No me besaste…
Hay besos que parecen azucenas por sublimes, ingenuos y por puros, hay besos traicioneros y cobardes, hay besos maldecidos y perjuros.

Hay besos que parecen azucenas por sublimes, ingenuos y por puros, hay besos traicioneros y cobardes, hay besos maldecidos y perjuros.

En el día del metodismo que estamos por celebrar podemos proponernos vivir una fe sana y resistente, como ha dicho el profesor Theodore Runyon, al hablar de “la cuerda de tres hilos”.

El 1 de mayo de 1886 miles de obreros iniciaron una huelga en las fábricas de Chicago, Estados Unidos, exigiendo la jornada laboral de ocho horas diarias.

Quien se compromete con Jesús se compromete con el reino de Dios. No hay vueltas, no hay medias tintas: la causa de Jesús fue y es la del reino de Dios.

¡Que el Espíritu derrame su ánimo entre nosotros y nosotras! ¡Que el Espíritu Santo siga animando la iglesia de Cristo!

Que en esta nueva conmemoración del 24 de marzo, resuene una vez más el clamor en favor de la memoria, la verdad y la justicia.

No hay democracia sin justicia. No hay paz sin dignidad. Como cristianos y cristianas, reafirmamos nuestro compromiso con un mundo más justo, donde la vida sea valorada y respetada.

Afirmamos, como iglesia, que tan solo la justicia es fundamento de una paz verdadera y duradera, que nos abre a la bendición del Dios de la vida buena y plena.

Jesucristo, Señor del tiempo, de la vida y de la historia, acudimos a ti desde el clamor y sufrimiento de nuestros pueblos, buscando Tu protección contra los incendios en Rio Negro, Chubut, Neuquén y Corrientes.

Levantemos y reconstruyamos la esperanza donde se esté fragmentando, buscando la unidad en vez de la atomización, buscando la dignidad de todos en vez de la burla, y el amor en vez del desprecio.
