Predicar el evangelio para transformar la nación

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Mateo 5:6
A 210 años de nuestra Independencia y 190 de nuestra Iglesia Metodista en Argentina, celebramos una historia compartida de libertad y autodeterminación de las personas y pueblos.
Celebrar el 9 de julio desde la fe metodista es entender que la libertad política de las cadenas coloniales debe ser profundizada hoy con la libertad espiritual y social que propone el Evangelio de Jesús.
Wesley frente a la esclavitud de su tiempo sostenía que la libertad no es una concesión de los gobiernos, sino un derecho divino de nacimiento: «La libertad es el derecho de toda criatura humana, tan pronto como respira el aire vital y ninguna ley humana puede privarle de ese derecho, el cual deriva de la ley de la naturaleza».
Recordamos uno de los lemas del metodismo “predicar el evangelio para transformar la nación”.
Recordamos que la independencia se logró por el trabajo y el dar la vida de miles de argentinos/as.
Recordamos que hoy existen otras cadenas que condicionan nuestra soberanía y la autodeterminación de nuestro pueblo.
Desde su fe y profundo compromiso social, la iglesia metodista en sus 190 años defendió firmemente los derechos humanos, la justicia y la dignidad.
Que nada ni nadie nos apague el fuego de seguir construyendo una nación justa, libre, solidaria y fraternal-sororal, tras los pasos de Jesucristo.
¡Feliz día de la Patria!
