Domingo de Ramos: El comienzo de la Semana Santa

En este tiempo de nuestra iglesia recordamos que Jesús entra sin imponerse, en un burrito prestado, con la humildad de quien no necesita poder para revelar el Reino. Y a su lado caminan quienes han sido dejadas y dejados al borde del camino, quienes conocen el rechazo y aun así sostienen la esperanza. Entre ramos que se agitan y caminos que se abren desde lo pequeño, su paso manso y persistente se vuelve pregunta hoy en nuestras puertas y nos llama a dejar entrar su modo de amar y de mirar, y a animarnos a recibirlo con sencillez y valentía.
