Tiempo de Oración – Propuesta semanal para el 23 de noviembre

23 nov 2016
en Espiritualidad y devoción
Tiempo de Oración
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Encuentro con Dios

 

Canto matutino

¡Que alegría y qué gozo!

// ¡Qué Alegría y Qué Gozo
Estar juntos como hermanos!. //

Si estamos reunidos en su nombre,
El Señor esta aquí.
Es promesa de Jesús a sus discípulos:
“Con vosotros estaré”.

Dios amor, el Padre, el Hijo y el Espíritu,
Llama a todos a su casa.
De la Trinidad, la Iglesia es reflejo,
Comunión y santidad.

Pide a Dios que todos lleguen a ser uno,
Como Cristo nos enseñó.
Así la iglesia dará al mundo testimonio,
Y los hombres creerán.

 

Oración de la mañana

Dios de amor, esperanza y vida, hoy te queremos agradecer especialmente la posibilidad que nos das de ser Iglesia. Vos nos enseñaste que todo es mejor si lo hacemos junto con los otros. Por eso, orando juntos, hoy reconocemos, Señor, la bendición de sentirnos acompañados en todo momento. No sólo por tu inmenso amor sino también por el amor, la compañía, el diálogo y hasta las discusiones de nuestros hermanos. Compañía que nos hace crecer en la Fe y en la comunión. Bendice, Señor a tu Iglesia. Amén.

 

 

Texto sugerido

Romanos 15:5

Compartimos el devocional con el que reflexionamos celebrando el Día de la Iglesia en el distrito Gran Rosario el último sábado, 19 de noviembre.

“Que el Dios que les infunde aliento y perseverancia
Les conceda vivir juntos en armonía
Conforme al ejemplo de Cristo Jesús”

“Que el Dios que les infunde aliento y perseverancia”

¿Qué significa “alentar”? Hay frases conocidas o que solemos decir relacionadas con el aliento: le dio el aliento de vida, me dejó sin aliento, tomar aliento, recobrar el aliento, o cantamos ‘esta banda no te deja no te deja de alentar’, etc. ¿Cuándo las usamos? ¿Qué significan? ¿Qué cosas nos dan aliento? ¿Cómo podemos transmitirnos aliento?

Quizás coincidimos en pensar que generalmente damos aliento para entusiasmar, para no aflojar, para contagiar la vida. En otros casos, cuando decimos que es necesario ‘recobrar el aliento’, nos referimos a seguir después de una pausa. A veces es importante darse una pausa para recobrar el rumbo. Cuando nos quedamos sin aliento porque corremos mucho, qué importante es esa posibilidad de recuperar el ritmo de la respiración…Otras veces, cuando un golpe, una noticia nos deja sin aliento, Dios nos lo devuelve: nos devuelve la posibilidad de seguir respirando.

Y ¿perseverancia? También hay frases relacionadas con la perseverancia: “persevera y triunfarás”, quizás sea la más conocida. Pero ¿qué significa la perseverancia para nosotros? ¿De qué perseverancia hablará Pablo? ¿Se tratará de perseverar para triunfar? ¿Seguimos con un propósito únicamente para ser exitosos o porque estamos convencidos de que vale la pena?

La perseverancia tiene que ver también con no tenerle miedo a lo que no resulta en el primer intento. Perseverar está relacionado con revisar lo que no funciona e insistir de otra manera. Perseverar no quiere decir “machacar” al estilo de la “gota que orada la piedra” sino de continuar con constancia lo que se ha empezado, está muy relacionado con sostener en el tiempo, con perdurar a pesar de las contrariedades o dificultades.

“Les conceda vivir juntos en armonía”

¿De qué se tratará vivir juntos? ¿Con quiénes vivimos o sentimos que vivimos juntos? ¿Para qué vivir juntos? ¿Vivir juntos es hacer todos lo mismo, o estar todo el tiempo juntos?

Y ¿En armonía? ¿Cuándo podemos decir que hay armonía? Pensemos en la música, pensemos en cuando jugamos: ¿qué sería una melodía armoniosa? ¿Cuándo un grupo juega en armonía o logra armonía en sus movimientos o desplazamientos?

Invitamos a pensar… cómo queremos vivir nosotros junto con otros y cómo queremos que el otro viva cuando vivimos juntos. Qué hacemos para que esto suceda. Aún cuando vivimos en lugares que no nos gustan tanto o en la calle misma, las personas buscan juntarse para sentirse más seguras, acompañarse o protegerse mutuamente. Alguien dijo una vez, que vivir juntos “nos permite ver crecer”, ¡qué linda imagen: ver crecer a quien está a mi lado, acompañar su crecimiento y el mío junto con el o ella!

¿Es lo mismo sostener el “vivir juntos a toda costa”, aún cuando no nos sentimos bien con la compañía del otro? ¿Cuál es la vida plena que quiere Dios para cada uno de nosotros? ¿Cómo podemos hacer para cambiar aquello que no nos permite vivir en armonía? ¿Cómo podemos hacer para construir una armonía? ¿La armonía se construye de a uno?

 

“Conforme al ejemplo de Cristo Jesús”

¿Cómo fue el ejemplo de Jesús? ¿Qué características podemos mencionar del ejemplo de la vida de Jesús? ¿Cuál es para nosotros la más significativa? Quizás podemos decir algunas: su relación constante con Dios; la conformación de un grupo que lo acompañaba y al que constantemente les recordaba de la potencia que tenían y la capacidad de actuar junto con él. O nos resulte más significativa su preocupación por la vida de cada uno sin importar su procedencia. O la insistencia –cada vez que sanaba o recuperaba a quien había estado excluido – de volver a integrarse en su comunidad: anunciando, recuperando la dignidad perdida, revisando sus acciones… La preocupación por los que nadie miraba: mujeres, niños, enfermos, egoístas, pecadores… Sus relaciones humanas, siempre desde el respeto y el diálogo con las personas que encontraba o que lo buscaban.

Pensemos ahora en la frase “Por ejemplo”. ¿Cuándo usamos o para qué nos sirve la frase ‘por ejemplo’? Generalmente la usamos para dar más claridad, para hacer más concreto lo que tratamos de explicar. Empezando la frase con ‘por ejemplo’, le ponemos realidad a nuestras palabras, le ponemos cotidianidad.

¿Cómo explicaríamos desde lo cotidiano, cómo le damos vida a lo que sentimos, creemos y predicamos?

Podríamos hacer el ejercicio de explicar qué sería dar testimonio conforme al ejemplo de Cristo, empezando nuestras frases con “por ejemplo”: Preocuparnos por quienes están olvidados sería, “por ejemplo…” Si en nuestra Iglesia pensamos en construir comunidad desde el respeto y el diálogo con los demás, construiríamos comunidad, “por ejemplo”, cuando… Seguimos a Jesús en nuestro trabajo cuando ‘por ejemplo’… En la facultad, en la familia, la vida en armonía se construye ‘por ejemplo’…

¿Cómo podemos trabajar para hacer realidad, para reflejar en ejemplos concretos nuestro compromiso con la vida plena para todos como comunidad de Fe?

Esperamos que en este momento de oración, podamos pensar, preguntarnos, renovar nuestra capacidad para sentir el aliento de Dios en nuestras vidas. Perseverar activamente en la construcción de una vida plena en cada espacio o tarea que sea parte de nuestra cotidianidad. Y que podamos hacer realidad en acciones concretas el testimonio que recibimos de Cristo Jesús en nuestros espacios de fe descubriendo su testimonio también en la vida de cada uno de los que luchan por la vida y la justicia para todos.

Como Iglesia decimos “En Cristo somos comunidad solidaria”. Oramos para que Dios nos sostenga en la perseverancia, para que esa promesa sea realidad en cada lugar.

 

Canción/oración para que nos acompañe todo el día

Momento nuevo

Dios hoy nos llama a un momento nuevo,
a caminar junto con su pueblo;
es hora de transformar lo que no va más
y solo y aislado no hay nadie capaz

Por eso ven,
entra a la rueda con todos también
¡tú eres muy importante!

Ya no es posible creer que todo es fácil:
Hay muchas fuerzas que producen muerte,
Nos dan dolor tristeza y desolación
Y es necesario afianzar nuestra unión.

La fuerza que hace hoy brotar la vida
Obra en nosotros dándonos su Gracia.
Es Dios que nos convida a trabajar:
Su amor repartir y las fuerzas juntar.

 

 

Motivos que presentamos en Oración

  • Por nuestro país, los desafíos que enfrenta nuestra Nación y el conjunto de su pueblo.
  • Por los gobernantes, para que sean guiados por la justicia y la equidad.
  • Por el mejoramiento de los sistemas de restitución de derechos judiciales, de la salud, la educación, el trabajo, la vivienda, etc.
  • Por la paz, la unión y la concordia de nuestro pueblo orante.
  • Por los trabajos y proyectos de nuestra iglesia.
  • Por aquellas hermanas y hermanos que día a día predican el Evangelio con el ejemplo de sus vidas.
  • Por quienes trabajan en los barrios y son testimonio de nuestra Iglesia.
  • Por los jóvenes y niños de nuestras congregaciones
  • Por quienes están pasando tiempos de dolor.
  • Por nuestra Iglesia Metodista en sus 180° años de testimonio en nuestro país.

Te pedimos por todos estos motivos y los que están en nuestros corazones.

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