Oración y Ayuno – Propuesta semanal para 4/11

03 nov 2015
en Espiritualidad y devoción
oración y ayuno

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Canción

Ora, ora, ora en la mañana, ora en la tarde.
Ora, ora, ora cuando el sol se va.

Oración de la mañana

Señor y Padre Nuestro, tan o más necesitados estamos de alimentarnos de tu Palabra de Vida como de una buena taza de café con leche, mate o tostadas. Así como escuchamos sobre la importancia de cambiar por costumbres alimenticias más saludables, que tomemos nosotros la iniciativa para incorporar hábitos que nos acerquen a una vida más plena, y que nos permitan hacer más plena la vida de otros. Danos hoy visión, claridad y discernimiento para tener las acciones y las palabras justas que nos lleven por este camino. En el nombre de tu Hijo Amado. Amén.

Texto sugerido

Mateo 2:13-23

Sugerencia antes de adentrarse en la lectura bíblica…

  • Leer el texto muy despacio, como si por primera vez lo hiciera. No deseamos ampliar conocimientos teológicos, sino dejarme alcanzar por la palabra de Dios. Presto atención dónde me afecta y lo que provoca en mí la palabra. -Lectio Divina-
  • Dejar que la palabra de la escritura penetre en mi corazón. No busco reflexionar sobre ella sino más bien paladearla/saborearla. La repito de continuo en mi corazón, que vaya impregnando el mismo dándonos un sabor agradable. Los padres del desierto le llaman el ejercicio de la “rumia”. -La Meditatio-
  • Tercer momento es orar expresando mi anhelo de Dios con todos mis sentimientos y afectos. Es la búsqueda de ir más profundo en el amor de Dios. -La Oratio-
  • Allí donde nos olvidamos de nosotros mismos y somos uno con Dios. La escritura nos abre al misterio silencioso de Dios. En Dios nuestra alma llega a descanso, es sentires arropado por el Dios Madre Padre. -La Contemplatio-

Para rumiar en momentos del día

En estos últimos tiempos nos llegan noticias tristes del Mediterráneo acerca de miles de personas que mueren en condiciones extremas al querer huir de sus países en búsqueda de un lugar para vivir. Aún con excepciones, la humanidad nos regala algunas de sus postales más vergonzosas, en la imagen de un niño muerto en la playa o en el de una camarógrafa haciéndole la zancadilla a un inmigrante que pretende avanzar a un futuro más promisorio.

Pero no hace falta ir muy lejos para reflexionar sobre cómo tratamos a los extranjeros, aquellos a quienes debemos abrir nuestro corazón a la Justicia como así a los huérfanos y las viudas (Deuteronomio 10:18).

En este próximo tiempo de Adviento, nos preguntamos si estamos preparados para recibir a alguien nuevo en casa, en mi ciudad, en mi país. Y entonces es legítimo que nos preguntemos ¿cómo son tratados los extranjeros en mi país? ¿Se han levantado muros para repelerlos o se han promovido leyes y oportunidades para que puedan afincarse? Y aún dentro de un mismo territorio ¿cómo se trata en mi ciudad a “los que vienen de afuera” aún connacionales? ¿Gozan de los mismos derechos de acceso a los servicios de salud y educación que les permiten acceder a una vida digna? ¿o son discriminados y los presupuestos de las instituciones que los atienden, recortados? En nuestras iglesias ¿damos lugar a los extranjeros, forman parte de las juntas directivas, los miramos raros si proponen algo a lo que no estamos acostumbrados?¿Cómo tratamos a los extranjeros en mi casa? ¿Velamos para que pueda desenvolverse en un ambiente nuevo y desconocido?

Como relata Mateo, también la familia de Jesús tuvo que huir a Egipto para evitar que Jesús muriera en mano de Herodes. Imagínate a Jesús, a María o a José como inmigrantes en tu país o en tu ciudad ¿cómo serían tratados? ¿Cómo los tratarías vos? Imagínalo, porque así como tratemos a nuestro prójimo así estaremos tratando a Jesús. ¿Tendremos a Jesús dando vueltas por todos lados, buscando turnos en hospitales de la ciudad con presupuestos recortados, poniéndole zancadillas a José al querer cruzar una frontera, denostando en medios de comunicación que ellos son culpables si falta trabajo, si hay inseguridad, de la droga o de cuanto mal haya?.

Oración Nocturna

Padre y Señor nuestro, libera nuestras mentes, libera nuestros corazones, danos paz para poder trabajar por la Paz. Danos convicción para poder orar y actuar, y para poder actuar en consecuencia con aquello que decimos amar. Danos ahora el descanso necesario para responder nuestras energías, aun cuando nuestro descanso no es completo en la medida que a otros les cueste mucho alcanzarlo. Te damos gracias por la riqueza de tu creación, ayudanos a valorarla y a cuidarla cada día más. Amén.

Motivos que presentamos en Oración y Ayuno

  • Taller de Evangelización y Discipulado con el pastor Luciano Pereyra da Silva (CIEMAL), del 6 al 8 de noviembre de 2015.
  • Por la próxima Mesa Redonda con iglesias e instituciones hermanas del exterior.
  • Por la nueva Junta General recientemente elegida en la Asamblea General de nuestra Iglesia.
  • Por quienes en distintas funciones trabajan por la vida y misión de nuestra Iglesia.
  • Por los proyectos de nuestra iglesia, especialmente por los de la Iglesia Joven.
  • Por la familia de nuestro querido Obispo (e) Aldo Etchegoyen, por tomar la posta de su trabajo pastoral en defensa de los DD.HH.
  • Por las instituciones educativas de nuestra iglesia ¿cómo preparamos nuestras iglesias para recibir a las familias de esas escuelas?.
  • Por los espacios de oración y comunión en nuestras iglesias.
  • Por una Iglesia Metodista que no cese de preguntarse.
  • Por nuestros estudiantes de teología.
  • Por la formación teológica y pastoral.

Canción

Nada te turbe, nada te espante.
Quien a Dios tiene, nada le falta.
Nada te turbe, nada te espante.
Sólo Dios basta.

Video recomendado

“Exclusión” PAKA-PAKA, citado por el sitio de la española Editorial “Verbo Divino” en el marco de las reflexiones por el Viernes Santo.

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