmativas, por una negativa tuya. ¡Que la de cada una, cada uno, sea una fe desinteresada! ¡Que no hagamos cálculos! ¡Que te amemos porque tú nos amas! Amén.
CON CRISTO EN LA ADVERSIDAD
Carlos T. Gattinoni
Oramos
Dando gracias a Dios por todas las bendiciones que a diario recibimos. Y por aquellas situaciones problemáticas donde también llega su bendición.
Te damos gracias Señor porque aún en este tiempo de invierno podemos deleitarnos con todo lo creado, gracias porque vemos los árboles desnudos preparándose para los nuevos brotes que vendrán.
Gracias por el silencio del atardecer nos llama a repensar el día con todo lo bueno y lo no tan bueno que hoy nos rodeó.
Alabamos tu nombre disfrutando tu Gracia que nos enseña la vida con tu lámpara encendida que nos alumbra el corazón
Te damos gracias por toda la tarea realizada durante nueve años del Obispo Américo Jara Reyes pastoreando la IEMA.
Y te pedimos bendigas en este nuevo tiempo a la Obispa electa Mariel Pons; que sienta cada día tu compañía y tu sostén.
Y te pedimos misericordia . . .
Por los pueblos que han sufrido desastres climáticos, por las tristezas, las desilusiones, las angustias, y por todo lo perdido.
¡¡Por ellos clamamos Señor!! Que tu amor y misericordia los acompañe y los sostenga para mirar hacia adelante.
Oramos por los conflictos de Medio Oriente, tantos ataques, tantas muertes, tantos sueños bombardeados, tantos misiles destruyendo el futuro de la juventud y los tantísimos trabajos de las personas mayores.
¡¡Grande es tu fidelidad Señor!! En ti confiamos, en ti esperamos. Amén
Abre tu corazón, acepta su gracia y camina descubriendo al DIOS compañero de caminos.
