Tiempo de Oración – Propuesta semanal para el 21 de junio

21 Jun 2017
en Espiritualidad y devoción
Tiempo de Oración – Propuesta semanal para el 21 de junio

Encuentro con Dios

 

Alabad al Señor

En medio de la vida estás presente, oh Dios
Más cerca que mi aliento sustento de mi ser.
Tú impulsas en mis venas la sangre al palpitar
Y el ritmo de la vida vas dando al corazón.

Oh Dios del cielo y tierra
Te sirvo desde aquí;
Te amo en mis hermanos,
Te adoro en la creación

Tú estás en trabajo del campo o la ciudad
Y es himno de la vida el diario trajinar.
El golpe del martillo, la tecla al escribir
Entonan su alabanza al Dios de la creación.

Tú estás en la alegría y estás en el dolor,
Compartes con nosotros la lucha por el bien.
En Cristo tú has venido la vida a redimir
Y en prenda de tu reino el mundo a convertir.

 

Lectura del día

Mateo 10: 26-33 (RVC)

»Así que, no los teman, porque no hay nada encubierto que no haya de ser manifestado, ni nada oculto que no haya de saberse. Lo que les digo en las tinieblas, díganlo en la luz; y lo que oyen al oído, proclámenlo desde las azoteas. No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Más bien, teman a aquel que puede destruir alma y cuerpo en el infierno. ¿Acaso no se venden dos pajarillos por unas cuantas monedas? Aun así, ni uno de ellos cae a tierra sin que el Padre de ustedes lo permita, pues aun los cabellos de ustedes están todos contados. Así que no teman, pues ustedes valen más que muchos pajarillos. A cualquiera que me confiese delante de los hombres, yo también lo confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos.

El evangelio ha conservado algunos dichos o refranes con los que Jesús exhortaba a la comunidad de discípulos a no dejarse intimidar por las adversidades. Los discípulos, con frecuencia, veían la amenaza evidente que representaban los grupos armados, pero eran incapaces de descubrir el peligro encubierto en muchas personas e instituciones que alienaban y sometían ideológicamente a las personas.

Las comunidades cristianas primitivas tuvieron que afrontar la misma amenaza, que provenía de los ‘actores armados’ en conflicto. De una parte, las autoridades romanas con un despliegue enorme de fuerza militar y policial. Por otro lado Jesús sabe que no somos valientes y que el miedo, esa sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, que sentimos las personas;el miedo existe sí, pero lo importante es que no nos maneje… Una de las cosas que debemos aprender cuando vislumbramos un peligro es aprender a confiar en Dios y en sus promesas porque: “las promesas Dios son ciertas si sólo las creemos”

Las Escrituras hablan de temer a Dios; esto no significa tenerle miedo sino respetarlo amarlo y servirlo. Hay que tener en cuenta que cada persona ha sido creada a su propia imagen; de manera que la actitud de temor ante Dios, sólo la determinan las personas libres.

De la otra parte lo que el evangelio trata de decirnos es que si bien existen los fanáticos rebeldes dispuestos a eliminar al que no estuviera de acuerdo con ellos; en medio de este ‘fuego cruzado’ está la comunidad de fe con una propuesta alternativa de paz y justicia que no coincide con los presupuestos de violencia… Tanto la violencia, el afán de poder, el imperialismo como el ritualismo, el legalismo y la alienación son armas ideológicas ocultas que conducen imperceptiblemente a la pequeña comunidad de fe hacia la muerte.

Estos son los enemigos que pueden matar no solo el cuerpo, sino también nuestra vida de fe y llevar a la gente a las inaplicables llamas del fanatismo. Si una comunidad no va a fondo en su conocimiento de la palabra de Jesús, si no descubre los peligros ocultos al interior de ella misma, si no es radical en su opción por la vida, es muy probable que termine creyendo que la paz es la ausencia de guerra y que la justicia es un asunto individual, negando así la gracia y la justicia como bien mayor.

 

Oración de la mañana

Concédenos, Señor, pasemos este día con alegría y paz, sin claudicaciones, evitando siempre el pecado; a fin, que llegando la noche, nos sintamos victoriosos sobre toda tentación y podamos así poder alabarte a ti, eterno Dios, que eres bendito y gobiernas todas las cosas por los siglos sin fin. Amén.

Liturgia mozárabe (anterior al s. VII)

Oremos por

  • Por todos aquellas que sufren el desamparo y el olvido.
  • Por las que son víctimas de toda clase de violencia.
  • Para que la justicia sea real y esté presente en todo momento de nuestras vidas.
  • Por la construcción de una paz verdadera.
  • Por nuestras familias.
  • Por la sanidad de nuestros enfermos.
  • Para estar más atentos a las necesidades de quienes nos rodean.
  • Por nuestras congregaciones y el trabajo testimonial de éstas.
  • Agreguemos más motivos para orar en la semana…

 

Oración Nocturna

Padre, te agradecemos por tu santo nombre, que has hecho habitar en nuestros corazones; por la ciencia, la fe y la inmortalidad que tú nos has revelado por medio de Jesús. Acuérdate, Señor, de tu iglesia líbrala de todo mal y hazla perfecta en tu amor. Reúnela desde los cuatro vientos del cielo teniendo en vista tu reino que le tienes preparado, porque a ti pertenece el poder y la gloria por siglos. Amén.

Didaché o Doctrina de los Apóstoles (s. II)

 

Salmo 127 (RVC)

Si el Señor no edifica la casa,
de nada sirve que los edificadores se esfuercen.
Si el Señor no protege la ciudad,
de nada sirve que los guardias la vigilen.

De nada sirve que ustedes madruguen,
y que se acuesten muy tarde,
si el pan que comen es pan de sufrimiento,
y el Señor da el sueño a los que él ama.

Los hijos son un regalo del Señor;
los frutos del vientre son nuestra recompensa.

Los hijos que nos nacen en nuestra juventud
son como flechas en manos de un guerrero.

¡Dichoso aquél que llena su aljaba
con muchas de estas flechas!

No tendrá de qué avergonzarse
cuando se defienda ante sus enemigos.


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