Paz y bien amada hermandad.
«Entonces Jesús tomó a los niños en sus brazos, puso sus manos sobre ellos, y los bendijo»
Marcos 10. 16
La enseñanza de Jesús es clara: el camino para adherirse al proyecto de Dios es aceptar a su Hijo Jesús presente en los pequeños y las infancias carentes de entidad.
Jesús muestra una atención muy particular con los pequeños y pequeñas porque quiere ver entre los suyos una atención prioritaria hacia los más desheredados, los «más pequeños de sus hermanos», los que cuentan poco porque no tienen poder ni prestigio. Ellos y ellas, los invisibles, las descartables, son el camino, el paso obligado, para vivir en comunión con Él.
Por eso es necesaria la inclusión de los niños y niñas, por eso es imprescindible su participación en la Misión, por eso las iglesias y el liderazgo animador deben promover y afirmar una nueva historia, la del protagonismo de los pequeños y pequeñas en la Misión de Dios.
“De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza, a causa de tus enemigos, para hacer callar al enemigo y al vengativo”.
Salmo 8.2
El Reino de Dios le pertenece a nuestros niños y niñas. ¡Por infancias plenas, libres y felices, en el mundo y en la historia, hoy y siempre.
Abrazo cálido y sereno.
Pastor Américo Jara Reyes
Obispo
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