Tiempo de Oración – Propuesta semanal para el 17 de enero

16 Ene 2018
en Espiritualidad y devoción
Tiempo de Oración – Propuesta semanal para el 17 de enero

Encuentro con Dios

 

Alabad al Señor

Por las figuritas, los autos, los trenes y la pelota;
Por los soldaditos, las canchas de fútbol y el sol también:

Gracias, gracias por todas estas cosas lindas
Dios está contento igual que yo.

Por papá y mamá, por mi casa, mi cama y las galletitas;
Por mis hermanitos y por mis amigos; por vos también.

Gracias, gracias por todas estas cosas lindas.
Dios está contento igual que yo.

Pero hay muchos chicos que no tienen ninguna de estas cosas;
Dios se pone triste si no compartimos con ellos hoy.

Gracias, gracias porque podemos compartirlas.
Dios está contento igual que yo.

Rubén Pagura

 

Lectura del día

Lucas 18: 15-17. Reina Valera Contemporánea (RVC)

La gente llevaba los niños a Jesús, para que él los tocara. Cuando los discípulos vieron esto, los reprendieron; pero Jesús los llamó y les dijo: «Dejen que los niños se acerquen a mí. No se lo impidan, porque el reino de los cielos es de los que son como ellos. De cierto les digo: el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él.»

En este texto se terminan las exégesis eruditas y complicadas, los comentarios rimbombantes, romanticones, sensibleros… Pues; Jesús, sin disgustarse por el proceder de los discípulos como en Marcos 10:14, llama a los niños junto a sí. Los aprecia y estima sin idealizarlos, sin exaltar la inocencia infantil, pues también conoce sus travesuras (Mateo 11: 16). Su ojo, que está atento para descubrir todo lo que puede recordar el reino de Dios, ve en los niños rasgos que son condición para que entren todas las personas en el reino de Dios.

Jesús al llamar a las niñas y niños; por justa consecuencia, también llama a sus familias…

Iguales y distintas. Muchas de ellas con un buen pasar económico pero llenas de conflictos en su entorno, donde los más pequeños sufren sin saber ¿por qué?

Otras están sumidas en la pobreza, más abyecta; luchando por el día a día para sobrevivir, sin esperanza, sin fe…

Jesús siempre demostró su amor a los grupos marginados y abandonados por la sociedad, como por ejemplo: los niños, las mujeres, las viudas y las “personas de mala fama” donde se identifica a los nuevos creyentes como los pequeños que creen en Jesús.

Hemos dicho que los niños son traviesos y en algunos casos disfrutamos de sus travesuras; pero, también los niños creen a todo lo que le decimos con sinceridad. Así como nosotras y nosotros no le fallamos a nuestros niños confiemos firmemente en la promesas de Cristo y al creerlas se cumplirán. Él nunca nos falla…

Por otra parte, para Jesús el orar o clamar en nuestros cultos o espacios religiosos, por una sociedad más justa, más solidaria no es suficiente, porque parece que miramos sin mirar… Hace años conocí un sacerdote episcopal que me dijo lo siguiente: “últimamente, he aprendido a no salvar almas sino a salvar vidas”

De manera que, anunciar la Buena Noticia; no es solo creer como cree un niño sino es ayudar a transformar vidas por el poder de Jesús, y a sostener una comunidad de fe comprometida con el mundo por el poder del Espíritu Santo que vive en ella.

Roberto González

Oración de la mañana

Señor; si hoy, al transitar por la calle, me encuentro con un niño o niña, permite que pueda tener gestos de amor y simpatía. No permitas que me conforme solo con darle unas monedas para que compren pan. Ayúdame a ser la voz de esa niña o niño, al clamar con esperanza y fe por un mundo mejor, donde todas y todos tenemos nuestro lugar. Amén.

 

Oremos por

  • Por todos los proyectos comunitarios y personales para este nuevo año.
  • Por nuestras familias.
  • Por nuestro país.
  • Por los niños, adolescentes y jóvenes que están compartiendo campamentos.
  • Por el trabajo de misión de nuestras iglesias.
  • Por el obispo, pastoras, pastores y líderes que trabajan para que se haga realidad la misión y evangelización en nuestras comunidades.
  • Agreguemos más motivos para orar en la semana…

 

Oración Nocturna

En esta noche, Jesús, elevo mis oraciones y te pido que te quedes, compartiéndolas conmigo.

Gracias por poder haber transitado por este día, con sus aciertos y desaciertos. Ayúdame a cambiar todas las acciones que dañan a los que amo. Acompáñame en los caminos que a veces me niego a seguir pero que son necesarios para ser fiel testigo de tus enseñanzas y que en este descanso, tu espíritu vele mi sueño el de todo tu pueblo.Amén.

 

Salmo 86: 1 – 7, 11 – 13

Señor, inclina tu oído y escúchame,
pues me encuentro afligido y necesitado.

Sálvame la vida, pues te soy fiel.
Dios mío, salva a tu siervo, que en ti confía.

Señor, ten misericordia de mí,
porque a ti clamo todo el día.

Alegra la vida de este siervo tuyo,
porque a ti, Señor, elevo mi alma.

Tú, Señor, eres bondadoso y sabes perdonar;
¡grande es tu misericordia para los que te invocan!

Señor, escucha mi oracióny atiende
a la voz de mis súplicas.

Cuando me encuentro angustiado, te llamo
porque tú me respondes.

Enséñame, Señor, tu camino,para que camine
yo en tu verdad.

Dale firmeza a mi corazón,
para que siempre tema tu nombre.

Señor y Dios mío, yo te alabaré con todo el corazón,
y por siempre glorificaré tu nombre.

Grande es tu misericordia para conmigo,
pues me has librado de caer en el sepulcro.

 


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